lunes, 19 de enero de 2009

EDGUY / ANDRE MATOS / H.E.A.T

16 de enero de 2009. Sala Joy Eslava

Variado e interesante menú y el que se nos ofrecía el pasado viernes noche en la sala Joy Eslava de Madrid, tras el cierre de La Riviera donde estaba programado en un principio el evento, y que se llenó por completo para asistir al primer cartel potente del 2009 en la capital. En el mismo se mezclaban la experiencia de Edguy y André Matos, con la insultante juventud de los suecos H.E.A.T, primeros en comparecer en escena ante un expectante público que en su mayoría les descubría en esta ocasión.

Se inició el concierto de estos jovenzuelos escandinavos con un poco de retraso sobre el horario anunciado, sonando enlatada a modo de intro “The Heat Is On” uno de los temas centrales de la banda sonora de Superdetective en Hollywood que sirvió para transportarnos más de veinte años atrás. Una vez superado el momento nostálgico aparecieron sobre las tablas los seis chicos que componen y dan vida a H.E.A.T, sonando prácticamente perfectos desde el inicio y desprendiendo una energía y clase tremendas. Prácticamente sin presentaciones entraron a saco con la magnífica “There For You”, que también abre su único y recomendadísimo trabajo hasta la fecha, metiéndose en el bolsillo al personal a base de poderío, buenas melodías y una buenísima ejecución tanto vocal como instrumental coronada por un tremendo sonido. La figura del vocalista Kenny Leckremo fue agigantándose por momentos, mostrando una potencia y solvencia tremendas, además de su imagen ochentera con chupa blanca de flecos y sombrero vaquero blanco incluidos, y sin parar de moverse y animar al personal. No se quedaron atrás el resto del grupo, con los guitarras Dave Delone y Eric Rivers turnándose en los solos y sobre todo el segundo con unas poses muy a lo John Norum, con el peculiar bajista Jimmy Jay apoyando mucho en los coros junto al teclista Jona Tee, y con el rotundo y el activo batería Crash dando solidez y contundencia al sonido de los temas. Hasta siete nos regalaron en sus cuarenta minutos de actuación, llegando con facilidad a la gente que no paró de corear composiciones frescas y directas como “Late Night Lady” con su buen regusto a los veteranos Treat, la más melódica “Straight For The Heart” o la directísima y divertida “Feel It Again”. Antes hubo tiempo para el momento emotivo con la preciosa e intensa balada “Cry” que comenzaron sólo con el cantante Kenny y el teclista Jona mostrando de nuevo el poderío y clase de ambos, para unirse a continuación el resto del grupo y dar forma a un gran tema muy bien recibido por el personal. El fin de fiesta total con dos himnos como “Never Let Go” y la solicitada “Keep On Dreaming” para acabar de confirmar lo que ya me había convencido mucho en estudio, que H.E.A.T son sin duda la aparición más destacada en los últimos años dentro del panorama hard rockero europeo. Viendo la respuesta general y la cantidad de gente que se agolpó al final del concierto para hacerse fotos y pedirles autógrafos, no me extrañaría nada que pronto volviéramos a tenerles por aquí con más tiempo para ofrecernos su música. Señores promotores, apuesta segura, triunfadores absolutos de la noche.
Tras el huracán que nos acababa de pasar por encima, breve descanso y salida a escena de una de las voces más reputadas dentro del power melódico, el señor ANDRE MATOS, que se plantaba en Madrid con su banda para presentarnos su nuevo proyecto en solitario acompañado por viejos compañeros de aventuras anteriores (Angra, Shaman) como el guitarrista Hugo Mariutti, su hermano Luis al bajo y el teclista Fabio Ribeiro, completándose la formación con el guitarrista André Hernández y el jovencísimo batería, apenas diecisiete años, Eloy Casagrande. Todos ellos son los que han grabado “Time To Be Free”, primer disco aparecido bajo el nombre de André Matos y del que interpretaron tres buenos temas, en mi opinión los mejores del mismo, y que sonaron bastante bien en directo. Abrieron tras la intro “Menuett” con la power metalera “Letting Go” que me sonó bastante pesada, seguida de la más dinámica y directa “Rio” y de la más heavy y accesible “How Long (Unleashed Away)” que fue la que más me convenció de las tres. A todo esto comprobamos que André sigue manteniendo una gran voz, aunque por momentos la caña que metían sus compañeros ensombrecía su labor, sobre todo la base rítmica de Eloy y Luis que sonó demasiado alta. La segunda parte de la actuación estuvo compuesta por el recuerdo la banda que dio a conocer a Matos, interpretando dos de los temas indispensables dentro de la discografía de Angra, como son “Nothing To Say” y “Carry On” que sonaron muy bien y fueron celebradas por el público que aun estaba recuperando el aliento en algunos casos. Entre medias un guiño a Journey interpretando “Separate Ways”, algo más heavy que la original pero bastante fiel y correcta, incluso con la imagen de Matos similar a la de Steve Perry sacando un frac como solía hacer el vocalista norteamericano. Una bonita guinda para un concierto correcto, pero que me dio la impresión que fue algo precipitado y acelerado, seguramente por cuestiones de tiempo, ya que sólo tocaron seis temas, y después de lo que habíamos visto al inicio el listón estaba muy alto.
Sin excesiva demora, una vez acondicionado el escenario, aparecieron los chicos de EDGUY, la atracción principal de la noche a la que sus fieles recibieron con el calor y entrega habituales. Aparecieron con un bonito telón de fondo alusivo a la portada de su última entrega “Tinitus Sanctus” que venían presentando en esta gira y del que empezaron descargando con dos de las destacadas del mismo, la rockera y guitarrera “Dead Or Rock” y la más compleja y elaborada “Speedhoven”. En ambas empezamos a comprobar que no iba a ser el día de Tobi Sammet, su voz no respondía, muy baja y sin llegar a los tonos que exigían los temas. Afortunadamente fue capaz de suplir sus carencias vocales con continuos movimientos y bromas provocando al respetable y demostrando el enorme progreso que ha experimentado en escena desde que sus tímidos inicios. Tras las novedades tiempo para el recuerdo más power con los himnos “Tears Of Mandrake” que sigue funcionando magníficamente en directo y en la que la labor a los coros del magnífico y elegante guitarrista Jens Ludwig, bien secundado en la rítmica por Dirk Sauer, y del bajista Tobias Exxel destacaron sobremanera, al igual que en la más contundente “Babylon” y en la misteriosa “The Pharaoh” que nos volvió a demostrar que casi no les gustan los Maiden a estos chicos. Vuelta a los temas nuevos con la destacada “The Ministry Of Saints” que fue la que más me convenció junto a “The Pride Of Creation” en la que consiguen esa buena mezcla de hard rock y power metal tan complicada de conseguir con acierto, y entre medias tiempo para el lucimiento del batería Felix Bohnke con un curioso solo. Desde aquí y hasta el final clásicos del grupo de toda su carrera, con Tobi que parecía repuntar en algunas fases como en la divertidas “Superheroes” o “Lavatory Love Machine”, pero quedando en evidencia en otras como “Save Me” o “Out Of Control”. El cierre con una extensa ejecución de “King Of Fools” puso el punto final a una buena actuación de Edguy, pero que desde luego no es la mejor que han ofrecido estos grandes músicos alemanes en nuestra ciudad. Tobi, a cuidarse esa voz, el coco ya vemos que lo sigues teniendo tan bien amueblado como siempre a través de tus composiciones.
Mariano Palomo

lunes, 1 de diciembre de 2008

BARON ROJO CON LA BANDA SINFONICA DE MISLATA

15 de Noviembre de 2008. Pabellón La Canaleta. Mislata (Valencia)

Menuda nochecita. Siempre es emocionante saber que vas a estar presente en una velada que va a hacer historia. Y esta vez era por partida doble. No sólo porque sabíamos que se iban a registrar un CD y DVD en directo, que ya hemos asistido a varias de estas grabaciones. Sobre todo porque era la primera vez que en España un grupo de nuestro rollo llevaba a cabo la experiencia de tocar con una orquesta de verdad. Todos sabemos que en el extranjero no es nada nuevo, pero aquí es la primera vez que ocurre, y nos da en la nariz que no será la última.
A los BARON ROJO, se les vinieron encima algunos imprevistos, pero pudieron sortearlos. En principio la cosa no revestía demasiada dificultad, se trataba de un concierto más en el cual la banda sinfónica se iba a adaptar a los Barones. Pero en el par de días que duraron los ensayos pronto vieron que en la práctica iba a ser al revés. Encima, Carlos había sufrido un inoportuno resfriado. Para un cantante experimentado no era nada, cualquiera que sepa usar adecuadamente sus cuerdas vocales y su sistema respiratorio puede salir al paso. Pero no dejaba de ser más responsabilidad y tensión añadida.
De todo esto nos enteramos mucho más tarde. Lo que resultaba chocante en el pabellón en los momentos previos era el elevado número de músicos con sus instrumentos en mano que se mezclaban con el público entrando y saliendo, y no menos llamativa era la cantidad de gente mayor, casi diría anciana, que había en el recinto. Se trataba de un pabellón deportivo, con lo cual muchos eligieron quedarse en las gradas en vez de en la pista. Ni que decir tiene que se agotaron las entradas, fuera se quedó bastante peña con un cabreo monumental, y no se entiende que el Ayuntamiento no permitiera más aforo, creo que podrían haber entrado sin ningún peligro por lo menos 500 personas más.
El retraso ha sido sólo de 20 minutos. Los cerca de 100 músicos de la orquesta en sus puestos, aparece el director Andrés Valero, y arrancan con un intro súper cañera, al mismo tiempo que desquiciada y casi diría enervante. ¿Cómo empezaría Barón Rojo? ¿Con “Breakthoven”? ¿Quizá con “Al Final Perderán?” Pues no, van a lo seguro con la canción que les da nombre. Al principio se les nota cuidadosos, temerosos de que todo se vaya a la mierda por una metedura de pata. Entonces recordé el poco tiempo que lleva Gorka en la banda y los escasos bolos que le había dado tiempo a hacer. Pero pasan los minutos, y la cosa funciona. Poco a poco los Barones se van relajando. Con “Desertores del Rock”, que resultó apoteósica, ya se han soltado por completo, sobre todo Armando, que como siempre no sabe estarse quieto. “Larga Vida Al Rock And Roll” y “El Hombre de Las Cavernas” quedan geniales. En “Incomunicación” Carlos finaliza con su armónica, como ya es costumbre, momento en el que la orquesta se detiene. Y seguirá parada Con “Invulnerable” y “Te Espero en El Infierno”. Como veremos más adelante, Barón Rojo han optado por el “más difícil todavía”. Quizá para que la orquesta tenga algunos momentos de descanso, hay unos cuantos temas en los que tocan solos, pero “casualmente” son canciones que hace mucho que no interpretan, recuperadas para la ocasión como aliciente añadido. Una dificultad suplementaria para Gorka, pero la gente ni se entera, el ensamblaje que en tan poco tiempo ha conseguido con Rafa, Carlos y Armando es simplemente perfecto.
La orquesta recupera la actividad con “Las Flores del Mal” y “Satánico Plan (Volumen Brutal)” que fue de las que mejor quedaron. En “Cueste Lo Que Cueste” el pabellón entero hace palmas, hasta los músicos de la orquesta. Tras “El Malo” la banda sinfónica toma un nuevo respiro, esta vez son “Caso Perdido” y “La Voz de Su Amo” las que Barón toca “a pelo”.
La orquesta vuelve a la acción al mismo tiempo que el público explota al llegar “Concierto para Ellos”. Siguen “Cuerdas de Acero” y “Con Botas Sucias”. En “Los Roqueros Van al Infierno” se mantiene el medley con “Smoke On The Water” y “Highway To Hell”, se puede imaginar cómo las recibió la gente. De nuevo la orquesta se detiene. Ahora son “Hiroshima” y “Se Escapa El Tiempo” las elegidas.
Podemos decir que llega un bis, porque Barón Rojo se va del escenario. Ahora es la orquesta quien se queda sola (es un decir) interpretando la magistral 5ª Sinfonía de Beethoven. No pude evitar acordarme de la letra que le puso La Trinca hace casi un cuarto de siglo en su genial y desternillante “Oda Al Papel Higiénico”. Creo todos sabíamos que detrás sólo podía ir “Breakthoven” Por última vez en la noche, la orquesta se detiene para “What´s Next To The Moon”. El trabajo vocal de Carlos está siendo de matrícula de honor. Cuando los lectores escuchen el disco juzgarán si se nota su constipado. El final llega con dos imprescindibles: “Resistiré” y “Siempre Estás Allí”.
Cuando ya pensábamos que todo había terminado, llega otro inesperado bis totalmente fuera de guión. Los miembros de la banda sinfónica convencen a los barones para que interpreten como broche final las conocidas “Czardas”. La orquesta en pleno baila sobre el escenario. Sin espacio para moverse ante la caótica invasión, se las apañan para tocar como pueden ante el júbilo generalizado. En total ha faltado unos pocos minutos para las tres horas. Si para nosotros ha sido agotador, no quiero imaginar lo que habrá sido para los músicos, tanto para los sinfónicos como para los rockeros. Pero sin duda el experimento ha merecido la pena, y mucho.
Nacho Jordán
Fotos: Jose Antonio Gómez (www.baronrojo.net)

lunes, 17 de noviembre de 2008

FESTIVAL NOS VA LA MARCHA

27 de septiembre 2008. Auditorio Municipal Villa de Vallecas

El 27 de septiembre. Ésa era la fecha… ¿O era el 22? Ah, claro, algo de ese día también flotaba en el ambiente. El caso es que hacía 30 años, el susodicho 22 de septiembre, en la antigua plaza de toros de Vistalegre tenía lugar un acontecimiento único en cuanto a la historia musical de este país, el Rocktiembre, con un elenco de bandas de lo más granado de la incipiente escena rockera patria, un evento que trascendió lo meramente musical y se convirtió en algo más, en estandarte de toda una generación.

Así con todo, unos locos deliciosos como son Julio Castejón y Carlos “Nano” Hervás, a los que desde estas líneas queremos dar las gracias públicamente, se liaron las respectivas mantas a la cabeza para dar vida a esta efeméride bautizada con el nombre de aquella grabación en Vistalegre, que ahora es pieza de coleccionista, bien representada por un nutrido grupo de bandas de renombre: NOS VA LA MARCHA, que no iba a ser menos que su antecesora y también se grabó para una posterior edición audiovisual. Esta dulce locura no es otra cosa que (amén de otros matices y si se nos permite decirlo) un sentido homenaje a la cultura musical de este país, a la memoria de lo que nunca se olvidó, un ataque directo a la nostalgia de lo que está por venir y un ejemplo para todos. En esta ocasión, el Auditorio Municipal de Vallecas fue el lugar elegido y bien elegido (¿por qué no se harán más historias de este tipo en el recinto?). Un lugar abierto, amplio, acondicionado con gradas, un solvente escenario al que se dotó de todo lo necesario para una descarga de auténtico Rock… Vale, faltaban baños y es un detalle que se debería haber previsto (sobre todo porque el sector femenino sufrió de lo lindo ese día), pero esperamos que sea para la próxima vez y que no tarde 30 años. Por cierto, que no es asunto baladí: GRATUITO y puntual.

No nos podemos olvidar de la gente, que respondió a pesar de la temprana hora, del chaparrón que cayó al final del día, que disfrutó como hacía tiempo que no veía, que hizo confluir en un mismo espacio y tiempo a varias generaciones en una jornada entrañable de encuentros que no se podrían dar en otras ocasiones, emociones y discursos que iban más allá, como decimos, de lo meramente musical; un variopinto conjunto de gente que convivió y rompió tabúes que nunca debieron arraigarse. Como tampoco queremos olvidar a toda la gente que contribuyó para que el evento estuviese a la altura de las circunstancias: organización, presentadores (algunos más que otros, para qué nos vamos a engañar… José Mora, sigues siendo el más grande, aunque otros tengan “más cabeza y menos corazón”, como decía el poeta), los técnicos que solventaron los inevitables “duendecillos verdes” a lo largo de las actuaciones y que dotaron a éstas de un más que aceptable sonido, y como no podía ser de otra forma: a todas y cada una de las bandas y músicos que participaron esa tarde-noche. Ahora mismo os contamos…

BOLETUS / MOTOCICLÓN
Cuestiones que no vienen al caso pero que nos sucedieron a muchos de los que luego fueron llegando al recinto, nos perdimos la actuación de los vallecanos BOLETUS (con voz femenina al frente, nos dijeron), que abrían fuego a las 17 horas, y la mayoría de la descarga de MOTOCICLÓN, de los que sí os podemos decir que sonaron con descaro y buen hacer, mezclando el punk con el mismísimo heavy en una combinación coherente aunque la lógica nos diga que no debería serlo; sonido crudo, recién sacado del garaje, visceral y rabioso, de bases más pesadas, que estuvo a la altura, llevándose de calle al personal que por aquel entonces se agolpaba ya en el Auditorio (que no era poco, por cierto). Nos sorprendieron gratamente, buena banda.

COZ

Míticos, entrañables, a veces hasta horteras, dirán, pero uno de los platos fuertes tras volver al panorama musical y que repetía 30 años después con Juan Márquez a la cabeza (curiosamente, el cantante y bajista no estaba en Coz en el Rocktiembre de 1978, sino con MAD, qué cosas…), bien acompañado por Miguel Ángel L. Escamez y Antonio G. Tejada a las guitarras y el ya histórico Enrique Ballesteros a la batería. El repertorio que nos regalaron fue el de los clásicos inexcusables, claro: “Las chicas son guerreras”, “Más sexy”, “De mal en peor”, “Imagínate por qué”, etcétera; pero que no se olvidaron de recordarnos que están de nuevo en la brecha con “Adiós, delgadita” o “Abran fuego, hagan juego” de su "Revuelta" (2008). Sin duda, Coz son un clásico del rock’n’roll de este país que nos ofrecieron un concierto que no tuvo el mejor sonido de la tarde y al que se sumó algún que otro problemilla técnico que solventaron con solos y simpatía, pero también había muchas ganas de verlos y de oír a los originales de los clásicos de fiestas patronales a lo largo y ancho de la piel de toro, y eso se nota. Por cierto, que también hubo coristas, que aliviaron con clase la labor vocal de Juan Márquez (algo apagada, en ocasiones) y la intervención de Juan Olmos (teclados y voz), habitual colaborador de la banda, para marcarse a la voz un par de temas. Quizá, un show algo irregular a la par que bailable, como no podía ser de otra manera (lo decimos por lo de bailable, que quede claro).

Juanma Martínez

CASABLANCA

Tras la descarga de Coz les tocaba el turno a unos remozados Casablanca. Una banda de la queya pudimos disfrutar con su nueva formación en febrero en nuestra fiesta aniversario de Alianza en Ritmo & Compás y que en esta ocasión volvimos a ver sobre las tablas ya mucho más empastada y cohesionada que entonces. El escenario era mayor, los ensayos se notaban y la respuesta de la gente, a pesar de no ser reconocidos por muchos, fue de lo más positiva y para gran parte del personal fueron sin duda la sorpresa más positiva del festival. Gran mérito de esto, y del éxito global del festival junto a Julio Castejón, lo tiene Carlos “Nano” Hervás, bajista y único miembro original del grupo que puso toda su energía e ilusión tanto sobre las tablas como en dentro de las tripas del auditorio vallecano, contagiando a sus compañeros que completaron una gran actuación. A Juanjo Temiño le vimos y escuchamos en su mejor forma, con esa voz desgarrada y profunda que tan bien se acopla a las composiciones de Casablanca, con ese rollo rockanrolero, algo más hard que en sus inicios, y en las que las guitarras de Nacho Ruiz y Marisa De La Plaza sonaron muy bien, siempre con el respaldo del propio Nano y de José Manuel Fernández desde el fondo con su batería. Basaron la mayoría de su repertorio en temas que integrarán lo que será su nuevo álbum “Apostando Contra El Avestruz” que esperamos como agua de mayo, bien acompañados quizá por los tres temas más clásicos y reconocibles de la anterior etapa del grupo, más una entrañable sorpresa que a continuación detallaremos. Abrieron con “El Rey Del Siglo XX” un tema perfecto para entrar en calor y ponernos en situación, seguida por “Cabeza Y Corazón” que cuanto más la escucho más me gusta y que sonó de muerte. Siguieron con temas nuevos como la muy recomendable “Caras De Cera” que todos los chavales deberían escuchar con atención, o las no menos directas y reivindicativas “Da Tu Primero” que sonó realmente enérgica y “U2 Y Aleluya” en la que Bono y Cia. no salieron muy bien parados.El momento entrañable y nostálgico llegó con el permanente recuerdo al tristemente ausente hace ya bastantes años Terry Barrios en forma de himno como es “Vallecas 1996” que clavaron y en la que todos cantamos y donde afloraron las emociones. Vuelta a la actualidad con la positiva “Lecciones De Felicidad”, para dar paso a continuación en escena a dos voces femeninas como las de la experimentada Mar Cabello y la de Natalia que dejaron su impronta hasta el final del concierto en los tres últimos temas. El primero de ellos una magnífica adaptación al español de “God Gave Rock’n’Roll To You” clásico de Russ Ballard que hicieron grande Kiss y que Casablanca han rebautizado como “Hay Rock’n’Roll En Ti” y que tiene todas las trazas para convertirse en otro de los himnos de la banda, como ya comprobamos que lo son hace tiempo las vacilonas “Me Liaste Niña” y “Corta La Sesión” en la que se dejaron notar a base de bien las voces de Mar y Natalia. Un gran y divertido cierre para un muy buen show que esperamos sea el primero de muchos de este grupo que tiene mucho que decir.

SHERPA

Por unas cosas o por otras no había tenido oportunidad de poder ver en directo las evoluciones de la banda del ex bajista y cantante de Barón Rojo, y las referencias que tenía de gente que le había visto tampoco eran demasiado positivas, por lo que no depositaba demasiadas expectativas en su actuación. Y la verdad es que no me sorprendió, ni para bien ni para mal, me pareció que el Señor Campuzano junto al resto de su banda hicieron un concierto correcto técnica y musicalmente hablando y que subió muchos enteros por el buenísimo y efectivo set que escogieron para la ocasión. Basta con decir que el setenta por ciento del mismo fueron clásicos de su banda primigenia y que los tres temas restantes de su carrera como Sherpa son de los mejorcitos aunque eché de menos un par de ellos como “Ajedrez Mortal” y “Al Centro Del Corazón”, quizá porque suenan mucho a Barón. Abrieron fuego con “Guerrero En El Desierto”, el tema que daba nombre a su primer disco, sonó bien y supuso un buen comienzo, al que siguieron dos pelotazos del pasado que empezaron a ponernos las pilas, “El Malo” y “Son Como Hormigas” a pesar de que no sonaron todo lo redondos que sería deseable por algún que otro problema técnico. Se mejoró el sonido con “Flor De Invernadero”, ya de sobra conocida por la audiencia y coreada con su ácida y sutil crítica a los “triunfitos”, y con la magnífica instrumental “El Barón Vuela Sobre Inglaterra”, a pesar de que, como en toda la actuación, las guitarras de Raúl Rodrigo y Luis Cruz no me sonaron todo lo poderosas que debían (los De Castro son mucho De Castro). Mientras Sherpa y Hermes cumplían sin alardes en la base rítmica, daban entrada al teclista barcelonés Jordi que puso su grano de arena en una retocada “Campo De Concentración” que les quedó algo extraña, para seguir con la novedosa “Pies De Plomo” que pasó más desapercibida, recuperando el pulso con una tremenda “Concierto Para Ellos” ya con el personal entregado y olvidándose por completo de lo problemas técnicos. El final estuvo lleno de emotividad con “Hijos De Caín” y “Tierra De Nadie” que sonaron bastante bien, esta vez con las teclas más correctas. Lo dicho, un buen concierto sobre todo por el entorno y los temas y que mantiene vivo el debate, ¿quién está en mejor forma, Sherpa o Armando y Carlos?. Por ahora me quedo con los segundos.

ASFLATO

Tenía mis dudas a cerca de la actuación de los renovados Asfalto de Julio Castejón tras haber presenciado su show en el festival Leyendas Del Rock en el que me pareció que habían ralentizado un tanto los temas y suavizado en exceso su sonido. Afortunadamente parece que se ha revitalizado y en Vallecas nos ofrecieron un concierto mucho más rockero y más acorde con lo que piden los fans y la historia del grupo.Y eso que tanto Julio como el otro guitarrista y cantante Raúl Santana estaban afectados por una inoportuna gripe, algo que no les impidió sacar adelante el concierto con absoluta solvencia y con momentos realmente brillantes.Comenzaron con la entrañable “Espera En El Cielo” de su “Planeta De Los Locos” donde nuevamente Terry apareció en su dedicatoria, y en la que ya empezamos a comprobar el gran nivel instrumental tanto del teclista Carlos Parra, como del bajista Juanvi García y el batería Viti Ilarraza. Siguió calentándose la historia con un himno totalmente vigente como es “La Paz Es Verde” en el que Raúl se hizo cargo con poderío de la voz principal recordando al mismo Oñate, aunque en un tono más agudo. Julio recuperó el protagonismo en la más tranquila “Vidas Paralelas” de su disco en solitario “La Manzana” que pasó algo desapercibida, y a partir de aquí con otras piedras angulares de la música española como son “Más Que Una Intención” ¡como siguen sonando esos teclados!, “Es Nuestro Momento” muy buena una vez más, y “Días De Escuela” que sigue poniéndonos los pelos de punta y que fue coreada voz en grito por un ya repleto auditorio al que no le importó soportar un breve chaparrón que nos refrescó para seguir disfrutando. La influencia de los Beatles quedó patente en la novedosa “Gente Como Tú” de el último trabajo del grupo “Utopía”, que volvió a parecerme algo floja para el directo, mejorando bastante en la parte final con “Desaparecicdo” y “Buffalo Vil” donde volvieron a brillar la voz de Raúl y las teclas profundas de Carlos, con “Rocinante” entre medias para acabar de poner el punto nostálgico, y un tanto horterilla, pero que volvió a ser cantada a grito pelado por todos.Gran concierto en definitiva, y que esperemos que como dijo Julio hayan vuelto para quedarse, con noches como la del otro día no nos importará repetir.

OBUS

Apenas quince días después de haberles visto en las fiestas de Fuenlabrada volvíamos a echarnos a la cara a Fortu, Paco y compañía. Y la verdad que en la localidad del sur de la Comunidad de Madrid Obús nos convencieron bastante, mucho más que otras ocasiones anteriores (Granito Rock), y teníamos ganas de ver si ratificaban su buen momento en su barrio. Y ciertamente así fue, calcaron prácticamente el show con un repertorio lleno de clásicos fiesteros y macaras a más no poder y metiéndose a la gente en el bolsillo desde los primeros acordes de la recuperada “Necesito Más”, con algún que otro fallo pirotécnico, eso sí. De ahí en adelante prácticamente sin descanso, sin apenas interrupciones ni presentaciones fueron destripando cañonazo tras cañonazo, “La Raya”, “Autopista” y “Pesadilla Nuclear” fueron las primeras en caer, con Fortu marcándose esas poses entre horteras, macarras y folclóricas, cantando a buen nivel, acompañado por la siempre efectiva y sobria labor de Paco en la guitarra y por la buena función que desempeña Nacho al bajo y las voces de apoyo mostrándose como un elemento completamente integrado en el engranaje de Obús tras reemplazar a Juan Luis hace ya bastantes meses. Algo más perdido, aunque correcto, encontré al nuevo batería del que no recuerdo el nombre, y que últimamente sustituye a Fernando. “El Que Más” volvió a ser una oda al macarreo más barriobajero con el pie de micro de Fortu convertido en una bengala en su parte final, acompañada de la reivindicativa “Juego Sucio” que sonó llena de rabia. Me rechinó un poco la actitud fiestera en un tema como “Te Visitará La Muerte” y que si cuadraba perfectamente para lo que nos quedaba de ahí hasta el final, “Solo Lo Hago En Mi Moto” con flexiones incluidas y salida a escena de un invitado en silla de ruedas, “Que Te Jodan” coreada sin freno con un montón de dedos corazones en alto, y “Dinero, Dinero” que fue de las que más me gustó junto con “Va A Estallar El Obús” que sigue siendo indispensable. El cierre etílico festivo no pudo ser más explícito con “Vamos Muy Bien” botella de JB en mano de Fortu y “Esta Ronda La Paga Obús” en la que se produjo una invasión de público consentida para poner el fin de fiesta.
Un fin de fiesta, por cierto, que no era el programado, y que lamentablemente debemos poner en el debe de Obús, ya que estaba previsto que se interpretará, y se ensayó incluso por la mañana, el clásico “Mis Amigos” de Topo por parte de componentes de las bandas participantes en el Festival. Algo que personalmente me hubiera parecido bastante más entrañable y apropiado tratándose de la ocasión que se trataba. Está bien hacer el macarra, pero cuando se programa algo en común con más gente hay que saber poner el límite a la macarrada.

Mariano Palomo
Fotos: Patricia Jurado y Mariano Palomo

miércoles, 12 de noviembre de 2008

EL MISMISIMO DIABLO

23 de Octubre de 2008. Sala McGinty´s Goat. Madrid

Ya hemos hablado anteriormente en nuestra web de El Mismísimo Diablo, y por fin tenemos la ocasión de verles en directo. Era la primera vez que acudía a este local, no muy grande pero cómodo y con muy buen sonido. El día era bastante malo, puesto que era jueves. Y la falta de tiempo para hacer publicidad perjudicó la asistencia de público. Pero los que fuimos lo pasamos bastante bien.
El concierto fue muy corto, poco más de una hora, en el que descargaron totalmente los seis temas de su maketa, que alternaron con otras siete composiciones aún inéditas. Empezaron con “Tikon” y “Escúpeme en la Cara”, de su demo, estrenando a continuación “Leña Al Mono”. Continuaron con “Siempre Conmigo”, también conocida por la concurrencia, siguiendo con más canciones nuevas, “Chalana” y Libérate”. Es de agradecer la gran profesionalidad de los cuatro músicos, que echaron las mismas ganas que si tocaran en un estadio ante 5.000 personas. Son la clase de grupo que mejora en directo, y su rock and roll variado es sinónimo de diversión. Me gustó especialmente la vacilona y cachonda “El Tío Paliza”, mi favorita de su repertorio. Pero continuaron intercalando temas de nueva hornada, “El Loco”, “Stormhunter” y “Copla Negra”.
Ya en la recta final ocurrió algo sorprendente y sintomático. Al ser gratuito, entró de repente un montón de gente que se ve que simplemente pasaban por allí y no encontraron mejor sitio donde meterse. Aparentemente debían ser compañeros de trabajo. Ante la atónita mirada de los amigos y conocidos que hasta ese momento éramos mayoría entre el público, los recién llegados empezaron a jalear, y como locos pidieron más al llegar el bis. Si El Mismísimo Diablo consiguen despertar esa reacción en alguien que no los ha visto en su vida, creo que ya está todo dicho. La fiesta acabó con “Miedo del Ayer”, “Me voy”, y la recién estrenada “Empieza a Trabajar”. Nos fuimos deseando repetir en otra ocasión y sin limitaciones de tiempo.
Texto y Fotos: Nacho Jordán

viernes, 1 de agosto de 2008

GRANITO ROCK 2008

25 y 26 de junio 2008. Parque de las Bombas. Collado Villalba (Madrid)

La gran propuesta metalera del verano en la sierra madrileña tiene un nombre GRANITO ROCK y tuvo lugar los pasados días 25 y 26 de julio con notable asistencia de público un año más. En esta ya su octava edición sigue consolidándose y no ha perdido nada de su humilde y popular esencia con la participación de un buen número de bandas jóvenes de todo el país a través de la que es su principal razón de ser, su certamen anual, junto a la posibilidad de poder actuar de éstas al lado de importantes nombres de la escena tanto nacional como internacional.
Los organizadores mejoran años tras año los detalles, más barras, mejor sonido, las camisetas cada vez más curradas e igual de baratas, y todo esto con entrada totalmente gratuita para todos los que nos acercamos y repetimos para disfrutar de un fin de semana en el que las calles de Collado Villalba se llenan de rockeros de todas las clases y edades para sorpresa de unos y alegría de otros. Desde aquí nuestra felicitación y abrazo más sincero para los organizadores del evento, en especial a Jesús y a Pepe.

En cuanto al cartel se presentaba bastante interesante, con bandas que abarcaban un amplio especto de estilos dentro del rock y el metal. Vamos a exponer brevemente lo que dieron de sí cada una de ellas en sus actuaciones.

Viernes 25 de Julio

A eso de las ocho y media de la tarde con sol en lo alto pero afortunadamente amortiguado por la presencia de algunas nubes serranas, empezaron la función INOQUO. Una formación gerundense que resultó una de las ganadoras dentro del apartado de Rock del certamen y que ejecutaron su música de tintes actuales, que por algunas estructuras y sobre todo por la falta de presencia de las guitarras recordaba algo al pop. En cualquier caso, como sucedió con el resto de bandas que actuaron en el festival, gozaron de un buenísimo sonido y además supieron aprovecharlo bastante bien, destacando el vocalista del grupo Iván, algo que también se repitió con el resto de bandas noveles. Lo más reconocible fue una especie de medley en el que incluyeron retazos de “Bohemian Rhapsody” de Queen y de “Enter Sandman” de Metallica y que, evidentemente, fue lo más aplaudido. Correctos, pero algo faltos de garra.


Tras un breve cambio y con los clásicos enlatados sonando atronadores desde la mesa de sonido, aparecieron otros de los galardonados, en este caso dentro del apartado de Nuevas Tendencias. Los madrileños RADIO KONTRA ejecutaron su nu-metal apoyado por la labor de un pincha discos incluyendo samples dentro de su potente pero para mi gusto algo chirriante música, orientada a público más joven. Tengo la impresión que los que más disfrutaron fueron los seguidores de bandas como Def Con Dos o Habeas Corpus, que por otra parte no creo fueran los más numerosos.

Llegaba el turno para los albaceteños, concretamente hellineros, MATAVYS. Una joven formación clasificados en los primeros lugares dentro del apartado de Heavy Metal y que expusieron su buen potencial musical, con limpieza y corrección, pero con algo de agarrotamiento y estatismo en su puesta en escena. Supongo que es algo lógico por otra parte observando desde el escenario al ya numeroso público que ya se agolpaba para verles.

Hay que destacar por encima del resto de la banda a Raúl, vocalista, guitarrista y alma de la misma, que se ganó a la gente con su poderosa voz y sus buenos solos que encajaban perfectamente dentro de las bases clásicas de puro heavy metal tradicional que por momentos nos recordaban a gente como Saratoga, Tierra Santa o los primeros Avalanch. Desgranaron un buen puñado de temas propios, coronados por una más que decente versión del clásico de Maiden “The Trooper”, para completar una buena actuación que sirvió para calentar las tablas a los siguientes en pisarlas.

Y los siguientes fueron los chicos de CRIPTA. Una banda que ha ido creciendo notablemente a lo largo de su trayectoria para convertirse en una referencia dentro del metal actual nacional. Algo que se notó en el buen número de seguidores que se acercaron hasta Villalba para verles y disfrutar de su contundente y convincente actuación a base de riffs afilados, sonidos poderosos y letras directas y elaboradas. Sí, me sorprendieron, algo parecido a lo que me sucedió con los navarros Koma en el mismo lugar hace un par de años, y con un estilo bastante similar al de estos, pero aun algún peldaño por debajo. Del repertorio no os puedo decir mucho porque apenas había escuchado algún tema suelto de su discografía y me quedé con la directa y clara “Cuidado” de su último disco, de la que también tocaron el tema título “Necesito Estar En Pie”, y con la intensa y emotiva que puso el cierre “Si No Es Por Ti”, en la que, como en todo el show, el vocalista del grupo Raúl Conejo desplegó su buena voz y carisma además de apoyar con su preciosa gibson al guitarra solista David Marcelo. Bien por ellos.

Tras la buena actuación de Cripta llegaba el turno para la estrella extranjera de este año del Granito, la alemana DORO.

Ir a ver a Doro es apuesta segura, sabes lo que vas a ver, está en ese grupo de nombres (U.D.O., Saxon, Pretty Maids) absolutamente fiables y que nunca fallan a la hora de ofrecer lo mejor de si mismos en directo y que además suelen hacerlo bastante bien. Y así fue, como siempre, con las mismas poses, los mismos gestos, cantando y sonando con su banda realmente bien y metiéndose al público en el bolsillo desde el primer acorde a base de simpatía y buen hacer. Los músicos que acompañan a Mrs. Pesch suenan cada vez más rotundos y compactos, y son el complemento perfecto para la voz de la rubia que volvió a hacerlo francamente bien.

El repertorio no pudo ser más clásico, casi podíamos decir que vimos dos conciertos en uno, la mitad de Warlock y la otra de Doro en solitario. Atronaron himnos como “Burning The Witches”, “Hellbound”, “True As Steel” (curiosamente los títulos de los tres primeros discos de Warlock), “Earthsahaker Rock”, “I Rule The Ruins” o “Für Immer” de nuevo maravillosa y llena de feeling cantada a grito pelado por los muchos que nos juntamos en el Parque de las Bombas. Entre medias temas más actuales que ya se han convertido en clásicos del set list de Doro, caso de la emotiva “You’re My Family”, “Burn It Up” o una buena y coreada versión del clásico de Judas Priest “Breaking The Law”. Cerraron con la inevitable “All We Are” que una vez más se alargó, quizá demasiado, y para los bises quedaron la mítica “Metal Racer” y “Always Live To Win” poniendo el broche final por todo lo alto. Se cumplió el pronóstico y una vez más asistimos a un gran concierto de la que sin duda sigue siendo la reina del metal.

Sábado 26 de julio

Encaramos la segunda jornada del Granito Rock con un cartel de lo más clásico y con ganas de ver que nos podían ofrecer las nuevas promesas de nuestro metal.

Comenzando por los valencianos PROMETHEUS que a base de buen heavy metal clásico tuvieron la complicada misión de empezar a mover al personal, con el inconveniente añadido de un pequeño fallo en su intro grabada que hizo retrasarse unos minutos su inicio. En cualquier caso lo sacaron adelante con bastante templanza para completar una competente actuación con un sonido de base clásica pero algo más actual que el de sus predecesores del día anterior Matavys, y donde al igual que en estos, destacó la figura del vocalista del grupo que sacó adelante su repertorio con temas bastante claros y curados con buenas tesituras y potencia vocal e instrumental. Para la inevitable versión escogieron “The Wicker Man” de Iron Maiden que respetaron en su esencia y que completó un buen concierto que sirvió como buen arranque del sábado.

Los siguientes en participar de la fiesta fueron los locales ABÿFS. Ganadores dentro de la sección de grupos de Collado Villalba y que destriparon su death metal desgarrado y que la verdad me cansaron bastante, aun sonando bien, pero no es este un estilo que me llegué demasiado por no decir nada. Al poco de comenzar su actuación reconozco que desconecté y no pude con sus voces guturales y sus solos frenéticos y me dediqué a otros menesteres. Espero que los más fanáticos de los sonidos extremos, alguno había, y sus paisanos disfrutaran de su actuación. Viva la diversidad.
Y prueba de esa diversidad que impera en el Granito, tras la descarga brutal de Abÿfs, el hard-heavy rock potente, melódico y bien ejecutado de los valencianos PIEL DE SERPIENTE.

Un combo que para la mayoría de los asistentes fue sin duda la gran sorpresa y revelación del festival, convenciendo desde el principio con una personalidad arrolladora y moviéndose en el escenario como por su casa, a base de poses, provocación y actitud rockera que convenció al personal. Siento no haberles escuchado antes, y eso que ya tienen dos discos en el mercado, de los que sacaron su repertorio que bordaron con esa difícil mezcla de la melodía hard rock y la fuerza del heavy rock más ochentero, recordándome mucho a los madrileños Beethoven R. que ya actuaron en ese mismo escenario hace un par de años.

Al tercer tema hicieron la previsible versión de “Piel De Serpiente”, el himno de Sangre Azul que les da nombre y que ejecutaron magníficamente con un puntito algo más heavy, junto a otros propios destacados como la emotiva “Lágrimas Sobre El Cristal” dedicada a las mujeres maltratadas, la potente y directa “Marionetas” también llena de mensaje, así como la nostálgica “Leyendas Del Rock” a modo de homenaje a los artistas que han marcado la carrera del grupo. Desde aquí felicidades por su actuación, a todos y cada uno de sus componentes, desde el carisma y la potencia vocal de Lufti, pasando por la compenetrada pareja de hachas que forman Fher y Javi, hasta la solidez del bajista Romariet (que guapo el bajo de felcha) y de la batería Emma.
Junto con la de Waldheim del año pasado, la mejor actuación que recuerdo de un grupo del certamen de grupos noveles del Granito en los últimos cuatro años. A seguir así.
Se produjo una curiosa circunstancia que nos transportaba más aun hasta los 80’s. Los que acaban de tocar no eran Sangre Azul, pero la referencia a estos era inevitable, y los que venían a continuación, MURO, compartieron más de una y más de dos giras con el quinteto de Pinto. Anécdota de Abuelo Cebolleta aparte, podíamos resumir la actuación de Silver, Lapi, Julito y Alex en una frase que el vocalista se encargó de remarcar unas cuantas veces a la vista de la tremenda respuesta del numeroso público que se acercó a la sierra para disfrutar de su actuación “¿dónde coño estabais hace diez años?” y en la respuesta por parte del respetable “Este Muro No Se Cae”. Resultan difícilmente explicables los vaivenes y avatares por los que han pasado Muro, desaparecidos en combate hace mucho tiempo por la falta de interés mostrada por TODOS (medios, fans, discográficas) y que ahora parecen reclamar una posición que nunca debieron perder dentro del heavy metal nacional. En fin, dejémonos de discursitos y proclamas, y vamos al lío que es lo que interesa. Al igual que sucedió el día anterior con Doro, cuando vas a ver a Muro no hay demasiado lugar a la sorpresa y la gente ve lo que quiere y espera ver, puro heavy metal acelerado, lleno de mala leche, bien ejecutado y sonando como un cañón. Silver se dejó todo, como siempre, Julito y Lapi formaron la contundente base rítmica que requieren los temas del grupo, y el joven Alex Scorza último en incorporarse hace ya varios meses al grupo, destripó riffs y solos con agresividad y limpieza desde su guitarra. El repertorio clásico, basado sobre todo en su ópera prima “Acero y Sangre”, del que incluyeron trallazos como “Juega Fuerte”, “Amos De La Oscuridad”, “Mata”, o la siempre dedicada “Traidor”, junto a otros himnos del grupo como “Telón De Acero” que sonó rotunda al igual que “Solo En La Oscuridad”, la tremenda “Maldición Kcor”, “Desengancha” o la etílico festiva “Bébetelo Todo”. El final previsible, con la súper coreada “Mirada Asesina” en la que nos dejamos todos la voz, y con la versión de “Fast As A Shark” de Accept que acabó de destrozarnos el cuello y nos dejó claro que, si ellos quieren, puede haber Muro para rato. Eso sí, siempre que Silver tenga fuerzas suficientes para compaginarlo con su principal y brillante proyecto Silver Fist. Ojalá sea así y podamos disfrutar por partida doble.

El cierre definitivo del Granito Rock correspondió a una de las bandas más grandes del Rock nacional, LOS SUAVES. Descubrir a estos chicos a estas alturas es prácticamente inútil, ya que todos sabemos lo que hacen y cómo suelen hacerlo, mucha energía, muy buenos temas que suelen ser casi siempre en su mayoría los mismos, y que es algo que no importa a su ingente legión de seguidores, de los más diversos pelajes y edades como quedó de manifiesto entre el público que se congregó para la cita. Siempre que uno va un concierto de los orensanos, sobre todo últimamente, tiene la duda de cuanto aguantará Yosi en el escenario, y la verdad es que es la vez que más entero y en mejor forma le vi, aun si estar completamente atento a su actuación desde su segunda mitad creo que aguantó el tirón hasta el cierre de la misma. Si a esto unimos que el resto de la formación sigue sonando tan limpia y convincente como en ellos es habitual, con un Alberto Cereijo de nuevo brillante, bien acompañado por Fernando en la segunda Guitarra, y con un Charlie que sigue dando solidez y empaque al grupo, pues la cosa casi no pudo salir mejor. Repertorio, el de siempre: “No Puedo Dejar El Rock”, “Preparados Para El Rock & Roll”, “Malas Noticias”, “Si Pudiera”, “Pardao”, “Peligrosa María”, “Dolores Se Llamaba Lola” o la más reciente “Mi Casa” que ya se ha convertido en todo un clásico del grupo en sus cinco años de vida. Gran concierto de Los Suaves que demostraron una vez más su grandeza. Que sea por mucho tiempo.
Fin de fiesta magnífico para otra magnífica edición del Granito Rock. Ya estamos deseando que llegue la edición del 2009.
¡Mucho Granito!
Mariano Palomo

miércoles, 30 de julio de 2008

MONSTERS OF ROCK / METALWAY

11 y 12 de Julio de 2008. Feria de Muestras. Zaragoza

A estas alturas de la película ya todo el mundo está al corriente de la catástrofe del año. ¿Por qué molestarse en hacer una crónica, en ese caso? Porque nos parece interesante narrar la experiencia vivida en primera persona, y sobre todo y fundamentalmente para que los despropósitos sufridos jamás vuelvan a repetirse.

Para la expedición que partimos de Madrid las cosas se empezaron a torcer desde un principio. Cuando vamos tantos a la vez, siempre hay alguno que sin querer provoca retraso. Por eso nos perdimos a Miss Diciembre, para cuando llegamos ya habían terminado. El rollo de las colas para entrar provocó que sólo pudiéramos oír a Rage desde el exterior, así que poco podemos contar. Fuera del recinto del concierto se encontraba la zona de acampada, junto a una carpa con mesas y una barra bien surtida aunque carecía de mi bebida veraniega favorita, el calimocho. Primera sorpresa: los que iban con invitación o acreditación de prensa no tenían derecho a acampada. Había que pagar para entrar en el camping. Si habías pillado hotel o ibas a casa de algún amigo o familiar (fue mi caso) y querías entrar, no para hacer uso del camping, sino únicamente para ayudar a algún colega a plantar su tienda, tenías que pagar por ello. Empezamos bien. El espantoso calor nos invitó a pillar unos minis de de cubata… sólo para descubrir que no nos dejaban entrar con ellos en el concierto. No podías acceder con la bebida que te vendían los mismos del festival. Si empezamos bien, seguimos peor. Por este motivo tampoco pudimos ver a Candlemass y pillamos a Pretty Maids a la mitad, “gracias” a la organización tuvimos que bebernos fuera lo que habíamos pagado. Muy bien, hombre, así da gusto. Una vez dentro pudimos ver que los daneses estaban dándolo todo sobre el escenario, aunque el público en general no estaba muy participativo a causa de la alta temperatura. Precisamente comentábamos entre nosotros que la previsión del tiempo reflejaba tormentas, nos resultaba muy difícil de creer con lo que estaba cayendo. Algunos hasta nos quemamos. Muchos iban en traje de baño, tanto tíos como tías, y un esperpéntico sujeto incluso deambulaba sólo en calzoncillos. Una buena idea era el “túnel de lavado” donde nos mojábamos frecuentemente. Además, uno de los bares estaba en una carpa en cuyo techo caía agua y unos ventiladores la pulverizaban, logrando así un excelente efecto refrescante. Bueno, las cosas no estaban tan mal después de todo.
Un somero recorrido nos bastó para ubicarnos. La Feria de Muestras de Zaragoza es exactamente lo mismo que el IFEMA de Madrid. El escenario y la zona para el público estaban en el parking, y los camerinos, el mercadillo y los restaurantes se encontraban en el interior de los pabellones. Por cierto, el mercadillo era tremendo. Vinilos, camisetas, ropa gótica, CD´s de segunda mano, cinturones, chupas de cuero, muñequeras, parches, chapas… había de todo. Al menos esto lo habían hecho bien. Y dentro del pabellón se estaba más fresquito que fuera.
No nos parece muy adecuado que los actuales Thin Lizzy utilicen este nombre. No es sólo que Phil Lynott lleva más de 20 años bajo tierra, es que no hay NI UNO de la formación original. Esto no es Thin Lizzy, es un grupo de versiones de Thin Lizzy, y punto. Pero hay que reconocer que estos cabrones lo hacen tan jodidamente bien que no hay quien se resista. Los cuatro son músicos de categoría superlativa, y, las cosas como son, estos clasicazos deben ser disfrutados en directo, se llame como se llame el grupo que los toque. Fueron sin duda los que más arrastraron a la gente de los que pudieron llegar a tocar.
No pasó lo mismo con Ted Nugent. Tan gran músico como monumental soplapollas como persona, este subnormal activista a ultranza de la Asociación del Rifle echó muchas ganas sobre el escenario, con gran profesionalidad y energía. Pero no consiguió repetir el fervor entre el público que lograron sus predecesores. Quizá porque muchos no podían olvidar sus conocidas actividades extramusicales, o simplemente porque se empeñaba en alargar innecesariamente las canciones, resultando al final cansino. En estos momentos fue cuando empezó a soplar el viento, algo mosqueante pero todavía no alarmante.
Faltaba ya muy poco para Deep Purple. Me encontraba en el mercadillo cuando empecé a oír la lluvia y el granizo que sonaban sobre el techo del pabellón como si de pedradas se tratara. La gente emprendió una huida masiva hacia el refugio, que se llenó en abrir y cerrar de ojos. Todos aprovechamos para cenar, porque no nos imaginábamos lo que nos esperaba. Los que conocemos el clima de las tierras mañas sabemos que cuando cae, lo hace a base de bien, pero la furia del cielo no suele durar mucho. Efectivamente, la cosa no pasó del cuarto de hora. Al salir fuera pudimos comprender la magnitud del destrozo. Las vallas caídas y arrastradas, las luces superiores del escenario derrumbadas sobre el mismo. Sólo hubo que lamentar un herido, hubo mucha suerte, porque si estas luces llegan a caer encima de alguien, sin duda lo hubiera matado. Todo el equipo eléctrico a la mierda. Ni siquiera se pudo anunciar por megafonía la suspensión, ni eso ya funcionaba. Sí se hizo en el interior del pabellón, pero mil o dos mil que estaban frente al escenario esperando inútilmente la reanudación, como es natural no lo oyeron, y tardaron lo suyo enterarse. Cuando me marché el caos se había desatado por completo. Nadie parecía saber qué hacer, nadie era capaz de informarte de nada. Creí ingenuamente que los del camping podrían pernoctar sin problemas dentro de los pabellones. Me marché a Zaragoza cabreado, pero creyendo como todos que al día siguiente todo sería otra cosa. Incluso nos atrevimos a soñar que alguno de los tres grupos que no habían tocado podrían hacerlo al día siguiente. Al fin y al cabo, aunque cada día tenía un nombre distinto, a todos los efectos se trataba del mismo festival.

Al día siguiente a través de internet nos enteramos definitivamente de que la cosa ya no tenía arreglo. Es obvio que Iron Maiden iban a arrastrar el sábado a miles de personas más que el viernes. Algunos se enteraron antes de salir y se ahorraron el viaje, pero la gran mayoría se fue enterando por el camino a través de los móviles. Lo peor fue para los que iban en tren o en autocar, sabían que iban para nada pero no había vuelta atrás hasta llegar a Zaragoza. Un tercer grupo y no menos numeroso fueron los que iban llegando en coche sin saber nada, y al llegar a la rotonda sobre la A2 que daba acceso a la entrada al recinto ferial, se encontraban atónitos con que la Guardia Civil no les dejaba pasar. El atasco fue monumental, y duró horas. Y no podemos olvidar a los que por el motivo que fuera habían ido a Zaragoza, y volvían desilusionados a llevarse sus tiendas. Tuvieron el mismo problema, los picoletos TAMPOCO les dejaban pasar. Algunos esperaron durante horas a que el atasco desapareciera y otros dejaron el coche en el quinto coño para ir a buscar sus tiendas a pie. Si lo de la noche antes había sido caos, no había palabra que definiera lo que pasaba el sábado. A la hora en la que llegué a Madrid, sabía perfectamente que todavía había gente que en ese momento estaba llegando a Zaragoza.

Aunque la organización ha anunciado la devolución de las entradas, las molestias sufridas no se pueden compensar sólo con eso. Los gastos de transporte, alojamiento, los trastornos para los que organizaron sus vacaciones o pidieron días libres en el trabajo sólo para venir aquí. Como mínimo conozco ya tres casos que presentaron denuncia por daños y perjuicios. Y la pregunta es, ¿realmente se puede echar sólo la culpa a la lluvia y a la mala suerte? Quizá para un chaval joven puede valer eso de: “¿Qué se le va a hacer? ¡Así es la vida!”. Pero para los que tenemos entre 30 y 40 años y llevamos más conciertos de los que podemos recordar, la cosa no cuela. Sólo hay que contestar a una pregunta: ¿Por qué otros festivales se han podido celebrar a pesar de una lluvia similar y Monsters Of Rock y Metalway no? ¿Ejemplos? No hace falta ir muy lejos. En la propia Zaragoza, aún no hace tres años, en el festival Interpeñas 2005 cayó una tromba de agua que poco se diferenció de la de hace unos días. La gente ni se enteró, gracias a la kilométrica carpa, y ni las estructuras ni los equipos sufrieron daño alguno. En la crónica que escribí, que aún puede encontrarse hurgando en nuestro blog, ni me molesté en mencionar una anécdota tan intrascendente. ¿Seguimos? Esta vez me remito a lo que todos pueden comprobar por sí mismos, ahí queda para la historia el DVD “Desde Barón a Bilbao”. La lluvia cayó durante horas, y si en algún momento se planteó la suspensión fue por temor a que la gente se marchara, en ningún caso por falta de seguridad. ¿Más? ¿Qué podemos decir de las sucesivas ediciones de Viñarrock? Se pueden contar con los dedos de una mano los años en los que no ha llovido. ¿Hace falta continuar? Y que no vengan diciendo que nadie se lo esperaba. El hombre del tiempo está para escucharlo cuando se va a montar un evento así. ¿Los asistentes lo hicimos y los organizadores no? No me importa si con esto consigo que nunca más me den acreditación, las cosas son como y mi obligación es reflejar la realidad. Y la realidad es que hubo falta de previsión, no se puede decir que fue sólo mala suerte.

Aún queda un último aspecto que tratar, y esta vez es lo que he leído en otra web, concretamente en la del compañero Rafa Basa. En contra de lo que yo pensaba, no se permitió a los del camping dormir en el interior de los pabellones la noche del viernes. Si la organización se portó de esa manera, no estamos hablando ya de imprevisión o de incompetencia, estamos hablando de verdadera mala fe. Obligar a la gente a dormir en tiendas empapadas no es de inútiles ni de torpes, es de auténticos canallas y miserables.
Nacho Jordán