martes, 16 de junio de 2009

CASABLANCA

22 de mayo de 2009. Sala Cats

Después de muchos avatares, problemas y demás historias, llegó el día de la presentación en directo en Madrid del disco de regreso de CASABLANCA. Si ya se produjo un considerable retraso en la salida de “Apostando Contra El Avestruz”, no quería el grupo que su puesta de largo se dilatara en exceso, y así apenas unas semanas después del lanzamiento del disco, el quinteto capitalino nos ofreció un emotivo y divertido concierto, como suelen serlo siempre los suyos. A estas alturas la formación ya está más que consolidada, con Carlos “Nano” Hervás como siempre al frente con su bajo y sus voces, acompañado ya hace bastante tiempo por el batería José Manuel Fernández, hace algo menos por Juanjo Temiño en la voz principal, y más recientemente con la buenísima aportación de Nacho Ruíz y Marisa De La Plaza en las guitarras. Todos ellos, junto a algún que otro invitado, nos hicieron pasar un buenísimo rato, sonando muy bien, a pesar de que al principio la voz de Juanjo estaba algo baja, dando buena cuenta por supuesto del último disco que interpretaron prácticamente en su totalidad, alternándolo con los clásicos indispensables de la banda, y con alguna que otra sorpresa final. Empezaron, sorprendentemente para mi, con “Caras De Cera” un tema que tiene una letra buenísima y que ya empieza a ser coreada por los asistentes a los shows de Casablanca, al igual que la directa y más cañera “Da Tú Primero” que descargaron a continuación. Primera mirada al pasado con la magnífica “Rey Del Siglo XX”, que no ha perdido vigencia en absoluto, para volver a la actualidad con lo que podríamos considerar prácticamente el primer single del disco “Cabeza Y Corazón”, que volvió a sonar maravillosa. Algo más relajados a continuación con “El Blues De La Tensión” que aun siendo nueva sirvió para recuperar el sonido añejo de los inevitables Laina y Jiménez que desgraciadamente no pudieron acudir a la cita y que son una referencia inevitable para el grupo, y que en cierta medida recordaron con las voces de Juanjo y Nano doblándose. Tramo vacilón con las divertidas “Pregunte A Su Mujer”, “El Planeta Del Placer”, y la tremenda “Andrés En El Marquee” en la que lucieron las guitarras de Nacho y Marisa, para ceder el protagonismo a continuación al primer invitado de la noche Julio Castejón que apareció en escena para poner su voz y clase a la guitarra con la preciosa “Suena Chicago” en la que las voces brillaron con luz propia. Los aires Zeppelin se dejaron notar en la reivindicativa y cruda “Sola” con unas guitarras que me encantaron, seguida por la buenísima, sobre todo por su letra, “U2 Y Aleluya” en la que el ex de la banda Pachi Escolano se sumo al grupo para añadir un mástil más y recordar tiempos recientes. Desde aquí hasta el final prácticamente fue todo pura fiesta, recuerdo ya indispensable para Terry Barrios con el himno “Vallecas 1996” coreada por los aproximadamente casi cuatrocientos asistentes, al igual que la optimista “Lecciones De Felicidad”, y por supuesto las clásicas del grupo “Me Liaste Niña” y “Corta La Sesión” vacilonas a más no poder, y por supuesto con la figura de la recientemente homenajeada Azucena muy presente. Cuando todos dábamos por bueno lo presenciado, nos tenían reservado un fin de fiesta realmente especial en forma de bises. Nos sorprendieron con una sentida y perfectamente ejecutada versión del clásico de Whitesnake “Ain’t No Love In The Heart Of The City” en la que de nuevo nos dejamos la garganta junto a la banda coreando su archi conocido estribillo, para terminar por todo lo alto de nuevo con Terry en la memoria y con todos los invitados sobre las tablas para interpretar “Barbitas Guapetón” que definitivamente puso el broche final a una buenísima noche de rock & roll, que esperamos se repita no demasiado tarde, seguramente antes de fin de año.
Texto: Mariano Palomo
Fotos: José Luis Martín

sábado, 16 de mayo de 2009

CUATRO GATOS

9 de mayo de 2009. Sala Copérnico

Importante reto el que se les presentaba a estos revitalizados veteranos de la escena rockera nacional. Juanmi, El Niño, Pedro y Javi, acompañados por Covadonga y Carlos, tenían ante sí probablemente la actuación más importante y comprometida de CUATRO GATOS en mucho tiempo. Se acumulaban muchos factores y circunstancias, el hecho de presentar en sociedad su última entrega discográfica "El Sueño De La Razón", hacerlo en Madrid en una sala de aforo medio que registro una más que decente entrada llegando a los tres cuartos de la misma, para muchos ver por primera vez a Juanmi y a Covi compartiendo protagonismo a las voces, y desarrollar un set especial y amplio abarcando todas las etapas del grupo. Para más INRI, y por desgracia, esta última premisa no pudo desarrollarse en su totalidad ya que el show comenzó con un notable retraso ya que la prueba de sonido se alargó en exceso por el nefasto equipo que la sala puso a disposición de la banda para desarrollar su actuación. No había más que ver el tamaño de la mesa de sonido que parecía de juguete, y con la que el técnico y productor David Martínez tuvo que hacer auténticos milagros para sacar adelante, junto al buen hacer del grupo por supuesto, un sonido más que decente dadas las condiciones expuestas. Con los acordes disparados de la "Marcha Imperial" de La Guerra De Las Galaxias, fueron apareciendo en escena los miembros de la banda para comenzar a descargar "Mañana Quizá Sea Peor" que afortunadamente sonó bastante mejor de lo que auguraba la prueba de sonido, aunque aun con algún que otro acople que no deslució al buena ejecutoria del grupo en el que cada uno cumplió perfectamente con su labor, destacando por lo que tenía de novedoso el duelo vocal entre Juanmi y Covi que estuvieron bastante inspirados durante toda la noche. A continuación primer recuerdo al fantástico debut discográfico del grupo con "Más Allá De La Realidad" que se incluía en "La Caja De Música" y que sonó magnífica, dando pie a continuación a la presentación del grupo para volver a la actualidad con la magnífica "Entre El Cielo Y El Mar" y de nuevo al recuerdo con "A Quien Pueda Escucharme" un tema también de su primera entrega que hacía mucho tiempo que había desparecido de los sets de los conciertos de la banda y que interpretó muy bien Covadonga como única voz dando su toque dulce y suave a esta preciosa composición. Descanso momentáneo para las voces y protagonismo instrumental de Pedro (elegante y versátil a la guitarra), Javi (pura adrenalina y actitud con el bajo), Joaquín (sobrio y divertido a la batería), y Carlos (certero y brillante en los teclados), para desarrollar una curiosa pieza bluesy a la que sucedió la magnífica "Todos Los Ayeres" en la que no echamos demasiado en falta la voz de Iván y que Juanmi cantó magníficamente lleno de fuerza y pasión. Cambio de vestuario (no fue el primero ni sería el último, algo también de agradecer) guardapolvos de cuero a escena para dar vida en directo a "Cruce De Caminos", el tema más gótico del disco que funcionó muy bien con el público a estas alturas ya completamente metido en harina y con el dueto Juanmi - Covi volviendo a hacerlo muy bien perfectamente respaldados por el resto del grupo, que volvió a lucirse con la instrumental "Ecos" que daba apertura al segundo trabajo del grupo, el injustamente tratado "Esférica". Siguió el desarrollo del show entre ingeniosos y atinados comentarios de Juanmi, entradas y salidas de músicos del escenario, y buenas interpretaciones como las de "Contracorriente" y de "La Caja De Música" en la que destacó la figura de Carlos Alvarez desde los teclados rescatando esa preciosa pieza. Nuevo movimiento en escena para llenar de gente el frente de las tablas la mini batería de El Niño y regalarnos un par de piezas acústicas, la maravillosa "Adiós" que a entrado a cuchillo en la cabeza de la audiencia como pudimos comprobar coreándola de arriba abajo, al igual que sucedió con el prácticamente inevitable recuerdo para los Ñu de José Carlos Molina al que Juanmi acústica en mano dedicó la entrañable "Tocaba Correr" que nos devolvió unos cuantos años atrás. Encaramos la parte final del concierto con un solo de teclados de Juanmi que nos llevó a la metalizada versión de "El Fantasma De La Opera" que resultó brillante en directo con la voz profunda de Juanmi una vez más rivalizando con el lirismo de la de Covi. El sinfonismo asequible de "Sálvame" supuso una nueva vuelta a "Esférica", para cerrar antes del bis con la extensa "El Sueño De La Razón" llena de pasajes progresivos y complejos que desarrollaron a la perfección además sonando muy bien, para cerrar definitivamente con la divertida y rockera "Argumentos De Fe" que cantaron todos con más rabia que nunca en su directo y pegadizo estribillo "Basta Ya, Joder", me imagino que con dedicatoria para alguno que debía andar muy lejos. A pesar de todas las dificultadas expuestas, que por desgracia hicieron que se quedaran fuera "Un Brillo En El Bosque", "Hermano Enemigo" y "Es Tu Momento" (la versión del "Heat Of The Moment" de Asia), podemos decir que Cuatro Gatos sacaron con muy buena nota la cita y volvieron a demostrar su gran calidad y profesionalidad, además de divertirnos a base de bien. Ya estamos deseando volver a verles en mejores condiciones acordes a su calidad, se lo merecen.
Mariano Palomo

viernes, 8 de mayo de 2009

DARK MOOR

24 de abril 2009. Sala Heineken

Que “Autumnal” es uno de los mejores discos aparecidos en los últimos meses dentro del heavy metal melódico, tanto a nivel nacional como internacional, creo que no debería ser un secreto para nadie, y que DARK MOOR es una de las bandas españolas de mayor nivel y creatividad en mi opinión debería estar fuera de toda duda. Por lo tanto la cita del pasado 24 de abril en la céntrica sala madrileña de la Calle Princesa era obligada y allí nos presentamos para disfrutar de más de hora y media de auténtico deleite musical.
Comandados con maestría por el gran Enrik García a la guitarra, pude comprobar por primera vez en directo el gran nivel que atesora Mario García al bajo que tenía la difícil misión de sustituir a otro instrumentista como es Dani Fernández, y refrendar la categoría de Roberto Cappa a la batería, a pesar de algún pequeño problema técnico inicial. Lo de Alfred Romero fue aparte, tremenda actuación la del vocalista gaditano, ya le he visto en directo unas cuantas veces y esta fue sin duda la que más me gustó, potente, llegando a todo, limpio, lleno de matices, en fin soberbio, además de desplegar su simpatía habitual con el público.
Un publico que acudió en buena medida, alrededor de trescientas entregadas almas calculo que estaríamos en la sala, mejorando aforos de giras anteriores, pero aun lejos de lo que se merece esta pedazo de banda que sinceramente creo debería tener mucho más reconocimiento, aunque su base de fans es cada vez mayor y más fiel. Los primeros retazos de “Swan Lake” daban inicio a la actuación, con sonidos grabados, algo que nunca han escondido los madrileños, y que sirve como apoyo fundamental para la música del grupo que, por otra parte en directo es pura y dura, heavy metal, con sus matices, pero tocado con la energía, crudeza y entrega que se requiere, quedando en bastante segundo plano las partes grabadas. Los ocho minutos de “Swan Lake” fueron un magnífico inicio, aunque también sirvió un poco como test para ajustar el sonido que a partir de la siguiente, “The Sphinx” rozó la perfección hasta el final del show.
Los dos temas iniciales pertenecientes a “Autumnal” que interpretaron íntegramente, salvo la instrumental “Fallen Leaves Waltz” que lo cierra, ya calentaron bastante al personal, que acabó de engancharse con la más festiva “Phantom Queen”, y sobre todo con el único recuerdo para “Beyond Sea” con “Before The Duel”, inmensa una vez más en directo. Se relajaron un poco con la preciosa “An End So Cold” y con “When The Sun Is Gone”, dejando a continuación una joyita en forma de versión de parte de la “Trilogy Suite” de Malmsteen con el duelo de bajo y guitarra entre Mario y Enrik que resultó magnífico.
Vuelta a la actualidad con la potente “Don’t Look Back” y con la enorme “For Her” que fue presentada por Alfred como “jodidamente épica” para interpretarla de forma magistral, al igual que la igualmente asequible y melódica “Lovers” perteneciente a la anterior obra del grupo “Tarot”, del que también cayeron antes de los bises “The Star” y “Wheel Of Fortune” que sonaron magníficas, y entre medias la cañera y agresiva “Faustus” y la más gótica “The Enchanted Forest” que me gustó mucho, precedida por la exhibición de guitarra de Enrik mostrándonos su vena clásica con un medley de “El Concierto De Aranjuez” del maestro Rodrigo y la “Marcha Turca” de Mozart que nos puso a botar con su contagioso ritmo.
Los bises se abrieron con la también nueva “On The Hill Of The Dreams”, muy celebrada por el público, al igual que la fantástica y endurecida versión que se marcaron de “Carry On My Wayward Son” de Kansas en la que Alfred acabó de redondear su fantástica noche, antes de cerrar definitivamente con la poderosa “The Chariot”. Gran concierto, muy buen sonido, buena respuesta de la gente, poco más se puede pedir, aunque siempre se echa de menos algún tema clásico de la banda como “From Hell”, “Maid Of Orleans” o “Nevermore”, pero se trataba de la presentación del nuevo disco y es lo que hicieron, presentarlo por todo lo alto.
Mariano Palomo

JEFFS SCOTT SOTO / JORGE SALAN

18 de abril 2009. Sala Heineken

Día marcado en rojo en el calendario de los seguidores de hard rock de calidad, y sobre todo en el de un chaval que veía cumplidos algunos de sus sueños más intensos aquella tarde / noche en Madrid. Aprecio personal y amistad aparte, creo que hablar de Jorge Salán como músico es hacerlo de uno de los mayores talentos creativos e interpretativos que pisan nuestro suelo desde hace unos años, y el pasado 18 de abril no hizo más que confirmarlo una vez más. Muchas cosas se juntaban, muchas emociones, mucho trabajo, mucha calidad musical, muchos amigos compartiendo escenario, y mucho cariño por parte de una cada vez más ingente cantidad de seguidores del madrileño que abarrotábamos la sala Heineken. Evidentemente muchos acudieron al reclamo tanto de Jorge como de Jeff Scott Soto, algunos, pocos creo, sólo por uno de ellos, y en cualquier caso creo que todos disfrutamos de una entrañable y memorable velada en la que dejaron momentos irrepetibles que, afortunadamente podremos volver a vivir en unos meses cuando vean la luz las grabaciones en DVD de los dos conciertos.
Centrándonos en lo que fueron las actuaciones en sí, decir que tras una intro que escuchamos desde la puerta de entrada a la sala (cosas de los horarios de los Lunis que nos colocan últimamente para los conciertos), empezamos a vivir lo que fue la actuación de JORGE SALAN con un arrasador inicio en el que descargó los cuatro primeros temas que abren su reciente entrega “Subsuelo”. “Mystic Highway” con ese aire algo psicodélico que le dan sus sonidos espaciales en la guitarra fue más que idónea para comenzar, con Jorge acompañado por Fernando Mainer al bajo y Carlos Expósito a la batería, a modo de power trío metiendo mucha caña y enganchando al personal. Continuaron sin tregua con la igualmente potente “The Dragon” en la que se unió a los teclados Javi Díez, al que apreciamos en mayor medida en la más melódica “You Will Stay Alive” que me gustó mucho en directo, al igual que el primer single del disco “Pride On The Top” en una onda más actual. Tras este primer póker de piezas nuevas, recuerdo para dos de las destacadas de la anterior obra de Jorge, “Chronicles Of An Evolution”, la agresiva “No Salvation” para la que apareció en escena Jeff Scott Soto que la interpretó con su energía habitual como ya hiciera en el disco, y la elegante y más sofisticada “Enchanted By You” en la que los cuatro musicazos que había sobre las tablas refrendaron su nivelazo. Vuelta a la actualidad con “Avoid The End” que también me convenció bastante en directo, y nuevo momento emotivo y difícilmente repetible con la participación de una leyenda como es Miguel Ríos para marcarse el clásico “Generación Límite” que nos supo realmente bien con el cantante granadino en muy buena forma física y vocal y con una banda sonando tremenda, al igual que sucedió a continuación con la intrensa y emotiva “Subsuelo” en la que se mezclaron la cálida voz de Ríos bien apoyada por la de Jorge, que cada vez se siente más a gusto frente al micro, la guitarra suave y llena de feelin’ de éste y el violín de Roberto Jabonero, ex de Celtas Cortos y habitual invitado en los saraos del madrileño, que se quedó un rato más para marcarse un curioso y entretenido duelo de mástiles violín–guitarra al más puro estilo “Cruce De Caminos”. Se despidió Roberto dejando su toque personal en la maravillosa instrumental “Driving Through The Tunnel” que no nos cansamos de escuchar y con la que Salán empezó a ser conocido por el gran público y en la que volvió a encantarnos, para dar paso a continuación a nuevo invitado, el veterano guitarrista de blues Javier Vargas que apoyó en la interpretación de la vacilona “Trouble Walkin’” originalmente cantada en “Subsuelo” por Danny Vaughn y que Jorge interpretó realmente bien a la voz. Antes del final nuevo momento instrumental con “Relaxation” en la que incluyó un virtuoso solo que fue increscendo, para acabar de forma brillante y hard rockera con las más melódicas “One Way” con el habitual hasta hace poco Jordi Pinyol apoyando en la segunda guitarra, y cierre para la elegante y profunda “Under The Moon” con la que nos despidieron dejándonos un enorme sabor de boca. Gran actuación, reafirmación absoluta por si había dudas de la categoría de estos magníficos músicos, y buenísima respuesta del personal. Parece que por fin la gente ya ve en Jorge Salán algo más que al ex guitarrista de Mago De Oz.
Después de rato de merecido descanso volvían a salir tanto Jorge como Fernando para acompañar como han hecho en toda su gira europea a los brasileños BJ a la guitarra rítmica y teclados, al jovencísimo Edu Cominato a la batería, y por supuesto al gran JEFF SCOTT SOTO que volvía a Madrid que se ha convertido sin duda en una de sus plazas predilectas. De hecho comentó que tenía que grabar un DVD en nuestra capital tarde o temprano y aquella era la noche. Empezó la actuación con la habitual intro medley disparada en la que se mezclan retazos de temas de todas las épocas del vocalista americano para meterse de lleno, tras un pequeño problema técnico en su micro, con “21st Century” uno de los temas más destacados de su última y ecléctica obra “Beautiful Mess” de la que descargaron nada menos que siete cortes y que, en general me convencieron bastante más en directo que en estudio. Tras este primer arreón recuerdo magnífico para “Colour My Xtc” de Talisman en la que ya todo sonaba como debía observando el buenísimo trabajo instrumental del cuarteto hispano-brasileño y con un Jeff como siempre enorme en entrega y capacidad vocal llevándose al personal de calle. Continuó la fiesta con “Soul Divine” con los coros de Jorge y BJ muy destacados, al igual que en la novedosa “Our Song”, a la que siguieron enlazadas “Drowing” y “Mountain” más pesadas en su ritmo y concepto. Volvió el brillo con “Eyes Of Love” una de las mejores y más aclamadas composiciones de Jeff en solitario a la que Jorge añadió su toque personal en el solo, y que fue un pequeño guiño al pasado reciente, para meterse de lleno en la actualidad con la directa y efectiva “Testify”, con la más discreta “Broken Man” y con la sencilla y coreable “Hey” que enlazaron con las dos maravillosas versiones de “Frozen” de Madonna y “Crazy” de Seal que una vez más resultaron de lo mejor. Siguió el también habitual medley lento únicamente con Soto en escena sentado en el piano y exhibiéndose con su portentoso poderío vocal interpretando fragmentos algunas de sus baladas como “If This Is The End”, “Just Between Us”, “Holding On”, o “Never Said It Was Gonna Be Easy” que sonaron muy bien con el público participando y emocionándose por momentos, pero a pesar de esto creo que significó una relajación excesiva en mi opinión y que cortó bastante el rollo. Recuperaron la chispa a medias con “Gin&Tonic Sky” y subieron la temperatura con la inevitable “I’ll Be Waiting” aunque en esta ocasión fue de las más flojas y menos extensas de las veces que le he visto hacerla en directo. Breve retirada de escena para volver con Jeff de pie tras la batería con la camiseta amarilla de lo Lakers con el nombre y número de Kobe Bryant para quitársela y mostrar debajo la morada con el 16 de Gasol antes de dar la entrada para “Stand Up” el tema más cañero de la banda sonora de Rock Star, dejando su sitio inmediatamente a Edu que salió con la camiseta de la selección española de fútbol, dos buenos detalles aplaudidos y agradecidos por el respetable que coreó el tema a grito pelado. El cierre fiestero y discotequero fue el previsible con el extenso medley funky que nos tiene acostumbrados a reservar para mandarnos a casa con la sonrisa en los labios a ritmo de “Play That Funky Music”, “The Roof Is On Fire”, “Shake Your Booty”, “Macho Man”, “Staying Alive” o “Another One Bites The Dust”, con algún que otro fallo de coreografía, pero siempre con la diversión y buen rollo asegurados, y con mención especial para el trabajo en las voces de BJ, Jorge, Fernando y Edu, que además de ser un muy buen batería también apoyó lo suyo en esta faceta. Al final, comentarios para todos los gustos, a algunos le parecieron demasiados temas nuevos, medleys y partes lentas, otros disfrutaron sobre todo en la parte final, otros echaron de menos algunos temas, en fin para gustos ya sabéis. Yo lo disfruté mucho, aun sin ser el mejor show que he visto de este monstruo del escenario (lo de la primera vez en Caracol hace unos años es insuperable), que sigue en muy buena forma, y que volvió a mostrar el buen gusto que tiene para elegir a sus acompañantes. Ya sólo le falta sacar un disco nuevo más hard rockero y volver por aquí para presentarlo, y si puede ser con Jorge y Fernando mejor.
Mariano Palomo

lunes, 13 de abril de 2009

EL MISMISIMO DIABLO / VEROSE

4 de Abril de 2009. Sala Ritmo & Compás. Madrid

Una noche malísima para tocar en Madrid. El público rockero en su práctica totalidad estaba, o viendo a AC/DC, o luchando por conseguir entradas en la reventa. Muchos para consolarse fueron a ver a Bonn Scott Band. Además, los supuestos cabeza de cartel, Band Jovi, se cayeron el mismo día por enfermedad del cantante, con lo cual los amigos y conocidos de esta banda tampoco acudieron a Ritmo & Compás. Pese a tan negras perspectivas, El Mismísimo Diablo metieron a cerca de un centenar de personas, con gran sorpresa por parte de los músicos. Normalmente un grupo maquetero sólo congrega a sus allegados y a algún despistado que pasaba por allí. En esta ocasión era exactamente al revés, amigos de la banda éramos seis ó siete, y el resto gente desconocida. ¿Qué explicación podemos dar a esto? Tanto en el foro de Barón Rojo como en algunas webs hemos hablado de ellos, pero quizá sea más determinante que desde su página http://www.elmismisimodiablo.es/ se puede descargar gratis la maqueta. Por muy bien que te hablen de un grupo no vas a verlo sin antes haber escuchado algo. Ya va siendo hora de dejar de llorar por el pirateo y de sacar partido de los aspectos positivos de internet.
No conocíamos de nada a los tales Verose. Es emocionante enfrentarte a un grupo del que nada sabes, igual te encuentras una sorpresa y haces un gran descubrimiento. Lamentablemente, con ellos este no fue el caso. Aunque pusieron ganas, no conectaron con la gente. Su música es bastante rara, muy difícil de clasificar. Una especie de rock lento, psicodélico y con toques de industrial. A veces parecía que intentaban parecerse a Sôber y similares. En fin, no soy capaz de describirlo como es debido. Al menos demostraron humildad con lo que dijo el cantante al finalizar: “cuando habléis por ahí de nosotros no seáis demasiado duros”.
Los miembros de El Mismísimo Diablo estaban exultantes al ver a mucha más gente de la que esperaban. Había que aprovechar la oportunidad y no defraudar, y vaya si lo consiguieron. Junto a cinco de los temas de su maqueta, de la cual sólo faltó “Siempre Conmigo”, estrenaron ocho nuevas composiciones que vendrán en su disco de debut. Precisamente se encontraban grabándolo esos días. El motor de la actuación es sin duda el cantante Mariano Bustos. Tanto su hermano Javier en la guitarra, como Miguel Sempere en el bajo, y no digamos Vale Rodríguez a la batería son grandes músicos, pero Mariano es algo más, es también un buenísimo showman. Sabe animar a la gente, hacerla disfrutar y participar. Y si digo que el escenario se le queda pequeño no exagero. Tres o cuatro veces se bajó a la pista con el público, recorriendo la sala de punta a punta, sin dejar de cantar ni un solo segundo. En esos momentos no sabías si mirarle o a él o seguir mirando al escenario donde seguían tocando los otros tres. De las canciones nuevas las que más me gustaron fueron “Leña al Mono”, y sobre todo “Chalana”, una canción muy marchosa que nos dejó a todos encantados. Sería un gran single si el mercado del disco no estuviera en el lamentable estado actual. Cuando todo acabó con “Empieza a Trabajar”, nos dimos cuenta de que el concierto se hizo un poco corto, sólo duró una hora y unos pocos minutos. En parte lo agradecimos, porque al día siguiente había que currar. Es de suponer que cuando su CD esté en la calle o toquen en fin de semana, ampliarán un poco la duración del show.
Texto: Nacho Jordán
Fotos: Bgsol

viernes, 20 de marzo de 2009

PRIEST FEAST

JUDAS PRIEST – MEGADETH – TESTAMENT
15 de marzo 2009. La Cubierta – Leganés

Difícilmente se podría configurar un cartel más atractivo par los seguidores del heavy metal que el que se nos presentaba en la gira de este PRIEST FEAST que el pasado domingo 15 de marzo llegaba a la Comunidad de Madrid. Y se notó con la respuesta de un público que prácticamente abarrotó el coso de Leganés, a pesar de que muchos factores podían presagiar lo contrario. A saber: el elevado precio de las entradas (casi 50 euros) en estos tiempos de crisis, la mala fama ganada a pulso por el sonido del recinto, las recientes visitas a España de las tres bandas, el tener que madrugar al día siguiente, el fútbol (bueno, esto sólo para algunos como el que suscribe), el disponer de tres fechas más en nuestro país dentro de esta gira, y seguro que alguna cosa más que ahora se me escapa. Nunca he sabido exactamente cual es el aforo de La Cubierta, y con lo malo que soy calculando audiencias, no os fiéis mucho, pero creo que alrededor de 10.000 entregados fanáticos del metal más clásico y contundente pudimos disfrutar de tres auténticas descargas que llenaron y superaron en buena medida las expectativas.
Se encargaron de abrir fuego los californianos TESTAMENT, recuperados iconos del thrash metal de la Bay Area y que empezamos a escuchar desde fuera de la plaza de toros debido a las interminables colas que tuvimos que aguantar antes de acceder al recinto, para la próxima vez a ver si se pueden abrir más puertas. Nada más entrar nos encontramos de morros con un enorme telón de la imagen de la portada del último disco del grupo “The Formation Of Damnation” y con “Souls Of Black” sonado rotundo, posiblemente su clásico entre clásicos con el orondo Chuck Billy comandando las operaciones desplegando todo su magnetismo y carisma en escena a base de fuerza y agresividad, bien acompasada por dos tremendos hachas como son Eric Peterson y sobre todo el gran Alex Skolnick. Por desgracia una vez acomodados en la parte más alta de las gradas volvimos a comprobar que el sonido de La Cubierta, sin ser de los peores que hemos sufrido allí, no era ni mucho menos el que merecía el quinteto de San Francisco, con la batería del animal Paul Bostaph apabullando y tapando al resto del grupo, incluso al bajista Greg Christian a pesar de sus ímprobos esfuerzos por sonar decentemente y agradar. En cuanto al set ya habían sonado “Over The Wall” para empezar y la aplastante “The New Order”, a la que siguieron la no menos interesante y reivindicativa “Practice What You Preach”, y sobre todo “More Than Metes The Eye” y “The Formation Of Damnation” dos de los pelotazos más destacados de su último gran trabajo y que me volvieron a agradar mucho en directo. Buen aperitivo para ir abriendo boca y al que sólo le falló el sonido.
Nada más finalizar la actuación de Testament, parece que a alguien por una vez, y esperemos que sirva de precedente, le dio por pensar y se abrió la cúpula de La Cubierta. Algo que además de despejar y refrescar el caldeado ambiente que se había creado, sirvió para que MEGADETH gozaran de un sonido mucho más digno y competente, acorde con su calidad. Lo aprovecharon para marcarse una enorme hora de fuerza y calidad en la que nos dejaron satisfechos por el buen trabajo realizado pero con ganas de más. Con una sobria puesta en escena, telón negro con el logo del grupo a gran tamaño, y sin más efectos visuales que un buen juego de luces y sus marshall, aparecieron sobre las tablas Mustaine y sus chicos con esa actitud arrogante y agresiva que les caracteriza, pero a la vez elegantes y cómplices con el público. Un público que ya empezó a enloquecer con las primeras notas de “Sleepwalker”, único tema que interpretaron de su última y magnífica entrega “United Abominations”, del que eché en falta alguno más como “Washington Is Next” o el propio tema título. A partir de aquí prácticamente clásico tras clásico con la locura desatada entre el respetable, fueron cayendo “Wake Up Dead”, “Take No Prisoners”, la inmensa “A Tout Le Monde” que sonó espectacular y fue coreada a grito pelado, para seguir con las más poderosas “Skin O’My Teeth”, “She Wolf” y “In My Darkest Hour”, donde brillaron las guitarras tanto del ex Jag Panzer recientemente incorporado al grupo Chris Broderik y del propio Mustaine, que por cierto cantó realmente bien y se mostró bastante simpático, comunicativo y para nada ególatra. Llegamos a uno de los puntos cumbres de la actuación de Megadeth cuando empezaron a sonar los primeros acordes de “Symphony Of Destruction”, coreada al más puro estilo argentino “Aguanta Megadeth, Megadeth, Aguanta Megadeth” siguiendo el ritmo de sus guitarras y bajo, también muy bien marcado por el ex White Lion James Lomenzo y con la batería de Shawn Drover que sonó algo baja en mi opinión, a pesar del espectacular kit que lució con los platos colgados. Hasta el final se mantuvo la intensidad y calidad con ”Sweating Bullets”, “Hangar 18” que me encantó como sonó, al igual que “Peace Sells” que tras un breve descanso dio paso al bis con otra de mis favoritas, “Holy Wars” que puso el broche a una grandísima actuación. Muy bien por Megadeth.
Tiempo para el descanso, algo más prolongado que el anterior por el cambio de equipo, luces fuera y tras las notas de la intro “Dawn Of Creation” llegaba el momento de comprobar el estado de forma de Tipton, Downing, Hill, Travis y sobre todo Halford. Y es que JUDAS PRIEST dejaron bastante insatisfechos a muchos de sus seguidores, incluido un servidor, en sus actuaciones festivaleras del pasado verano. Pero en esta ocasión desde un principio se veía que la cosa iba a ser distinta, sonando casi perfectos, con mejor actitud en escena, y sobre todo con un Halford en mucho mejor estado vocal. El montaje y el set fueron prácticamente iguales que los que llevaron en su gira anteriormente citada, pero no se por qué me sonó mucho mejor, les noté mucho más a gusto y acoplados que en su actuación del pasado Sweden Rock que es donde les pude ver, y en definitiva me llenó mucho más. Con el telón de la portada de su controvertida y creo no bien ponderada obra conceptual “Nostradamus”, interpretaron “Prophecy”, con Halford empezando a mostrar su clase y su extenso vestuario que una vez más cambió en repetidas ocasiones, y que conectó bastante bien con el público, que acabó de entregarse con la mítica e inevitable “Metal Gods” coreada con poderío y con Rob llegando a unos agudos como hacía tiempo que no le escuchábamos, ayudado eso sí por el casi omnipresente reverb, al ritmo de sus típicos movimientos robóticos. A continuación tres trallazos menos habituales en giras pretéritas y que me supieron a gloria como fueron la afiliada “Eat Me Alive”, la más pesada “Between The Hammer And The Anvil” y “Devil’s Child” con esa agresividad vocal controlada por las guitarras de Glenn Tipton y K.K. Downing que sonaron de escándalo todo el concierto, ayudados por la oscura y efectiva labor de Ian Hill en le bajo, y por el tremendo trabajo del batería Scott Travis que volvió a salirse. Un nuevo himno coreable y coreado, “Breaking The Law”, mostró una vez más del triunfo de la sencillez y que por ella no pasa el tiempo, y fue un pequeño puente antes de una parte más densa y tranquila del show en la que sonaron rotundas la afilada “Hell Patrol”, la casi doom “Death” que sigue siendo la que menos me convence del actual repertorio de los de Birgmingham, la mítica “Dissident Agressor” que nos transportó hasta 1977 con su sonido más sucio y sencillo con las hirientes guitarras de Glenn y K.K., y la inmensa balada “Angel” en la que se lucieron por todo lo alto, sobre todo un Halford sublime. Pero a partir de aquí se acabó la calma y el frenético desarrollo de los temas se apoderó del coso madrileño y ya no pudimos parar de mover el pie y el cuello hasta el final. Fueron cayendo sin apenas respiro “Rock Hard, Ride Free” maravillosa una vez más, “Sinner” como me sigue poniendo este tema y que bien me sonó, y con la que más dudas despertaba, la súper exigente “Painkiller” que Halfrod sacó adelante muy dignamente y que nos dejó un gran regusto antes del primer y merecido descanso para los músicos. Tampoco nos hicieron esperar mucho y tras las puertas que se situaban debajo de la plataforma de batería, empezaba a escucharse el rugido de la Harley sobre la que apareció el Metal God para dar paso a otro himno como es “Hell Bent For Leather” en la que los coros y saltos por parte del personal pusieron a prueba la resistencia de la estructura de La Cubierta, al igual que con esa barbaridad de tema que es “The Green Manalishi” en la que los agudos no llegaron a ser los de “Unleashed In The East” pero no desmerecieron, y por supuesto con las más fiesteras “You’ve Got Another Thing Coming” y la no prevista en principio “Livin’ After Midnight” con la que nos obsequiaron por la maravillosa respuesta y comunión que se creó con el respetable. Muy buen final para uno de los mejores conciertos, y van unos pocos, que he visto de Judas Priest, y que esperemos mantengan la línea y el nivel, para algo siguen siendo los Dioses del Metal y a fe que lo demostraron.
Mariano Palomo

lunes, 19 de enero de 2009

EDGUY / ANDRE MATOS / H.E.A.T

16 de enero de 2009. Sala Joy Eslava

Variado e interesante menú y el que se nos ofrecía el pasado viernes noche en la sala Joy Eslava de Madrid, tras el cierre de La Riviera donde estaba programado en un principio el evento, y que se llenó por completo para asistir al primer cartel potente del 2009 en la capital. En el mismo se mezclaban la experiencia de Edguy y André Matos, con la insultante juventud de los suecos H.E.A.T, primeros en comparecer en escena ante un expectante público que en su mayoría les descubría en esta ocasión.

Se inició el concierto de estos jovenzuelos escandinavos con un poco de retraso sobre el horario anunciado, sonando enlatada a modo de intro “The Heat Is On” uno de los temas centrales de la banda sonora de Superdetective en Hollywood que sirvió para transportarnos más de veinte años atrás. Una vez superado el momento nostálgico aparecieron sobre las tablas los seis chicos que componen y dan vida a H.E.A.T, sonando prácticamente perfectos desde el inicio y desprendiendo una energía y clase tremendas. Prácticamente sin presentaciones entraron a saco con la magnífica “There For You”, que también abre su único y recomendadísimo trabajo hasta la fecha, metiéndose en el bolsillo al personal a base de poderío, buenas melodías y una buenísima ejecución tanto vocal como instrumental coronada por un tremendo sonido. La figura del vocalista Kenny Leckremo fue agigantándose por momentos, mostrando una potencia y solvencia tremendas, además de su imagen ochentera con chupa blanca de flecos y sombrero vaquero blanco incluidos, y sin parar de moverse y animar al personal. No se quedaron atrás el resto del grupo, con los guitarras Dave Delone y Eric Rivers turnándose en los solos y sobre todo el segundo con unas poses muy a lo John Norum, con el peculiar bajista Jimmy Jay apoyando mucho en los coros junto al teclista Jona Tee, y con el rotundo y el activo batería Crash dando solidez y contundencia al sonido de los temas. Hasta siete nos regalaron en sus cuarenta minutos de actuación, llegando con facilidad a la gente que no paró de corear composiciones frescas y directas como “Late Night Lady” con su buen regusto a los veteranos Treat, la más melódica “Straight For The Heart” o la directísima y divertida “Feel It Again”. Antes hubo tiempo para el momento emotivo con la preciosa e intensa balada “Cry” que comenzaron sólo con el cantante Kenny y el teclista Jona mostrando de nuevo el poderío y clase de ambos, para unirse a continuación el resto del grupo y dar forma a un gran tema muy bien recibido por el personal. El fin de fiesta total con dos himnos como “Never Let Go” y la solicitada “Keep On Dreaming” para acabar de confirmar lo que ya me había convencido mucho en estudio, que H.E.A.T son sin duda la aparición más destacada en los últimos años dentro del panorama hard rockero europeo. Viendo la respuesta general y la cantidad de gente que se agolpó al final del concierto para hacerse fotos y pedirles autógrafos, no me extrañaría nada que pronto volviéramos a tenerles por aquí con más tiempo para ofrecernos su música. Señores promotores, apuesta segura, triunfadores absolutos de la noche.
Tras el huracán que nos acababa de pasar por encima, breve descanso y salida a escena de una de las voces más reputadas dentro del power melódico, el señor ANDRE MATOS, que se plantaba en Madrid con su banda para presentarnos su nuevo proyecto en solitario acompañado por viejos compañeros de aventuras anteriores (Angra, Shaman) como el guitarrista Hugo Mariutti, su hermano Luis al bajo y el teclista Fabio Ribeiro, completándose la formación con el guitarrista André Hernández y el jovencísimo batería, apenas diecisiete años, Eloy Casagrande. Todos ellos son los que han grabado “Time To Be Free”, primer disco aparecido bajo el nombre de André Matos y del que interpretaron tres buenos temas, en mi opinión los mejores del mismo, y que sonaron bastante bien en directo. Abrieron tras la intro “Menuett” con la power metalera “Letting Go” que me sonó bastante pesada, seguida de la más dinámica y directa “Rio” y de la más heavy y accesible “How Long (Unleashed Away)” que fue la que más me convenció de las tres. A todo esto comprobamos que André sigue manteniendo una gran voz, aunque por momentos la caña que metían sus compañeros ensombrecía su labor, sobre todo la base rítmica de Eloy y Luis que sonó demasiado alta. La segunda parte de la actuación estuvo compuesta por el recuerdo la banda que dio a conocer a Matos, interpretando dos de los temas indispensables dentro de la discografía de Angra, como son “Nothing To Say” y “Carry On” que sonaron muy bien y fueron celebradas por el público que aun estaba recuperando el aliento en algunos casos. Entre medias un guiño a Journey interpretando “Separate Ways”, algo más heavy que la original pero bastante fiel y correcta, incluso con la imagen de Matos similar a la de Steve Perry sacando un frac como solía hacer el vocalista norteamericano. Una bonita guinda para un concierto correcto, pero que me dio la impresión que fue algo precipitado y acelerado, seguramente por cuestiones de tiempo, ya que sólo tocaron seis temas, y después de lo que habíamos visto al inicio el listón estaba muy alto.
Sin excesiva demora, una vez acondicionado el escenario, aparecieron los chicos de EDGUY, la atracción principal de la noche a la que sus fieles recibieron con el calor y entrega habituales. Aparecieron con un bonito telón de fondo alusivo a la portada de su última entrega “Tinitus Sanctus” que venían presentando en esta gira y del que empezaron descargando con dos de las destacadas del mismo, la rockera y guitarrera “Dead Or Rock” y la más compleja y elaborada “Speedhoven”. En ambas empezamos a comprobar que no iba a ser el día de Tobi Sammet, su voz no respondía, muy baja y sin llegar a los tonos que exigían los temas. Afortunadamente fue capaz de suplir sus carencias vocales con continuos movimientos y bromas provocando al respetable y demostrando el enorme progreso que ha experimentado en escena desde que sus tímidos inicios. Tras las novedades tiempo para el recuerdo más power con los himnos “Tears Of Mandrake” que sigue funcionando magníficamente en directo y en la que la labor a los coros del magnífico y elegante guitarrista Jens Ludwig, bien secundado en la rítmica por Dirk Sauer, y del bajista Tobias Exxel destacaron sobremanera, al igual que en la más contundente “Babylon” y en la misteriosa “The Pharaoh” que nos volvió a demostrar que casi no les gustan los Maiden a estos chicos. Vuelta a los temas nuevos con la destacada “The Ministry Of Saints” que fue la que más me convenció junto a “The Pride Of Creation” en la que consiguen esa buena mezcla de hard rock y power metal tan complicada de conseguir con acierto, y entre medias tiempo para el lucimiento del batería Felix Bohnke con un curioso solo. Desde aquí y hasta el final clásicos del grupo de toda su carrera, con Tobi que parecía repuntar en algunas fases como en la divertidas “Superheroes” o “Lavatory Love Machine”, pero quedando en evidencia en otras como “Save Me” o “Out Of Control”. El cierre con una extensa ejecución de “King Of Fools” puso el punto final a una buena actuación de Edguy, pero que desde luego no es la mejor que han ofrecido estos grandes músicos alemanes en nuestra ciudad. Tobi, a cuidarse esa voz, el coco ya vemos que lo sigues teniendo tan bien amueblado como siempre a través de tus composiciones.
Mariano Palomo