lunes, 4 de enero de 2010

FIESTA DE NAVIDAD RVK - TOPO / CASABLANCA

22 de diciembre 2009. Sala Heineken

Hace cuatro años se celebró en la Sala Heineken de Madrid un concierto de navidad de rock recuperando la tradición de hace ya algún tiempo en locales como el mítico Canciller. Este año 2009 los mismos protagonistas del cartel de 2005, iconos de nuestro rock de siempre, Topo y Casablanca, repetían aventura, en este caso contando con la colaboración de Radio Vallekas, especialmente de algunos de sus programas de rock más representativos de la emisora como son “La Ciudad Sin Nombre”, “La Hoguera” y “La Cabaña Del Tío Rock”. Desgraciadamente no se pudo repetir el éxito de público de entonces, seguramente las condiciones y la fecha no eran las más propicias, y la entrada fue sensiblemente inferior, vendiéndose en taquilla apenas doscientas entradas, pero con un gran ambiente por parte de los asistentes que, entre invitados y paganos, finalmente consiguieron dar calor y color a otra entrañable y fría noche.
Centrándonos en lo puramente musical, es difícil juntar en un escenario dentro del panorama nacional el nivel y la experiencia que nos ofrecían las dos bandas protagonistas del evento que sacaron adelante mucho más que notablemente sus actuaciones, sonando ambas de manera magnífica, con la nitidez y pegada necesarias, y metiéndose en el bolsillo desde el principio al público que paulatinamente iba acercándose al escenario.
Abrieron la historia CASABLANCA, una formación que ha pasado por un montón de cambios y avatares, y en la que la figura de su bajista Carlos “Nano” Hervás ha perdurado desde los inicios de la banda a principios de los 80’s, para saber rodearse actualmente de una formación de auténtico lujo que una vez más dieron la talla sobre las tablas. Junto a Nano, destaca sin duda la presencia en escena del vocalista Juanjo Temiño, que va ganando adeptos a cada bolo que ofrece y cuya potente y profunda voz volvió a sobresalir, junto al brillante trabajo de los guitarristas Marisa De La Plaza y Nacho Ruíz que compartieron solos y riffs, además de apoyar en los coros a Nano, sólido y técnico con su bajo sustentando la base rítmica junto al segundo más veterano del grupo José Manuel Fernández que mostró su buena pegada. Una pegada que empezó a dejarse sentir desde la inicial y reivindicativa “Caras De Cera” y con la más heavy “Da Tú Primero” que sonaron ya muy convincentes. Siguieron con la enorme “Cabeza Y Corazón” que sigue gustándome cada vez más, al igual que la más relajada “Blues De La Tensión” que, como su nombre indica, se marcaron en clave de blues con unos guapos juegos vocales entre Juanjo y Nano, además de un rollo tremendo en el sonido de las guitarras de Marisa y Nacho. Seguimos en onda relajada para dar paso a un bloque de invitados que fueron apareciendo en escena para dar mayor brillo si cabe al show, comenzando por el guitarrista y cantante de Asfalto Raúl Santana que, chuleta en mano, alternó junto a Juanjo las estrofas de “Suena Chicago”. Se llenó más aun el escenario con la presencia de José Luis Jiménez y Lele Laina para dar forma a una pieza inevitable esa noche como era el clásico de Topo “Vallecas 1996” que nos transportó unos cuantos años atrás cuando se publicó el primer trabajo de la banda del logo del metro, reviviendo las vivencias con las que crecimos y empezamos a meternos en esto. El último invitado en salir a escena fue el ex de Asfalto Miguel Oñate, con una imagen muy Robert Plant, compartió tareas vocales con su fantástica voz en “Andrés En El Marquee”, un tema con un feelin’ tremendo y que resultó aun más especial con la presencia del mítico vocalista madrileño. El cierre de la intensa hora de actuación de Casablanca fue totalmente festivo, recordando dos de sus himnos, las gamberras “Me Liaste Niña” y “Corta La Sesión”, coreadas a voz en grito por los presentes, con la inserción entre las mismas de “Lecciones De Felicidad” llena de optimismo y buen rollo, destacando el trabajo de guitarras y sus coros. Corto, muy corto se nos hizo, pero sin duda lleno de calidad, cercanía y diversión.
Un pequeño descanso para el cambio de equipo, y salida a escena de TOPO. Una banda que a estas alturas creo que no necesita mayor presentación y que volvían a los escenarios capitalinos tres años después de su aparición en la sala Hebe de Vallecas. Pocas novedades nos podían presentar Lele, José Luis, Bulli y Luis Cruz, que cumplieron perfectamente su labor mostrando un acoplamiento total, de hecho ya están involucrados en la elaboración de lo que será el nuevo disco de Topo, del que nos ofrecieron un par de pinceladas en forma de nuevos temas. Pero el inicio no pudo ser más clásico con la maravillosa “Cantante Urbano”, con Jiménez tomando los mandos vocales desde el principio, y sin soltarlos prácticamente en todo el concierto, con Lele apoyando con su guitarra y con sus coros en segundo plano la mayoría de las veces. Continuaron con “Ciudad De Músicos”, tema título del disco en el que entró a formar parte del grupo el guitarrista Luis Cruz que se marcó una soberbia actuación demostrando su clase, para retroceder hasta los tiempos de Asfalto con la preciosa “Rocinante” y con la más directa “Ser Urbano” que me agradaron especialmente, al igual que anteriormente “El Blues Del Dandy” auque en esta como en alguna otra eché en falta la presencia de los teclados que tanto marcaron las composiciones del grupo, aunque el trabajo de Luis con su Telecaster y de Lele con su Les Paul maquillaron correctamente su ausencia. Tiempo para presentar en sociedad uno de los temas nuevos, “El Bosque”, un tema que ya pudimos degustar en formato acústico en la reciente visita del grupo a Radio Vallekas, y que acabó de convencernos aun más en eléctrico, con Lele más presente en las voces dándole un rollo típicamente Topo. Aires más rockeros para la otra nueva “Empezar” que también me gustó bastante, contrastando con “Todos Abordo” que no acabó de enganchar a pesar de ser una de mis favoritas, y con la más machacona “El Palacio Del Terror”, rescatada de “El Planeta De Los Locos” último disco de Asfalto en el que participaron Laina y Jiménez, y del que antes ya nos habían ofrecido la entrañable “Quijote Eléctrico” tras “Ser Urbano”. Aunque para deliciosa “Colores”, una composición, que como bien me dijo una vez mi amigo Carlos Treviño, podría ser perfectamente el himno de España, reflejando en su letra las distintas sensibilidades y particularidades de nuestro país, y que una vez más nos emocionó con su ejecutoria en directo, de nuevo con Lele tomando el protagonismo vocal con maestría. El final fue totalmente apoteósico, como no podía ser de otra manera, con la tristemente vigente “Los Chicos Están Mal”, cuya letra por desgracia ha aguantado el paso del tiempo como pocas, siendo de las más coreadas junto a “Marea Negra” en la que volví a echar un poco en falta los teclados pero en la que se salió José Luis tanto con su bajo como con su voz, como en la gloriosa “Días De Esculea” cantada a pulmón por los asistentes, y con la traca final de “Mis Amigos” en la que se juntaron sobre las tablas todos los que habían ido apareciendo a lo largo de la noche (Casablanca al completo, Miguel Oñate y Raúl Santanta) para cerrar una velada memorable y que los que tuvimos la suerte de presenciar tardaremos en olvidar. Esperemos que pronto haya una nueva oportunidad de disfrutar de estos pedazo de músicos, y que las circunstancias sean más adecuadas para que obtengan el respaldo y respeto popular que merecen, tanto por su trayectoria y legado pasados, como por su oferta presente y futura.
Mariano Palomo

EL MISMISIMO DIABLO / EMBOQUE

18 de Diciembre de 2009. Sala El Sol
No se acierta muy bien a explicar cómo El Mismísimo Diablo aumenta su poder de convocatoria de forma tan rápida. Carecen de cualquier tipo de apoyo por parte de ninguna compañía, pues su disco es autoproducido, y apenas llevaba dos ó tres semanas en la calle. Si hace unos cuantos meses metieron 100 personas un día laborable, coincidiendo en fecha con AC/DC, ahora congregan a 250, y encima el peor viernes de todo el año, justo cuando todo el mundo celebra las cenas de empresa navideñas.
Aunque, si he de ser sincero, dado que hay muchas más oportunidades de ver en directo a EMD en Madrid, para mí tenía más aliciente escuchar de nuevo a los cántabros EMBOQUE, quienes hacía mucho que no venían por aquí. Nuestros lectores más antiguos recordarán que hace unos cuatro años entrevistamos a su cantante y bajista Raúl, y que, un poco antes, precisamente en nuestro último número en papel impreso antes de saltar a internet, apareció la correspondiente reseña del que por ahora es su último disco, “Contra El Tiempo”. Gracias a su web www.rockemboque.com sabíamos que continuaban en activo. Esta noche además nos enteramos de que en este nuevo año van a emprender la grabación de su cuarto trabajo.
El tiempo del que dispuso el trío norteño no fue mucho, sólo pudieron tocar seis canciones. Pero lo aprovecharon bastante bien, ofreciendo un rápido pero completo recorrido por su discografía. Comenzaron con “Amia”, de su trabajo de debut, continuando con “Revolución”, de su segunda entrega. Como no podía ser de otra forma, el peso del repertorio cayó sobre “Contra El Tiempo”, que además es el que tiene canciones más comerciales y fáciles de asimilar, cosa que se notó bastante por lo bien que las recibió un público que en su mayoría no conocía ninguna. Sonaron “Caminar”, el genial single “El Ojo del Huracán”, y “Voy a por Ti”. Por si el heavy directo y sin complicaciones de Emboque no hubiera bastado para complacer a la gente, como regalo de despedida nos ofrecieron el “Burn” de Deep Purple, con lo cual se metieron en el bolsillo definitivamente a los asistentes. Ojalá vengan a Madrid más a menudo.
En cuanto a EL MISMISIMO DIABLO, venían a estrenar su homónimo LP de debut, el cual desfiló por nuestros oídos en su integridad. Se notó que jugaban en casa, el respetable conocía perfectamente la mayoría de los temas. Pero también sonaron algunas canciones que no habían entrado en el CD, como la instrumental “Stormhunter”, la totalmente nueva “Qué Has Tomado Jimmy” o la habitual “Empieza a Trabajar”, con la que cerraron. Pero antes de eso, como decimos, tocaron el disco entero, divirtiendo a la concurrencia con sus incursiones en diferentes estilos dentro del tronco común del rock. Como de costumbre, el vocalista Mariano demuestra sus dotes de showman no estando quieto ni un momento, y metiéndose a cantar entre el público en varias ocasiones. Las más celebradas fueron “Leña Al Mono”, “Chalana”, “Me Voy”, y “El Tío Paliza”.
Esta última contó con una puesta en escena genial, pues en la pantalla de la sala se emitía al mismo tiempo un vídeo-clip en dibujos animados, y el road-mánager Javi Gallego con una grotesca máscara se subió al escenario a interpretar el papel del protagonista de la letra. La música de EMD puede gustar o no, pero nadie podrá decir que sus directos son aburridos. Con Miguel, Javi, Vale, y no digamos con Mariano, la diversión siempre está asegurada y terminas dispuesto a repetir.



Nacho Jordán

viernes, 11 de diciembre de 2009

JIMI JAMISON / GURU / INDICCO

29 de noviembre 2009. Sala Heineken

Poco a poco, sin prisa pero sin pausa, parece que finalmente vamos pudiendo disfrutar en directo en España de muchas de las figuras más importantes del hard rock melódico y del A.O.R. que nos hicieron engancharnos a este mundo en los ochenta. En este caso les tenemos que agradecer enormemente a nuestros amigos Vidal Ruiz e Indigo Balboa su iniciativa y valor para hacernos llegar la presencia sobre nuestros escenarios de una de las voces míticas del A.O.R. y que cualquier seguidor de este estilo debería reconocer sin pestañear, el señor Jimi Jamison que se hizo grande con los míticos Survivor, uno de los pilares del rock melódico junto a otros nombres como los de Toto, Journey, Foreigner o Boston. Por desgracia la fecha no era la más propicia, domingo, fin de mes, Barça-Madrid, aluvión de conciertos, en fin, que la afluencia de personal quedó algo por debajo de lo que al menos yo esperaba, juntándonos unas trescientas almas que, eso sí, disfrutamos y nos entregamos de principio a fin de la velada.
Pero Jimi no estaba sólo, y para abrir boca pudimos disfrutar de la actuación de dos de los nombres más prometedores del, desgraciadamente, cada vez más desolador panorama nacional dentro del A.O.R., los murcianos Indicco y los barceloneses Gurú.
Abrieron fuego los chicos de INDICCO, con el mencionado anteriormente Indigo Balboa (ex de Casablanca) al frente haciéndose cargo de las tareas tanto de maestro de ceremonias y presentador, como de vocalista de la banda, muy bien en ambas facetas. Acompañaron a Indigo en escena el ex guitarrista de 91 Suite Paco Cerezo, el bajista Antonio Muñoz, el teclista Johnny Cabello y el batería Lean Martínez, además de Saray Meló en un segundo plano al fondo del escenario apoyando en los coros. Todos ellos ejecutaron una actuación limpia, llena de melodía y precisión, pero algo carente de fuerza y movimiento en mi opinión, echando de menos más presencia del sonido de guitarra de Paco y un poco más de pegada en la base, dejando mucho protagonismo para las voces y los teclados. Aprovecharon la ocasión para presentar en sociedad cinco de los temas que tienen preparados para lo que será su primer trabajo de estudio que esperan tener en la calle a principios del próximo 2010, fueron las tremendamente melódicas, rozando el west coast, “Feel No Shame”, “Crying” y “Leaving Me”, acompañadas por la balada “Crying” llena de sentimiento y en la que se nota la influencia de Mark Spiro con el que ha estado trabajando Indigo, y por la más hard rockera “Talking About You” que animó más el cotarro. Completaron su set con tres acertadas y bien ejecutadas versiones de clásicos del rock melódico como “Wings” de Tyketto, “Here I Go Again” de Whitesnake, y sorprendiendo sobre todo con una magnífica interpretación de “No Easy Way Out” de Robert Tepper que ya nos fue metiendo en harina con la saga Rocky. Un cierre fantástico para una correctísima actuación, bien acogida por el personal, pero como os decía algo falta de potencia, cuestión de tablas y rodaje supongo.
Después de un breve descanso, teníamos en escena la presencia de David Palau y de Pau Sastre, dos experimentados músicos profesionales que han colaborado con infinidad de músicos de todos los estilos en nuestro país (desde Bisbal hasta Jorge Salán), y que ahora están embarcados en un proyecto hard rockero melódico de lo más interesante bajo el nombre de GURU. Esto es lo que brevemente nos iban a presentar, en formato seudo acústico, con Palau mostrando su devoción por Steve Vai con su Ibanez, y con Sastre tirando de acústica, para poner ambos sus buenas voces alternando y compaginándose magníficamente, aunque como sucedió con Indicco, echando de menos mayor respaldo y fuerza, aunque en este caso era lo lógico. Nos ofrecieron cuatro o cinco temas, alguno de los cuales como la final y animada “Salvation” ya habíamos escuchado en su demo, al igual que la intimista balada “Staring At Your Door”, en la que los juegos de voces de David, más rasgada a lo Rafa Martín y la de Pau más cercana a Bon Jovi, quedaron realmente bien. Como entremés y primera toma de contacto con Gurú no estuvo mal, pero creo que con la banda completa en eléctrico esta formación promete sensaciones muy fuertes, esperemos comprobarlo muy pronto.
Y como bien dijo Indigo, llegó el momento que todos estábamos esperando y por el cual sacrificamos parte de nuestro descanso dominical, como dirían aquellos. Con los acordes de la celebradísima “Burning Heart” aparecía en escena JIMI JAMISON para empezar a ofrecernos casi hora y media lujo musical que pudimos disfrutar a base de bien. Junto a Jamison en escena los músicos de Indicco al completo, junto al otro guitarrista de 91 Suite, Iván González, y a otro corista, José Víctor, que apoyó muy bien con su voz junto a Saray y al propio Indigo. Desde el principio todo sonó redondo, parecía mentira el nivel de acoplamiento y precisión con el que se desenvolvieron los músicos siendo esta la segunda vez que tocaban juntos tras su bolo la noche anterior en Barcelona, realmente notable la labor en las guitarras tanto de Iván como de Paco, algo que no nos sorprendió tanto a los que ya les conocíamos, y muy bien en cuanto a potencia y matices la voz de Jamison que se mantiene en muy buena forma.Todo sonaba compacto, directo y limpio, como pudimos seguir comprobando con otra de las joyas de Survivor, “High On You” que resultó todo un regalo, para a continuación presentarnos el tema título del último trabajo de Jimi en solitario “Crossroads Moment” que no desentonó en absoluto. Llegó uno de los momentos curiosos y que seguramente la mayoría de los presentes creíamos que no viviríamos nunca, como fue el tener la oportunidad de escuchar en directo “I’m Always Here”, el tema cabecera de “Los Vigilantes De La Playa” y que se marcaron de lujo sonando perfecto, sobre todo por el apoyo de las segundas voces.Dejando seguidamente el protagonismo total para Jamison y la emotividad absoluta con “The Search Is Over” que a más de uno le puso los pelos de punta. No menos emotiva resultó “Rebel Son” coreada a pulmón por el respetable, no sin antes dejarnos otra muestra de la calidad de su última entrega con la rockera “Friends We’ve Never Met” que dedicó a la audiencia. Se tranquilizó algo la cosa con “Cry Tough” recordando su segundo disco en solitario “Empires”, y con la intensa “Is This Love”, de nuevo con las voces destacando. El final de fiesta fue realmente difícil de superar, con una poderosa “I Can’t Hold Back” que me encantó además de por ser una de mis favoritas de siempre, por la pasión y entrega con la que la descargaron Jimi y compañía, con mención especial para el solo de Iván. Una compañía que aumentó a continuación con la entrada en escena de David Palau y de Pau Sastre para marcarse todos juntos una cañera versión de “Eye Of The Tiger” que estiraron notablemente con una curiosa batalla de guitarras en la que David, Paco e Iván, mostraron sus habilidades con el público disfrutando y coreando. Se despidieron definitivamente con una tremenda versión del clásico “Gimme All Your Loving” de ZZ Top que sonó realmente rockera y rotunda, sin perder un ápice de su rollo vacilón y fiestero con el que nos dejaron con ganas de más, a pesar de las horas que eran y de tener que madrugar al día siguiente. Por suerte parece que no tendremos que esperar demasiado para poder volver a disfrutar a de algo parecido de nuevo con este pedazo de músico, además acompañado por su compañero en Survivor Jim Peterik, ya estamos contando los días. Los que lo vimos en Heineken ya sabemos que nos podemos esperar y seguramente repetiremos todos, y los que no pudisteis asistir no os lo penséis la próxima vez, seguro que lo agradecéis.
Mariano Palomo

martes, 1 de diciembre de 2009

'77

28 de noviembre 2009. Sala Siroco

Es difícil para mi explicar con palabras lo que nos ofrecieron el pasado sábado estos cuatro barceloneses en la malasañera sala Siroco de Madrid. Lo primero que se me viene a la cabeza es chute de adrenalina en toda la cara, puro rock & roll deudor de los orígenes de AC/DC, técnicamente bien ejecutado, lleno de energía y electricidad, y en absoluto exento de clase y calidad. A pesar del follón de horarios para el inicio del concierto según donde se anunciara, desde las 22:00 hasta las 00:30 horas para finalmente comenzar a las 23:30, y la confusión que esto supuso para el personal, los chicos salieron a patear todos los culos presentes y por aparecer desde el inicio y hasta el final para dejarnos absolutamente satisfechos y haciendo que su hora y media de ejecutoria se nos pasara en un suspiro. En un principio estaba previsto que arrancaran con tres cuartos de hora de homenaje a la banda de los Hermanos Young bajo el nombre de The Night Prowlers, pero finalmente dejaron las versiones del grupo australiano para el final.
Así que comenzaron a descargar con los temas de su primer y único trabajo hasta la fecha “21st Century Rock” del que dieron muy buena cuenta cayendo prácticamente en su integridad desde “Your Game Is Over” con la que empezaron a dejarnos boquiabiertos por su gran sonido, potencia y puesta en escena que nos trasportaba a los primeros tiempos de AC/DC, con un desbocado LG Valeta poseído por el espíritu de Angus Young sin parar de menearse en ningún momento y metiéndose entre el público en más de una ocasión llevándose al personal de calle tanto por su entrega como por su magnífica forma de tocar su gibson sg. No se quedó atrás su hermano Armand que parecía aunar en una sola las personalidades de Bon Scott y de Malcom Young, sólido y preciso en su labor en la guitarra rítmica y maravilloso y lleno de feelin’ con su voz recordándonos irremisiblemente al llorado Bon, siempre bien sustentados por la eficaz labor del bajista Raw y del batería Johnnie T. Dolphin.
Tras “Your Game Is Over” fueron cayendo impenitentemente uno tras otros los temas del grupo, las vacilona “Wicked Girl”, las pegadizas “Hard Rockin’ Liar”, “Gime Rock’n’Roll” o la tremenda y directísima “Big Smoker Pig” fueron ganándose a una audiencia que fue aumentando paulatinamente a medida que iban pasando los minutos para acabar completando en más de la mitad el aforo de la sala. Entre incursiones cada vez más dificultosas de LG entre el público, guitarrazos precisos y frenéticos, y buenísimos momentos de puro rock & roll, fueron cayendo más temas, como “Shake It Up” llena de rollo y electricidad, o la poderosa “Things You Can’t Talk About It” que rescataron de su primer EP con acierto.
Dejaron para el final el tema título del disco “21st Century Rock”, ya con la gente a esas alturas comiendo en su mano y entregadas a la causa, para acabar de romper con la inmensa “Less Talk (Let’s Rock)” cuyo título aplicaron a rajatabla poniéndonos como motos y preparándonos para lo que se nos venía encima a continuación. Ni más ni menos que un buen rato de versiones de los primeros AC/DC ejecutadas con maestría y desenfreno, desde “Live Wire” hasta la final e inevitable “Highway To Hell”, pasando por “Hell Ain’t A Bad Place To Be”, “Jailbreak”, “Whole Lotta Rosie”, “TNT” o “Touch Too Much” para dejar al personal absolutamente entregado y agotado, aunque tuvieron que cortar el repertorio por el desfase de la sala con el horario.
Uno siempre ha tenido la ilusión de ver a AC/DC en local pequeño y cercano, sentir su energía a pocos metros (por desgracia el monstruo a crecido tanto a lo largo de los años que eso es físicamente imposible) pero creo que con lo que nos dieron LG, Armand, Raw y Johnnie esta noche de sábado que el sueño está cumplido en buena parte, sin necesidad de cañones, locomotoras, muñecas hinchables, ni campanas enormes. Además con el mejor alumno de Bon Scott que he visto en mucho tiempo, Armand hasta ponía los mismos ojos de loco, y con un LG que absolutamente clavado a Angus, fue como entrar en una máquina del tiempo y volver a los garitos arrabaleros de Sydney o Glasgow donde empezó la leyenda. Siento no poder ilustrar esta crónica con alguna foto porque se me olvidó la cámara en casa, pero aunque la hubiera llevado creo que sería imposible que alguna instantánea hubiera salido sin moverse, entre lo que se meneaba la banda y lo que me meneaba yo iba a estar muy complicado.
Sencillamente inmensos, si tenéis oportunidad de verlos en directo no se os ocurra perdéroslos.
Mariano Palomo

CRUCIFIED BARABARA / BONAFIDE

25 de noviembre 2009. Sala Gruta 77
Miércoles de Champions, el invierno haciéndose notar cada vez más, una pequeña sala escondida entre las calles de Carabanchel, un par de bandas suecas emergentes sin demasiada repercusión en nuestro país, no parecen las mejores condiciones para celebrar un concierto. Pero afortunadamente la gente respondió, sin llegar a completar el aforo del Gruta, pero sí haciéndolo casi en su totalidad, aunque luego estuvieron bastante más fríos de lo que requirieron las actuaciones de las bandas que se entregaron con generosidad. Por desgracia parece que cada vez nos parecemos más a los ingleses en este y en otros aspectos.
Entramos en la sala con los chicos de BONAFIDE ya descargando “No Doubt About It”, sin duda uno de los temas de choque de su segunda entrega “Something Is Dripping” en el que centraron su repertorio recordándonos irremediablemente con su sonido a los AC/DC de Bon Scott, del que se mostró claro devoto el vocalista y también guitarrista Pontus Snibb. Bien secundado por Miakel Fassberg que tuvo menos protagonismo en los solos que Pontus, pero apoyando también muy correctamente con sus coros junto al sólido bajista Mikael Nilsson. Todos ellos sonando muy limpios pero con el punto justo de suciedad que requiere el rock & roll guitarrero que practican, junto al batería Sticky Bomb que, pareciéndome el más discreto del grupo, también cumplió correctamente su labor. Llegaron bastante bien a la gente a base de ritmos contagiosos y buenos estribillos, algo que fue patente con la rotunda “Dirt Bound”, con la más vacilona “Hard Livin’ Man”, y por supuesto cuando se adentraron en terrenos aun más clásicos con una acertada versión del “I Can’t Explain” de los Who en la que la voz de Pontus resultó menos estridente y más melódica, pero manteniendo la energía del tema.Otro de los momentos destacados vino con la magnífica “Fill Your Head With Rock” que nos hizo recordar los buenos ratos pasados en el Sweden Rock volviendo a escuchar su lema “Llena Tu Cabeza Con Rock”, y que ya aparecía en el recopilatorio con el que nos obsequiaron el la edición 2008 del festival escandinavo, e insertada también en la última entrega del grupo. El final vino con unos sonidos algo más bluesies y sureños a lo Georgia Stellites de un corte del que no pude identificar su título pero que fue de los que más me gustó, para terminar de forma más frenética con algunos retazos del clásico “Nice Boys” de Rose Tattoo. Buen cierre para una muy buena actuación de este cuarteto que intenta abrirse camino fuera de su Suecia natal donde ya tienen una notable legión de seguidores.
Algo parecido les sucede a las que fueron estrellas y reclamo principal del cartel, las tremendamente atractivas tanto musical como físicamente, CRUCIFIED BARBARA. Es fácil recurrir al tópico de “la gente va a verlas porque están buenas”, que lo están, pero desde luego estas cuatro chicas tienen mucho más que ofrecer que una imagen bonita; una fuerza y energía poco habitual, además de un buen montón de temas rockeros, que por momentos rozan el heavy metal, y que en otros se acercan más al hard rock garajero más básico, en su mayoría tan sencillos como efectivos. La puesta en escena fue totalmente ochentera, con la guitarrista Klara Force y la bajista Ida Evileye de espaldas al público esperando la entrada en escena de la cantante y guitarrista Mia Coldheart para empezar a descargar con furia la rotunda “Killer On His Kness” recordándome a Meldrum o Phantom Blue, que es casi lo mismo, con sus guitarras pesadas y su poderosa base en la que sobresalió a lo largo de todo el show la bajista Ida que estuvo tremendamente protagonista y contundente, junto a la batería Nicki Wicked. Siguieron el ataque con la pegadiza y más clásica “Play Me Hard” rescatada de su primer larga duración “In Distorsion We Trust” del que dieron buena cuenta en el set, aunque lógicamente centrándose más en su última entrega “Till Death Do Us Party”, de la que cayó a continuación su primer y directo single “Sex Action” con la que se animó algo más el personal siguiendo sus tremendos riffs, aunque la voz de Mia me pareció algo por debajo de lo que muestra en los discos echando en falta algo más de potencia en la misma, aunque si tuvo bastante protagonismo en los solos de guitarra, dejando a Klara para labores más secundarias y rítmicas. “Rats” supuso a continuación otro buen estacazo con sus tremendos coros “in your face” como dirían los guiris y que son claros herederos de los de las británicas Girlschool, para volver al recuerdo del primer disco con su tema título “In Distorsion We Trust” más pesada y oscura, y con la enérgica, sencilla y directa a más no poder “Motorfucker” en la que la sombra de Lemmy y compañía planeo sobre el escenario. Una sombra que acabó de posarse en una buena versión de “Killed By Death” de Motörhead que hizo mover más al personal, y es que los clásicos siguen siendo los clásicos, y más cuando son interpretados con tanta pasión y respeto como hicieron Crucified Barbara. Mínimo respiro con el último single del grupo, “Jennyfer” un intenso medio tiempo lleno de emotividad que sonó más poderoso que en estudio, secundado a continuación por la potente y desgarrada “Creatures” que a la que tenía al lado le motivó sobremanera y casi se le olvida de hacer las fotos ;-) Posteriormente llegó otro de los temas que más me gustó, “Can’t Handle Love” con su estructura más hard rockera pero igualmente sólida sonando como unas Vixen cabreadas, endureciéndose y densificándose a continuación el sonido con “Blackended Bones” en la que se salió como en todo concierto la bajista Ida Evileye, perdón por la insistencia pero creo que es de justicia remarcar su fantástica ejecutoria sobre las tablas. Para cerrar antes de dejarnos brevemente y volver con los bises, nos obsequiaron con la sensual y pegadiza “Losing The Game” de nuevo con los coros destacados, para volver a escena con “Feels Like Death” que es bastante más heavy y descarnada, despidiéndose definitivamente de nosotros con la más rockanrolera y fiestera “Rock & Roll Bachelor” que nos dejó con muy buen sabor de boca. Concierto muy interesante, divertido e intenso, con buen sonido, y al que sólo le pongo el pero de falta de potencia por momentos en la voz de Mia Coldheart, por lo demás muy recomendable para repetir.
Texto: Mariano Palomo
Fotos: Ana Ouro

jueves, 5 de noviembre de 2009

OVER THE RAINBOW

28 de Octubre 2009. Sala Joy Eslava
Joe Lynn Turner y Bobby Rondinelli no nos engañaron hace unos días cuando en la entrevista que les hicimos (que podéis leer pinchando aquí) nos prometieron una noche de clásicos de Rainbow de todas sus épocas ejecutados con pasión y calidad por parte de algunos de los músicos que hicieron grande el nombre del grupo del Arco Iris, acompañados por el vástago del mentor y alma del mismo. Y eso fue exactamente lo que nos ofrecieron al buen número de seguidores que prácticamente llenábamos la Joy Eslava, en su mayoría veteranos, de uno de los pilares básicos del hard rock clásico, y que preferimos asistir a un ejercicio de nostalgia y sabor añejo para pasar la noche del pasado miércoles, aun contando con la coincidencia a apenas un kilómetro de la sala donde nos encontrábamos, estaban descargando a la misma hora dos de las formaciones más pujantes en la actualidad del hard rock tanto nacional como foráneo, Atlas y Gotthard, (no me importaría que alguien nos explicara por qué es tan complicado ponerse de acuerdo para evitar este tipo de coincidencias).

Me sorprendió gratamente que ambos eventos contaran con una nutrida asistencia, y en el caso que nos ocupa muchos iban un poco con la precaución lógica de ver como se desarrollarían los temas de Rainbow sin el gran Ritchie Blackmore ejecutándolos, y con un solo cantante como Joe Lynn Turner para poner su voz a todas las épocas de la banda. He de reconocer que algunos partíamos con ventaja por haberles visto ya en verano en el Sweden y ya sabíamos del buen hacer de la banda en directo, el resto creo que terminó bastante satisfecho con lo que pudimos disfrutar en las casi dos horas de recorrido mágico que nos ofrecieron.
Comenzó el show con la figura del magnífico teclista Paul Morris dando entrada a la maravillosa "Tarot Woman" que sonó tremenda con Turner adaptándose muy bien a la línea vocal creada originalmente para R. J. Dio, y con Jürgen Blackmore como buen sucesor de su padre tan limpio y eficaz como poco comunicativo y estático en un lado del escenario con su Jackson negra. Mucho del buen sonido que desplegó el grupo tuvo que ver con la sólida y elegante base rítmica que forman Gregg Smith con su bajo y su buenas voces doblando y apoyando a Joe Lynn, y el maravilloso Rondinelli que sin ser nada aparatoso ni estridente pega como pocos a su batería. Una vez arrancada la máquina ya no paró, "Kill The King" puso uno de los puntos más heavies de la velada con Jürgen dando caña desde su mástil, para a continuación relajarse un poco con la preciosa "Can't Let You Go" coreada a pulmón por la sala. Un poco más de marcha para la pegadiza "All Night Long" donde Smith se dejó notar con su voz, seguida por una más acelerada "Death Alley Driver" en la que incluyeron un breve esbozo de "We Must Be Over The Rainbow", enlazando con un buen solo de teclas de Morris que nos llevó al misticismo de "Eyes Of The World" que se cerró por un buen solo de guitarra de Jürgen.
A continuación hubo hueco para la época más reciente de Rainbow donde estaba Doggie White a la voz, bien suplantado por Turner para interpretar las más densas y pesadas "Ariel" y "Wolf To The Moon", que supusieron un pequeño parón de intensidad y respuesta, inmediatamente recuperadas con el himno "I Surrender" que como era previsible fue acogida con delirio por el respetable, al igual que la indispensable "Man On The Silver Montain" que nos transporto hasta los inicios de la leyenda Rainbow.
Nuevamente algo más de tranquilidad con la ejecución de "Jelous Lover", un buen tema que en su momento apareció como cara B, y que en mi opinión podía ser sustituida en el set por otras que se quedaron fuera del mimo palo como "Stone Cold", "Street Of Dreams" o "Rainbow Eyes", y que acabamos echando de menos como alguna otra. La recta final pre bises se abría con un buen solo de batería de Rondinelli que nos llevaba a una de las composiciones que por sí sola justifica la compra de un disco o de una entrada para un concierto, "Stargazer" en la que toda la banda rayó a un nivel espectacular dando una clase de técnica, feelin' y elegancia, además de eneseñar a muchos como se debe interpretar un tema épico sin caer en lo cansino ni lo repetitivo.
Se despidieron por primera vez por todo lo alto con una versión alargada de "Long Live Rock & Roll" coreada por todos los presentes como no podía ser de otra manera, sirviendo de apoyo a un Turner que anduvo algo menos brillante, recuperándose tras una breve salida de escena con la brillantísima "Gates Of Babylon" en la que se salieron Morris y Jürgen ya con la Fender blanca en ristre.
El cierre definitivo vino en clave más fiestera con "Since You've Been Gone" y "Can't Happen Here" con un vacile instrumental intermedio, para, a la vista de la magnífica respuesta de los asistentes, despedirse con la no prevista "Spotlight Kid" que acabó de llenarnos de pura esencia Rainbow, aunque quizá dejándonos con ganas de un poco más, y añorando un tanto al "Men In Black" pero disfrutando del buen hacer de su heredero.
Resumiendo, gran concierto, grandes músicos, grandes temas y muchas ganas de que algún día Ritchie haga un hueco en su agenda medieval y tenga a bien volver a ofrecernos su vena más hard rockera.
Mariano Palomo

lunes, 19 de octubre de 2009

HOMENAJE A JAVIER GALVEZ

MEDINA AZAHARA, SARATOGA, MURO, MR. ROCK, QUINTA ENMIENDA
5 de septiembre 2009. Campo de Fútbol Urtinsa (Alcorcón)

Emotiva e ineludible cita la que se presentaba en la localidad madrileña de Alcorcón para homenajear al tristemente desaparecido hace unos meses JAVIER GALVEZ. Una iniciativa que surgió desde Angel Vallecas, alumno aventajado de Gálvez en tareas promocionales y de manager, y que fue capaz de reunir dentro de un variado e interesante cartel, a algunos de los grupos más destacados de su "Cuadra". La verdad es que todos estuvieron a una gran altura, como merecía el homenajeado que, seguro disfrutó desde donde ahora esté del cariño y el buen hacer con el que se le recordó por parte de todos los presentes.
QUINTA ENMIENDA
Esta banda novel, disfrutaron del honor de abrir este concierto-festival-homenaje, aún de día, pero acompañados del numeroso público que poco a poco iba llegando al recinto, los chavales de Alcorcón, jugaban en casa, así que había un buen número de entusiastas amigos y seguidores de la banda viendo las evoluciones de los jóvenes y nos hicieron pasar un buen rato, ofreciéndonos su Power Metal potente pero claro está aún carente de ciertas cosas, se nota que son una banda en formación, aunque la suplen con entusiasmo, ilusión y ganas de agradar.Aunque no disfrutaron de mucho tiempo sobre el escenario nos dejaron un puñado de canciones que demuestran que si siguen por este camino de dedicación y seguir aprendiendo pueden ser en algún día no muy lejano una banda a tener en cuenta.Su set fue: "Dulce Prisión", "Exiliado", "Desde el Infierno", "Master of the Wind" (cover de Manowar), "Oscuro amanecer" y "Mi libertad".
Les deseamos mucha suerte en el futuro.
Diego L. Pérez
MR. ROCK
La banda sabía que era una buena oportunidad, aunque en concierto gratuito, de demostrar en Madrid en un escenario grande, que han dejado de ser una promesa y poco a poco se van haciendo un hueco en el panorama metálico de nuestro país, atrás quedan los tiempos en que los conciertos de Mr. Rock se basaban exclusivamente en versiones de otras grandes formaciones, el grupo liderado por Manuel Manrique (ex- Sobredosis) salió al escenario de Alcorcón con un propósito, dejar claro el porqué Mr. Rock fue una de las últimas apuestas del gran Javier Gálvez.
Lo aprovecharon, vaya que sí, una actitud señorial sobre el escenario, una contundencia y un buen sonido fueron la mezcla para que la gente disfrutara de su actuación, Mr. Rock sabe como enganchar a la concurrencia, con la voz de Julio al frente, ese talante de "frontman" de los de antes, animando continuamente al público, sin estridencias, conociendo sus límites y aprovechando ese gusto enorme que tiene a la hora de aprovechar su voz, acompañado de Manuel Manrique que ya es perro viejo pero que sigue demostrando que es un buen guitarrista y que sabe cómo estar en el escenario, moviéndose adelante o atrás, posando y provocando los vítores de la concurrencia, a todo esto sumar el trabajo quizá más oscuro pero no menos efectivo del resto de la banda, Nacho Ruiz a la guitarra, Santi Hernández al bajo y Víctor Castellanos a la batería.
Mr. Rock no deja lugar a dudas que son una apuesta segura para incluirles en el cartel de cualquier evento, contando ya con un buen número de seguidores, saben cómo conectar con el público, cómo hacerle gritar o acompañarles entonando los temas, son muchos años de música concentrados en su formación.Con un set variado que contiene canciones de cosecha propia como "Yo soy el Rock & Roll" o "Preparado" con las que iniciaron su actuación o con las versiones de temas clásicos adaptadas al idioma de Cervantes "El ojo del Tigre" (Eye of the tiger – Survivor) o "Loco por ti" (Fool for your loving – Whitesnake) y por supuesto el recuerdo de los himnos de la que fue gran banda de la escena madrileña liderada en su momento por Manolo Manrique, Sobredosis, "Sangre Joven" y "Alíate", tema coreado a pleno plumón por toda la concurrencia con el que cerraron una gran actuación.
Diego L. Pérez
MURO
Tras la muy buena actuación que nos dejaron los chicos de Mr. Rock llegó uno de los momentos más emotivos de la noche. Bajaron las luces, empezaron a sonar enlatadas las notas de "Wish You Were Here" de Pink Floyd, y apareció sobre las tablas del escenario alcorconero el máximo responsables del evento, Angel Vallekas, que dedicó unas breves pero sentidísimas palabras de recuerdo a su maestro Javier Gálvez al que se dedicaba todo el evento.Gesto que fue ovacionado coreándose el nombre de Gálvez por parte del público, para posteriormente pasar a presentar a la formación original de MURO de la forma en que se hacía hace casi veinticinco años "Speed Metal A Tope, La Banda Más Dura, El Grupo Más Duro, Se Llama: Muro". Se notaba algo especial en el ambiente, se juntaban algunos factores emotivos, el referido de Javier Gálvez, la posibilidad de poder ver de nuevo al Largo como guitarrista del grupo, y además según arrancaron los primeros trallazos desde la intro habitual aquello sonó como nunca, impresionante la caña y la limpieza que salía de los amplis, incluida la voz de Silver en una forma espectacular llegando a todo y entregado como en él es habitual. Por su parte el Largo hacía su trabajo a la guitarra y los coros competentemente, Julito se dejaba el cuello en cada acorde de bajo, y Lapi aporreaba con precisión su batería.
Como decía nada más empezar a sonar "Acero Y Sangre" aquello tenía pinta de concierto grande, y así fue, cayendo uno tras otro casi todos los temas de sus dos primeras entregas, la referida "Acero Y Sangre" y "Telón De Acero". Sin descanso tras el primer y arrollador ataque enlazaron con "Juega Fuerte", con el público ya prácticamente comiendo en su mano, para a continuación hacer una breve y sentida pausa en la que Silver recordó la figura del homenajeado de la noche, algo que fue una constante a lo largo de toda la velada, para dedicarle "Amos De La Oscuridad" que sonó tremenda, sucedida por la menos habitual en los directos de Muro "Extraño Poder", que recuperaron a modo de punto especial, al igual que "Epílogo".
El resto fue prácticamente "non stop" como dirían los guiris, "Maldición De Kcor", la "baladita" "Mata", la ultra coreada "Traidor" por desgracia siempre vigente, o la impactante "Telón De Acero" fueron parte de la descarga, antes de dejarnos exhaustos con "Solo En La Oscuridad", "Ciclón" y la inevitablemente como siempre coreada y alargada en directo "Mirada Asesina" que redondeó la mejor actuación que recuerdo de Muro de todas las que he vivido y van unas pocas, aunque las primeras ya quedan muy lejos.
En resumen, conciertazo inmenso de uno de los nombres que nunca deben olvidarse a la hora de hablar del heavy metal en España, y que parece que sus fans están dispuestos a que así sea como se lo recuerdan en cada show con sus gritos de "Este Muro No Se Cae" que volvieron a corearse en Alcorcón.
Mariano Palomo
SARATOGA
Estaba claro que para algunos de nosotros esta noche era especial, se trataba de recordar, de la mejor manera posible, con un gran concierto la figura de una gran persona Javier Gálvez, un montón de años dedicado al Rock en nuestro país, precursor, manager de bandas míticas y siendo una pieza clave dentro de la escena del Hard Rock en España.
Para otros, los más numerosos quizá, era la oportunidad de ver en directo un cartel más que atractivo con grandes bandas ya encumbradas acompañadas de otras que buscan su sitio en este mundillo, gente que no puede disfrutar de las actuaciones de estas bandas en locales cerrados (discotecas, salas de conciertos) porque la ley no les permite la entrada al ser menores de edad, esta noche fue la oportunidad, para algunos, casi única de poder disfrutar de algunas de estas bandas.
Y Saratoga no faltó a la cita, salieron dispuestos demostrar porqué son una de las mejores formaciones del Metal Nacional y no fallaron, realmente es muy difícil que esta gente falle, con una formación que aúna veteranía, juventud, clase, virtuosismo y ganas de agradar, salieron al escenario de Alcorcón dispuestos a ofrecer un gran concierto y lo hicieron.
La verdad es que Saratoga son un ciclón, con un sonido compacto, brutal, suenan a la perfección como banda, con Tete Novoa al frente, encarando al público, consiguiendo engancharlo desde el principio, este chaval concentra en su pequeña estatura (no es una crítica) una vitalidad y un arte enormes, sin perder un momento la sonrisa, alentando a la concurrencia, no parando un momento y regalándonos con su gran voz se hizo dueño y señor de la situación desde la primera sílaba, no dejando descansar a la concurrencia ni un instante, Niko del Hierro al bajo, desatado por el escenario, como es habitual, corriendo de un lado para otro y sin dejar de motivar a la gente, Tony Hernando, el virtuoso de las seis cuerdas, quizá con menos movilidad que sus compañeros, pero dejando muestras de su maestría en cada acorde y al fondo una locomotora, Andy C, es increíble el despliegue de facultades del batería, que junto a Niko forman la impresionante base rítmica de la banda.
Saratoga nos ofreció un set repleto de fuerza y contundencia, comenzando con "Resurrección" el "Vuelo del Halcón" y "Tras las Rejas" fueron desgranando sus temas ante la complacencia de un público entregado, coreando cata estrofa y disfrutando realmente de la fenomenal actuación que nos estaban ofreciendo su repertorio a una audiencia complacida con lo que estaba viviendo "A morir", impresionante , "Gran Mago", "Ave Fénix", "Se olvidó" iban desgranándose una a una sin dejar un momento de respiro al personal, "Dueño del Aire", "El guardián", "Perro Traidor" y "Sigues estando en mi vida", con el inicio de piano interpretado por Andy C, sí, además de batería toca el piano, dieron paso a la parte final del concierto, entre salidas del escenario y el público aclamando a la banda para que volviera a continuar regalándonos los oídos, dejaron para el final tres temas que se han convertido ya en himnos por derecho propio "Ángel de Barro", "Las Puertas del Cielo" con todo el público coreando a la vez el estribillo, y para finalizar "Vientos de Guerra", trallazo enorme que ponía fin a una memorable actuación de Saratoga, en este día de recuerdos.
Diego L. Pérez
MEDINA AZAHARA
Quizá haya mucha gente que no lo sepa, pero Medina Azahara es probablemente la banda que más intensamente trabajó con Javier Gálvez, su relación se pierde en el tiempo y juntos llevaron adelante infinidad de proyectos, así que, podéis imaginar lo que significaba para la banda cordobesa la actuación de esa noche en el sur de Madrid.
Consideraciones sentimentales aparte, y centrándonos en lo puramente musical, el grupo andaluz volvió a ofrecer una gran actuación como ya hizo en el Granito Rock de Collado Villalba hace unas semanas, prácticamente el mismo set lleno de clásicos, el mismo gran sonido que fue la tónica habitual en toda la tarde-noche, y alguna sorpresa que se guardaron para la ocasión.
De nuevo los sonidos de guitarra de Paco Ventura predominaron sobre los teclados, aunque estos como no podía ser de otra manera también tuvieron su buena cuota de protagonismo, y Manuel Martínez estuvo en un buen nivel, bien apoyado por su tocayo Manuel Escudero, llegando con su carisma al público que se entregó, sobre todo el más veterano que tomó en buena parte el lugar de los más jóvenes tras la descarga de Saratoga.
Comenzaron como en Villalba con "Origen Y Leyenda" calcando prácticamente el set cayendo "Favorita De Un Sultán", "Palabras De Libertad", "Junto A Lucía", las ya casi inevitables versiones de Triana "Abre La Puerta" y "El Lago", hasta que en el tercer tercio del concierto rompieron con un potente medley instrumental de clásicos de Deep Purple. El final con "Velocidad", "Al Padre Santo De Roma", "Necesito Respirar", o la más sorprendente y entrañable "Paseando Por La Mezquita" pusieron el broche de otra muy buena actuación de estos curtidos músicos en una noche muy especial para ellos.
Bien por Medina y bien por Gálvez.
Mariano Palomo
Fotos: Diego L. Pérez