lunes, 19 de octubre de 2009

HOMENAJE A JAVIER GALVEZ

MEDINA AZAHARA, SARATOGA, MURO, MR. ROCK, QUINTA ENMIENDA
5 de septiembre 2009. Campo de Fútbol Urtinsa (Alcorcón)

Emotiva e ineludible cita la que se presentaba en la localidad madrileña de Alcorcón para homenajear al tristemente desaparecido hace unos meses JAVIER GALVEZ. Una iniciativa que surgió desde Angel Vallecas, alumno aventajado de Gálvez en tareas promocionales y de manager, y que fue capaz de reunir dentro de un variado e interesante cartel, a algunos de los grupos más destacados de su "Cuadra". La verdad es que todos estuvieron a una gran altura, como merecía el homenajeado que, seguro disfrutó desde donde ahora esté del cariño y el buen hacer con el que se le recordó por parte de todos los presentes.
QUINTA ENMIENDA
Esta banda novel, disfrutaron del honor de abrir este concierto-festival-homenaje, aún de día, pero acompañados del numeroso público que poco a poco iba llegando al recinto, los chavales de Alcorcón, jugaban en casa, así que había un buen número de entusiastas amigos y seguidores de la banda viendo las evoluciones de los jóvenes y nos hicieron pasar un buen rato, ofreciéndonos su Power Metal potente pero claro está aún carente de ciertas cosas, se nota que son una banda en formación, aunque la suplen con entusiasmo, ilusión y ganas de agradar.Aunque no disfrutaron de mucho tiempo sobre el escenario nos dejaron un puñado de canciones que demuestran que si siguen por este camino de dedicación y seguir aprendiendo pueden ser en algún día no muy lejano una banda a tener en cuenta.Su set fue: "Dulce Prisión", "Exiliado", "Desde el Infierno", "Master of the Wind" (cover de Manowar), "Oscuro amanecer" y "Mi libertad".
Les deseamos mucha suerte en el futuro.
Diego L. Pérez
MR. ROCK
La banda sabía que era una buena oportunidad, aunque en concierto gratuito, de demostrar en Madrid en un escenario grande, que han dejado de ser una promesa y poco a poco se van haciendo un hueco en el panorama metálico de nuestro país, atrás quedan los tiempos en que los conciertos de Mr. Rock se basaban exclusivamente en versiones de otras grandes formaciones, el grupo liderado por Manuel Manrique (ex- Sobredosis) salió al escenario de Alcorcón con un propósito, dejar claro el porqué Mr. Rock fue una de las últimas apuestas del gran Javier Gálvez.
Lo aprovecharon, vaya que sí, una actitud señorial sobre el escenario, una contundencia y un buen sonido fueron la mezcla para que la gente disfrutara de su actuación, Mr. Rock sabe como enganchar a la concurrencia, con la voz de Julio al frente, ese talante de "frontman" de los de antes, animando continuamente al público, sin estridencias, conociendo sus límites y aprovechando ese gusto enorme que tiene a la hora de aprovechar su voz, acompañado de Manuel Manrique que ya es perro viejo pero que sigue demostrando que es un buen guitarrista y que sabe cómo estar en el escenario, moviéndose adelante o atrás, posando y provocando los vítores de la concurrencia, a todo esto sumar el trabajo quizá más oscuro pero no menos efectivo del resto de la banda, Nacho Ruiz a la guitarra, Santi Hernández al bajo y Víctor Castellanos a la batería.
Mr. Rock no deja lugar a dudas que son una apuesta segura para incluirles en el cartel de cualquier evento, contando ya con un buen número de seguidores, saben cómo conectar con el público, cómo hacerle gritar o acompañarles entonando los temas, son muchos años de música concentrados en su formación.Con un set variado que contiene canciones de cosecha propia como "Yo soy el Rock & Roll" o "Preparado" con las que iniciaron su actuación o con las versiones de temas clásicos adaptadas al idioma de Cervantes "El ojo del Tigre" (Eye of the tiger – Survivor) o "Loco por ti" (Fool for your loving – Whitesnake) y por supuesto el recuerdo de los himnos de la que fue gran banda de la escena madrileña liderada en su momento por Manolo Manrique, Sobredosis, "Sangre Joven" y "Alíate", tema coreado a pleno plumón por toda la concurrencia con el que cerraron una gran actuación.
Diego L. Pérez
MURO
Tras la muy buena actuación que nos dejaron los chicos de Mr. Rock llegó uno de los momentos más emotivos de la noche. Bajaron las luces, empezaron a sonar enlatadas las notas de "Wish You Were Here" de Pink Floyd, y apareció sobre las tablas del escenario alcorconero el máximo responsables del evento, Angel Vallekas, que dedicó unas breves pero sentidísimas palabras de recuerdo a su maestro Javier Gálvez al que se dedicaba todo el evento.Gesto que fue ovacionado coreándose el nombre de Gálvez por parte del público, para posteriormente pasar a presentar a la formación original de MURO de la forma en que se hacía hace casi veinticinco años "Speed Metal A Tope, La Banda Más Dura, El Grupo Más Duro, Se Llama: Muro". Se notaba algo especial en el ambiente, se juntaban algunos factores emotivos, el referido de Javier Gálvez, la posibilidad de poder ver de nuevo al Largo como guitarrista del grupo, y además según arrancaron los primeros trallazos desde la intro habitual aquello sonó como nunca, impresionante la caña y la limpieza que salía de los amplis, incluida la voz de Silver en una forma espectacular llegando a todo y entregado como en él es habitual. Por su parte el Largo hacía su trabajo a la guitarra y los coros competentemente, Julito se dejaba el cuello en cada acorde de bajo, y Lapi aporreaba con precisión su batería.
Como decía nada más empezar a sonar "Acero Y Sangre" aquello tenía pinta de concierto grande, y así fue, cayendo uno tras otro casi todos los temas de sus dos primeras entregas, la referida "Acero Y Sangre" y "Telón De Acero". Sin descanso tras el primer y arrollador ataque enlazaron con "Juega Fuerte", con el público ya prácticamente comiendo en su mano, para a continuación hacer una breve y sentida pausa en la que Silver recordó la figura del homenajeado de la noche, algo que fue una constante a lo largo de toda la velada, para dedicarle "Amos De La Oscuridad" que sonó tremenda, sucedida por la menos habitual en los directos de Muro "Extraño Poder", que recuperaron a modo de punto especial, al igual que "Epílogo".
El resto fue prácticamente "non stop" como dirían los guiris, "Maldición De Kcor", la "baladita" "Mata", la ultra coreada "Traidor" por desgracia siempre vigente, o la impactante "Telón De Acero" fueron parte de la descarga, antes de dejarnos exhaustos con "Solo En La Oscuridad", "Ciclón" y la inevitablemente como siempre coreada y alargada en directo "Mirada Asesina" que redondeó la mejor actuación que recuerdo de Muro de todas las que he vivido y van unas pocas, aunque las primeras ya quedan muy lejos.
En resumen, conciertazo inmenso de uno de los nombres que nunca deben olvidarse a la hora de hablar del heavy metal en España, y que parece que sus fans están dispuestos a que así sea como se lo recuerdan en cada show con sus gritos de "Este Muro No Se Cae" que volvieron a corearse en Alcorcón.
Mariano Palomo
SARATOGA
Estaba claro que para algunos de nosotros esta noche era especial, se trataba de recordar, de la mejor manera posible, con un gran concierto la figura de una gran persona Javier Gálvez, un montón de años dedicado al Rock en nuestro país, precursor, manager de bandas míticas y siendo una pieza clave dentro de la escena del Hard Rock en España.
Para otros, los más numerosos quizá, era la oportunidad de ver en directo un cartel más que atractivo con grandes bandas ya encumbradas acompañadas de otras que buscan su sitio en este mundillo, gente que no puede disfrutar de las actuaciones de estas bandas en locales cerrados (discotecas, salas de conciertos) porque la ley no les permite la entrada al ser menores de edad, esta noche fue la oportunidad, para algunos, casi única de poder disfrutar de algunas de estas bandas.
Y Saratoga no faltó a la cita, salieron dispuestos demostrar porqué son una de las mejores formaciones del Metal Nacional y no fallaron, realmente es muy difícil que esta gente falle, con una formación que aúna veteranía, juventud, clase, virtuosismo y ganas de agradar, salieron al escenario de Alcorcón dispuestos a ofrecer un gran concierto y lo hicieron.
La verdad es que Saratoga son un ciclón, con un sonido compacto, brutal, suenan a la perfección como banda, con Tete Novoa al frente, encarando al público, consiguiendo engancharlo desde el principio, este chaval concentra en su pequeña estatura (no es una crítica) una vitalidad y un arte enormes, sin perder un momento la sonrisa, alentando a la concurrencia, no parando un momento y regalándonos con su gran voz se hizo dueño y señor de la situación desde la primera sílaba, no dejando descansar a la concurrencia ni un instante, Niko del Hierro al bajo, desatado por el escenario, como es habitual, corriendo de un lado para otro y sin dejar de motivar a la gente, Tony Hernando, el virtuoso de las seis cuerdas, quizá con menos movilidad que sus compañeros, pero dejando muestras de su maestría en cada acorde y al fondo una locomotora, Andy C, es increíble el despliegue de facultades del batería, que junto a Niko forman la impresionante base rítmica de la banda.
Saratoga nos ofreció un set repleto de fuerza y contundencia, comenzando con "Resurrección" el "Vuelo del Halcón" y "Tras las Rejas" fueron desgranando sus temas ante la complacencia de un público entregado, coreando cata estrofa y disfrutando realmente de la fenomenal actuación que nos estaban ofreciendo su repertorio a una audiencia complacida con lo que estaba viviendo "A morir", impresionante , "Gran Mago", "Ave Fénix", "Se olvidó" iban desgranándose una a una sin dejar un momento de respiro al personal, "Dueño del Aire", "El guardián", "Perro Traidor" y "Sigues estando en mi vida", con el inicio de piano interpretado por Andy C, sí, además de batería toca el piano, dieron paso a la parte final del concierto, entre salidas del escenario y el público aclamando a la banda para que volviera a continuar regalándonos los oídos, dejaron para el final tres temas que se han convertido ya en himnos por derecho propio "Ángel de Barro", "Las Puertas del Cielo" con todo el público coreando a la vez el estribillo, y para finalizar "Vientos de Guerra", trallazo enorme que ponía fin a una memorable actuación de Saratoga, en este día de recuerdos.
Diego L. Pérez
MEDINA AZAHARA
Quizá haya mucha gente que no lo sepa, pero Medina Azahara es probablemente la banda que más intensamente trabajó con Javier Gálvez, su relación se pierde en el tiempo y juntos llevaron adelante infinidad de proyectos, así que, podéis imaginar lo que significaba para la banda cordobesa la actuación de esa noche en el sur de Madrid.
Consideraciones sentimentales aparte, y centrándonos en lo puramente musical, el grupo andaluz volvió a ofrecer una gran actuación como ya hizo en el Granito Rock de Collado Villalba hace unas semanas, prácticamente el mismo set lleno de clásicos, el mismo gran sonido que fue la tónica habitual en toda la tarde-noche, y alguna sorpresa que se guardaron para la ocasión.
De nuevo los sonidos de guitarra de Paco Ventura predominaron sobre los teclados, aunque estos como no podía ser de otra manera también tuvieron su buena cuota de protagonismo, y Manuel Martínez estuvo en un buen nivel, bien apoyado por su tocayo Manuel Escudero, llegando con su carisma al público que se entregó, sobre todo el más veterano que tomó en buena parte el lugar de los más jóvenes tras la descarga de Saratoga.
Comenzaron como en Villalba con "Origen Y Leyenda" calcando prácticamente el set cayendo "Favorita De Un Sultán", "Palabras De Libertad", "Junto A Lucía", las ya casi inevitables versiones de Triana "Abre La Puerta" y "El Lago", hasta que en el tercer tercio del concierto rompieron con un potente medley instrumental de clásicos de Deep Purple. El final con "Velocidad", "Al Padre Santo De Roma", "Necesito Respirar", o la más sorprendente y entrañable "Paseando Por La Mezquita" pusieron el broche de otra muy buena actuación de estos curtidos músicos en una noche muy especial para ellos.
Bien por Medina y bien por Gálvez.
Mariano Palomo
Fotos: Diego L. Pérez

miércoles, 9 de septiembre de 2009

STATUS QUO

4 de septiembre 2009. Sala La Riviera

Hacía más de cinco años que no disfrutaba en directo de estos auténticos maestros del rock n’ roll, y la verdad es tras volver a hacerlo ahora podríamos aplicar perfectamente la famosa frase de Fray Luis de León “Como decíamos ayer”. Y es que estos cinco veteranos músicos rockeros no han perdido nada de su magnetismo y encanto encima de las tablas, volviendo a demostrar que no es necesario enredarse en imposibles y complejos desarrollos instrumentales, y que con un puñado de buenos temas, con el sentido del humor británico que siempre les ha caracterizado, y con un sonido a la altura de su trayectoria, se puede hacer disfrutar a un público rendido desde los primeros acordes. Eso sí, lo de ver a Francis Rossi sin coleta me supuso impacto tal, que llegué a pensar que no podía ser la mítica imagen de la banda, pero en cuanto empezó a cantar, a moverse y a destripar su guitarra junto a Rick Parfitt no había duda posible, Status Quo estaban allí para goce de los casi mil quinientos fans que daban un aspecto de lleno cómodo a la sala madrileña. Junto al dúo eterno RossiParfitt, estaban en las tablas los ya habituales Andrew Brown a las teclas, guitarra y harmónica haciendo un gran trabajo también en los coros, junto al activo bajista John “Rhino” Edwards y al competente batería Matt Letley. Los cinco arrancaron de forma absolutamente clásica con las vacilonas “Caroline” y “The Wonderer” que ya nos indicaban por donde irían los tiros en la siguiente hora y media. “Rain” y “Don’t Drive My Car” siguieron la fiesta, bajando algo la intensidad en el medley formado por “Mean Girl” y “Softer Ride”, para recuperar a continuación el tono con la hiper pegadiza “Begenning Of The End” única que cayó de su última entrega en estudio hasta la fecha “In Search Of The Fourth Chord” (2007), y sobre todo con el “Poposin’ Medley”, que volvió a hacernos bailar sin remedio con los acordes acústicos de “What You’re Proposin’”. Tras esto, recuerdo para el antepenúltimo disco en estudio del grupo, “Heavy Traffic”, enlazando las más cañeras y pesadas “The Oriental” y “Creepin’ Up On You”, con las guitarras tomando mayor protagonismo y recibiendo una acogida menor. Se relajó a continuación el ambiente con la medio acústica “Livin’ On An Island” que resultó bastante agradable, mejorada por una gran interpretación de “In The Army Now” coreada a grito pelado por los presentes para satisfacción de Rossi y Cia., rematada por un potente solo de batería de Letley que dio paso a la fase final ya sin descanso hasta el bis. Y así fuero cayendo mega clásicos de la historia del rock como “Roll Over Lay Down”, “Down Down”, “What Ever You Want” y la maravillosa “Rockin’ All Over The World” que acabó de poner patas arriba La Riviera. Sin demorarse en exceso volvieron para ofrecernos un poco más con prácticamente otro medley en el que sonaron “Junior’s Wailing”, “Rock n’ Roll Music” y la divertidísima y apropiada “Bye Bye Johny” que sirvió para despedir otra gran actuación de estos rockeros por los que parece que no pasa el tiempo. Bueno, a lo mejor un poco más de tiempo de concierto no hubiera estado mal, porque siempre se echa de menos algún tema por parte de la audiencia (“Gerdundula”, “Break The Rules”, “Wild Side Of Life”, “Something About Baby I Like”), pero desde luego, por sonido, entrega y calidad creo que no se les puede poner ningún pero.
Texto: Mariano Palomo
Fotos: David Esquitino

lunes, 10 de agosto de 2009

FESTIVAL GRANITO ROCK 2009

24 y 25 de julio 2009. Parque de las Bombas. Collado Villalba (Madrid)

¡Qué siga la fiesta! Es lo primero que se me ocurre para referirme a este evento que año tras año crece sin parar, y que ya se ha convertido en la cita más relevante del calendario rockero veraniego de la sierra madrileña, si no de toda la Comunidad de Madrid. Buena prueba de ello es la gran cantidad de público que una edición más logró convocar en el céntrico parque villalbino donde, de forma gratuita para el público, Ayuntamiento, Casa de la Juventud, y demás organizadores, han vuelto a dejarse la piel para ofrecernos otro gran festival lleno de calidad, variedad y diversión.

Se iniciaba esta novena edición del Granito el viernes con un cartel que se abría con las actuaciones de tres de los ganadores del certamen de grupos noveles (que sigue siendo el alma y razón principal de la celebración del Festival), a las dos primeras no pudimos asistir por cuestiones de horarios y atascos, y por lo que nos cuentan empezaron a descargar los burgaleses MISTER MACHINE, con un sonido crudo y clásico con guiños en forma de versiones a nombres ilustres como los de Black Sabbath o Motorhead. A continuación les tocaba el turno a los valencianos OPERA MAGNA, ya más curtidos y con mayor recorrido desplegaron su power metal melódico, cerrando con una correcta y enérgica versión del clásico “Torquemada” de Avalanch que llegamos a escuchar según íbamos acercándonos al recinto del festival.Una vez ubicados entre el público, que no paraba de acceder al Parque creando un ambiente espectacular, nos disponíamos a presenciar la actuación de los sorprendentes VITA IMANA, ganadores de la sección de nuevas tendencias del certamen de este año.Lo primero que me llamó la atención fue la puesta en escena inicial del grupo, comenzando de forma estática y acústica, creciendo espectacularmente en su intensidad y garra a lo largo y ancho de su show, con especial mención para la labor de su percusionista Miriam que le dio el toque especial y original al sonido más pesado y agresivo del grupo, creando entre todos unos ritmos tribales a lo Soulfly en los que me echaba un poco para atrás la voz gutural y oscura de su vocalista. Sin conocer ninguno de los temas que desplegaron en su actuación fueron capaces de convencernos con su calidad y energía, y creo que se ganaron con creces el aplauso y reconocimiento del respetable.

Llegaba el momento de los chicos de ALIOTH. Una formación que tras aparecer unos años en el cartel del Granito como participante y vencedora dentro del concurso, repetía ahora como banda de pleno de derecho para dar a conocer al gran público su música en directo. El quinteto apareció en escena con un importante despliegue de medios, telón con el logo del grupo al fondo, y pirotecnia inicial (con algún que otro fallito) incluidos, y sobre todo con unas tremendas ganas que creo que hicieron llegar en buena medida a sus numerosos fans, tanto locales ya que alguno de los miembros del grupo son de Villalba, como llegados de distintas partes de la geografía nacional. En lo que al repertorio se refiere, se centraron obviamente en su última entrega “30º Grados Norte” que desgranaron prácticamente en su totalidad, con algún guiño al pasado con la curiosa “Los Perros De Pavlov”, y dejándome en general algo frío en lo que al sonido de guitarras se refiere, ya que me habían sorprendido muy gratamente en su sonido del disco y en esta ocasión los encontré más lineales y no logré apreciar los buenísimos matices que nos ofrecen en estudio Juanjo Sancho y Javi Marsellá, seguramente por algún que otro problema técnico. Por temas me quedo con la inicial “Océanos De Arena” con destacada participación en los coros de los hermanos Marsellá, Javi y Santi (bajo), con la incisiva “RDBB” en la que destacó la potencia del vocalista Alvaro Sánchez, con la épica y extensa “30º Grados Norte. La Latitud De Los Caballos”, y sobre todo con las dos versiones que se marcaron, una correcta y siempre divertida “Antisocial” de los franceses Trust vía Anthrax que nos puso a corear y a botar, para cerrar de forma magnífica con el himno “Resistiré” de Barón Rojo en la que el escenario se llenó de gente con organizadores, colaboradores y amigos de la banda coreando las estrofas del tema junto al resto del público asistente que se quedó con una buena impresión de la banda tras descargar magníficamente el tema. Un final que mejoró la impresión general que me dejó el grupo, de los que esperaba algo más en directo.

Pasada la una de la madrugada empezaba a sonar la “Intro” que daba paso a la actuación de los cabezas de cartel del festival, los alemanes RAGE.Un trío que, como ya comentaba en mi crónica del Sweden Rock, se han convertido en apuesta segura y totalmente fiable para cualquier cartel, siempre entregados, cumplidores y enormemente brillantes en su desarrollo musical. Abrieron con fuerza desde “Craved In Stone”, tema título de su último trabajo, cuya portada adornaba el fondo del escenario con un considerable telón. A continuación fueron cayendo clásicos que se han convertido casi en imprescindibles para los shows del grupo, “Higher Than The Sky”, “Set This World On Fire”, “All I Want” o la menos habitual “Enough Is Enough” fueron perfectas para calentar un ambiente que ya no paró de crecer en las casi dos horas de potente y elegante ejecutoria que nos ofrecieron. Peavy Wagner como siempre simpático y cercano, animando sin parar a la concurrencia, sobre todo con un curioso grito de “¡Granitosssss!” que repetía entre los temas, además tocar el bajo con solidez y clase y de cantar con una fuerza y con unos matices que convencieron al personal, al igual que la labor del batería ex de Axxis André Hilgers, que cumplió más que de sobra, aunque alguno comentaba que echaba en falta en ocasiones al gran Mike Terrana. Mención aparte merece el guitarrista bieloruso Victor Smolski, sencillamente enorme, es realmente impresionante comprobar como alguien es capaz de sacar un sonido tan cañero y tan limpio a su instrumento, dando todo un recital de técnica, precisión, originalidad y elegancia a la hora de rascar sus seis cuerdas. Tras las primeras andanadas, recuerdo para “Don’t Fear The Winter” un clásico absoluto coreado y celebrado por el personal suponiendo uno de lo puntos álgidos de la noche, bajando un poco la intensidad en esta parte del show con la actual “Lord Of The Flies”, con la menos conocida “Invisible Horizons” de su “Secrets In A Weird World” del 89, repuntando con “From The Cradle To The Grave”, para irse nada menos que hasta 1985 para recordar “Prayers Of Steel” tema que daba título al disco que grabaron entonces como Avenger antes de pasar a denominarse Rage al año siguiente en su primer disco en la que aparecía la agresiva “Suicide” que descargaron a continuación. A partir de aquí más matices y un puñado de himnos para llevarnos hasta el final, caso de la rotunda y directísima “Down”, sucedida por las más actuales y densas “Innocent” y “No Regrets”, ambas de su penúltimo disco “Speak Of The Dead” y en las que se dejó notar en mayor medida la orquestación grabada que servía como colchón y le daba una rotundidad notable a los instrumentos de André, Peavy y Victor, sobre todo en “No Regrets” que sonó tremenda, al igual que la más festiva y coreable “Great Old Ones”, convirtiéndose ambas en dos de mis favoritas del concierto.No le fueron a la zaga “War Of Worlds” buenísima, seguida de “Paint The Devil On The Wall” en la que Peavy mostró su capacidad para dar matices y colores a su voz, para dejarnos definitivamente con un pelotazo como “Soundchaser” que cerró por todo lo alto una vez más una gran actuación. A estas alturas no creo que haya mucha gente que no conozca a Rage, pero si todavía no los has visto en directo haz lo posible, son muy grandes.

Después del gran sabor de boca que nos habían dejado las actuaciones del viernes, sobre todo la de Rage, nos disponíamos a encarar el sábado que se presentaba igualmente interesante.Para comenzar teníamos ante nosotros a los hard rockeros locales HARD WIRES, una formación hispano-argentina que desde que aparecieron sobre las tablas ya dejaba bien a las claras lo que nos iban a proponer, hard rock melódico, con algún toque sleazy, y con ganas de divertir y de divertirse. El caso es que la cosa comenzó algo fría, sobre todo porque los teclados de Santy predominaban sobre las guitarras de Luismi, para mi lo mejor del grupo junto al batería Zito, y echaba en falta la garra y energía que debe tener este tipo de música para llegar con fuerza y convicción al público. Y eso que el vocalista Sergio con su imagen a lo Axel Rose lo intentaba, pero no acaban de engancharme, y así los primeros tres o cuatro temas me pasaron algo desapercibidos, mejorando sensiblemente el sonido con la versión que se marcaron de “Talk Dirty To Me” de Poison que sin clavarla la hicieron divertida y llegadera, para acabar en su segunda parte del show mucho más activos y guitarreros que en la primera convenciéndome casi plenamente con sus temas más afilados.Al final me quedé con ganas de más, esperemos poder verles próximamente con una actuación más completa, porque potencial y ganas creo que tienen de sobra.

Como la jornada prometía ser larga e intensa, a continuación aprovechamos la actuación de los más actuales y alternativos THISIDE que no encajan ni en nuestros gustos ni en nuestros contenidos, para tomarnos un descanso al fresquito del aire acondicionado de un bar, para volver con las pilas cargadas y asistir a la descarga de los riojanos ZENOBIA. Un grupo con bastante recorrido y muchas tablas como demostraron en su más que correcta aparición en el escenario del Granito. Lo suyo es heavy metal clásico, puro y duro, y eso es lo que nos ofrecieron en su hora descarga llena de riffs agudos y penetrantes, buenas melodías vocales, y mucha energía a la hora de enfrentarse a la audiencia. Centraron su actuación en temas de su último disco “Alma De Fuego”, cayendo el propio tema título, la coreada “Lo Llevo En La Sangre”, “Luchando Hasta El Final”, o la destacada “Icaro”, en la que la potencia del vocalista Jorge B. se dejó notar, además de apoyar con su guitarra a Angel, marcándose se ambos buenos momentos, junto la solidez del bajista Jorge A., y del ex batería de Tierra Santa Iñaki.Buena actuación de esta banda, que sin descubrir nada nuevo, sí muestran la categoría y energía suficientes para seguir creciendo.

El hard rock de calidad se hacía presente en el Granito con la presencia de ATLAS. Ya prácticamente sobra hablar de la clase de la banda, sabemos que es prácticamente imposible que lo hagan ni si quiera regular, pero hay que volver a destacar como se lo llevaron de calle una vez más. Ante una de las audiencias más numerosa de las que han disfrutado, el cuarteto volvió a salirse, ofreciendo un concierto enérgico, entregado, limpio, elegante, en fin, lo que son Atlas. El sonido fue magnífico en todo momento, con un toque quizá algo más cañero de lo habitual, y con cada cosa en su sitio, sonando con precisión y limpieza, siendo muy complicado destacar algo sobre el resto, aunque me quedo como siempre con los tremendo coros que acompañan a la voz cada vez más poderosa de Ignacio Prieto que volvió a reafirmarse como uno de los mejores, si no el mejor, frontman de España. Pero claro, no mencionar la solidez y fuerza que aportan en la base rítmica Angel Arias y José Martos, y la técnica y feeling estratosféricos que saca Manolo Arias desde su guitarra, sería un error imperdonable. Pero sobre todo hay que quedarse con los temas, sonando siempre compactos y directos, desde el principio con la tremenda “Unidos”, pasando por “Generación Sin Miedo A Vivir”, “Nosotros Somos La Revolución” que sonó muy cañera con solo de batería de José Martos incluido, la divertida y reivindicativa “No Necesito A Nadie”, la enganchante “Sin Descanso Hasta El Amanecer”, o la más melódica “Una Nueva Oportunidad” que sonó con la misma intensidad. Antes hubo un sentido y sincero recuerdo para Javier Gálvez, manager de la banda hasta que nos dejó hace unos meses, algo que se repitió a lo largo del festival por parte de otras bandas y de la propia organización, un bonito detalle que siempre es de agradecer. El final del concierto lo pusieron la caña de “Adicto A La Carretera” y la premonitoria “2040” con su “Adiooooós” como estribillo coreado y apropiado para poner el broche final a un tremendo concierto de hard rock con todas las letras, y en el que destriparon prácticamente en su totalidad su primer trabajo que será sucedido en breve por la segunda entrega de la banda. Esperamos ansiosos escuchar el nuevo material y que nos lo presenten tan bien como siempre en directo. A día de hoy el hard rock nacional tiene un nombre propio, Atlas.

Tras asistir a una actuación inmensa, les tocaba mantener el nivel a unos veteranos con los que siempre me enfrento a sus conciertos con bastantes dudas, y ciertamente MEDINA AZAHARA el pasado día 25 me convencieron plenamente, como no lo hacían desde hace bastante tiempo. Con un sonido perfecto y marcadamente guitarrero, donde Paco Ventura se marcó un gran concierto dando mayor importancia a su instrumento que a los teclados que en otras ocasiones se me hacían excesivamente protagonistas y empalagosos. Esta vez el grupo cordobés salió a comérselo desde el principio, dotando de energía y poderío a sus temas, desde la inicial “Origen Y Leyenda” a modo casi de medley de bienvenida en la que enlazan retazos de algunos de sus clásicos que en parte luego sonarían en su integridad, secundada por la novedosa “Aquí Me Tienes Hoy”. Empezaron a caer estos clásicos como “ A Toda Esa Gente”, “Palabras De Libertad” que siempre me ha parecido de lo mejorcito que han hecho y que sonó muy bien, al igual que la entrañable “Córdoba”, sin olvidar por supuesto los guiños a los maestros Triana con “Abre La Puerta” y sobre todo con “El Lago” que resultó magnífica y entrañable, como lo fueron “Junto A Lucía”, o “Al Padre Santo De Roma”. Como podéis comprobar en esta ocasión no hubo mucho lugar para los temas lentos, con lo que el repertorio resultó de lo más animado y dinámico, completado por algunos clásicos imprescindibles como “Velocidad” cañera y afilada, en la que Manuel Martínez se mostró a buen nivel como en todo el show, bien respaldado en la segunda voz por Manuel Escudero que mostró una vez más su gran potencial que podremos comprobar más extensamente en el nuevo proyecto de Jero Ramiro.Tampoco podían faltar “Neceisto Respirar” o “Favorita De Un Sultán” que siguen triunfando por muchos años y orquestas que pasen, y por supuesto la magnífica “Todo Tiene Su Fin” de los Módulos que ya han hecho suya hace tiempo y con la que cerraron por todo lo alto la mejor actuación que les recuerdo a Medina Azahara en años, a pesar de la versión de Las Grecas de “Te Estoy Amando Locamente” que a mi me sobró, y que no dejó de ser una anécdota dentro de una grandísima actuación.
Texto: Mariano Palomo
Fotos: Julio Alvarez Peñalver-www.granitorock.com (Rage, Mariano Palomo)

jueves, 9 de julio de 2009

BARON ROJO (Reunión)

20 de Junio de 2009. Festival Metalway. Zaragoza

Circunstancias personales nos impedían cubrir el festival tal y como se merecía, los cuatro días y hablando de todos los grupos que conformaban el cartel. Pero, con todo, no pudimos resistir las ganas de ver a la formación original de BARON ROJO y llegamos a la actuación casi con el tiempo justo.

La ubicación del recinto era distinta a la del año pasado, aunque próxima. Pero al contrario que la anterior edición, esta vez sí se tomaron las precauciones oportunas. Durante todo el día sopló un viento casi huracanado, asustaba de verdad, al abrir la puerta del coche parecía que te la iba a arrancar. Y el escenario y todo lo demás aguantaron. Quitando cierto acojone al ver cómo se movían a veces las luces, todo funcionó perfectamente, sin peligro y sin que amenazara el fantasma de la suspensión. Sin embargo, los que no escarmentaron fueron los asistentes, muchísima gente se presentó en bermudas y chanclas, y se puede imaginar lo que pasa cuando al viento le sumas las altas temperaturas según avanza la noche. Algunos pudieron envolverse en mantas de viaje rescatadas de los maleteros, de esas que nunca recuerdas ni que las llevas. Otros y otras se tuvieron que conformar con toallas, y la mayoría… a pelo y echando cojones.


Otro aspecto positivo de la organización fueron lo horarios, cuando salió Barón Rojo al escenario, a las 02:00 de la mañana, había apenas media hora de retraso, lo cual no es nada si pensamos en la gran cantidad de grupos que habían tocado. Por lo que la gente nos pudo decir, los que más público congregaron fueron Europe. No podemos decir lo mismo de los Barones, calculamos que habría unas 4000 personas, siendo muy optimistas 5000. Esto debería hacer reflexionar a ciertos sectores de la prensa especializada que llevan años dando el coñazo con la reunión. Por mucho ruido que hagan cuatro foreros y algunos pseudo periodistas (aún recuerdo aquel disparatado editorial de la Heavy Rock que hablaba de “clamor popular”), al público masivo, que es el que paga entradas y compra discos, le importa tres pepinos la formación original. Se esperaban 15000 personas y no asistió ni un tercio. Hay quien está convencido de que la reunión va a provocar automáticamente que Barón Rojo vuelva a llenar estadios y a vender decenas de miles discos, y de paso que en su subida va a arrastrar de nuevo al resto del movimiento estatal. Ya va siendo hora de ser realistas y dejar de soñar con sandeces. Lo cual no quita que esté muy bien verles juntos otra vez, pero será porque les dé la gana a los interesados, no porque lo pidan centenares de miles de fans.

Porque sí, estuvo muy bien. La verdad es que íbamos con cierto escepticismo. Para la posteridad queda el que posiblemente es el peor CD en directo de la historia de nuestro rollo, en el cual queda plasmado de forma casi lastimosa el deplorable estado de la voz de Sherpa. No quisimos ni hacer crítica de aquel disco, por pena y por vergüenza. Y los De Castro debían tener los mismos temores. Pero inexplicablemente, la voz de Campuzano parece haber resucitado. Bien es cierto que a veces se le notó fatiga, pero nada comparado a lo mal que lo hemos visto otras veces. Suponemos que también tuvo que ver que el set se estructurara alternando las canciones de Carlos y Sherpa, lo cual sin duda ayudó a que el gran bajista se dosificara y aguantara así mucho más.

Como hemos dicho, el repertorio se organizó para que se turnaran los dos cantantes. No sonó nada de los tiempos más recientes de Barón, todo fueron canciones de los cinco primeros discos, más “Tierra de Nadie”, que fue una de las grandes sorpresas de la noche. Como lo fueron “Tierra de Vándalos”, “Rockero Indomable” o “Se Escapa El Tiempo”. Desde el momento en que abrieron con “Concierto Para Ellos” ya vimos que iba a ser un show atípico. Curiosamente, también tocaron varias instrumentales, “Efluvios”, “El Barón Vuela Sobre Inglaterra” o “Buenos Aires”. Otras muchas fueron las habituales, caso de “Son Como Hormigas”, “Hermano del Rock And Roll”, “Cuerdas de Acero” y una larga lista que no hace falta enumerar. En cuanto al montaje, fue sin duda el mejor de todos los conciertos de Barón que llevamos a nuestras espaldas, con unas pantallas gigantes que iban poniendo imágenes relacionadas con la letra del tema que se escuchaba en ese momento.

¿Se notó mucho que los cuatro llevaran casi 20 años sin actuar juntos? Pues no. Aparte de algunos gazapos, de los que la gente casi no se da cuenta, aquello sorprendió hasta a los más escépticos. Sólo hubo un momento de confusión destacable en “Herencia Letal”. Suponemos que en los ensayos decidieron cantarla a dúo, o quizá a Carlos le dio la impresión de que José Luis se quedaba sin voz y acudió en su ayuda. La cuestión es que los dos empezaron a cantar a la vez, sin saber muy bien cuándo debía entrar uno u otro. Aparte de este desajuste, la actuación se desarrolló mucho mejor de lo esperado, lo cual provocó la alegría y la motivación de la banda, especialmente de Sherpa, a quien se veía eufórico. No paró de dirigirse al público, comportándose como un showman, sintiéndose protagonista y disfrutando de ello. El que no mostraba tanto entusiasmo fue Hermes, siempre con esa cara de sonámbulo, aunque su dominio de la batería está fuera de toda duda. Los hermanos también parecían contentos al ver que las cosas marchaban bastante mejor que bien. Hay que señalar que no se complicaron la vida y fueron directos al grano, suprimiendo los medleys de “Con Botas Sucias” o “Los Rockeros Van al Infierno”, que fue apoteósica, ya en la recta final. No menos emotiva fue la salida al escenario de Carolina Cortés, que fue ovacionada tal y como se merecía.

Pero todo tiene un final, y tras más de dos horas y media largas había que terminar, si no recordamos mal con “Resistiré” e “Hijos de Caín”. Pero fue casualidad, un aviso policial obligó a parar cuando aún quedaban nueve temas pendientes en el set list. Desde luego, lo que hay que agradecer a los barones es su entrega a los fans. No creo que nadie salga a tocar con la idea de hacerlo durante tres horas, por muy bien que le hayan pagado. Aunque la reunión definitiva aún es difícil, resulta más que probable la repetición de la experiencia El año que viene, con la excusa del 30 aniversario seguro que tendremos alguna otra oportunidad.
Texto: Nacho Jordán
Fotos: Eduardo Cabello

lunes, 6 de julio de 2009

ASFALTO

3 de Julio de 2009. Teatro Pilar Bardem (Rivas-Vaciamadrid)

Hace 6 horas que acabó el concierto, y no puedo dormir si no escribo. YO ESTUVE ALLÍ… era el lema que clamaban las camisetas conmemorativas que, para la ocasión, se vendían en la entrada del Teatro Pilar Bardem. Pues os aseguro que esa sensación de acontecimiento especial e irrepetible, es lo que sentimos y nos quedó a todos los que tuvimos la suerte de vivir esta noche de grabación. Ya de por sí, el hecho de que el concierto se celebrara en un teatro, era un hecho insólito. Un teatro Pilar Bardem, de fenomenal diseño, con una importante inclinación entre filas que permitía disfrutar del show sin ningún tipo de incomodidad. El que quería levantarse a saltar y dar palmas, lo hacía disfrutando de su espacio gracias a los asientos abatibles, mientras el que se mantenía sentado veía el espectáculo sin problemas. Amén de una acústica ideal, tan solo estropeada en contadas ocasiones por problemas técnicos que apenas afectaron al desarrollo del evento. Debido a que se grababa CD y DVD en directo, hubo ciertos parones que tampoco afectaron a la comunión que, en todo momento, existió entre Asfalto-Castejón y el público. Le echó dos cjns el Sr. Castejón, iniciando el show de forma inesperada con “Utopía Suite”, grandiosa composición de doce minutos de su último cd, la más progresiva de la historia de Asfalto, que hizo emocionarse a quién esto escribe… pues servidor siempre soñó con sentarse en un teatro a disfrutar de música Rock como esta (aunque esto siempre me pareció una utopía).
A partir de ahí, una maravillosa descarga de temazos como “Más Que Una Intención”, “Es Nuestro Momento”, “Desaparecido”, “La Paz Es Verde”, que pusieron al teatro en pié, constantemente conectado, dando palmas y cantando sin parar…
Debo alabar la capacidad de Castejón para rodearse de habilidosos músicos, y es que la base rítmica, compuesta por “Viti” a la batería y “Pollo” al bajo, hicieron una labor… ¿silenciosa?... pero enorme, fundamental para el buen desarrollo de todo lo que pudimos ver. La primera sorpresa llegó cuando se subieron al escenario Las Supremas de Móstoles, unas frikis de la tele con privilegiadas voces de corte soul y gospel, que aportaron, amén de colores y plumas, calidad vocal y simpatía a raudales. Con ellas “Nada, Nadie, Nunca” brilló de forma especial, quizás como nunca volveremos a verlo. Con “El hijo De Lindbergh” o “El Viejo”, Castejón nos mostró, sentado a su piano, su cara de cantautor más emotiva, con una voz limitada pero excelentemente utilizada. Por cierto, hablando de voces, no puedo dejar de mencionar, a Raúl Santana, guitarra y voz junto a Castejón, que, no solo maneja las seis cuerdas con pasmosa habilidad, sino que avasalla con un torrente de voz que a mí me recuerda mucho a Toby Hitchcock (Pride of Lions). Me quedo con “Buffalo Bill”, que el Sr. Santana interpretó sobrado de todo, con una gran dosis de energía y sentimiento, que hace olvidar el estupido lema de que cualquier tiempo pasado fue mejor.
Nueva sorpresa cuando el mítico teclista de Asfalto, Jorge Banegas, se subió al escenario para ofrecernos una composición homenaje a la historia de Asfalto, solo piano, con Castejón sentado en el escenario, admirándole. Momento especial de la noche, como lo fue la interpretación de “Gente Como Tú”, para la que se subieron al escenario gente de una O.N.G. que lucha por el desarrollo sostenible del planeta, para hacer los coros. En este momento, Castejón nos pidió que cantaramos en estribillo de este pegadizo himno, agarrados de la mano y en pié, por lo que allí me teníais, dándole la mano a UN desconocido en un concierto de rock duro (y me gustó… ¡QUÉ PASA…!).
Por otra parte, buen momento es este para mencionar a Carlos Parra, que se pasó toda la noche aportando unos coros espléndidos, a parte de su descomunal labor a los teclados, y que en este tema cantó algo en solitario. Por supuesto, sonaron “Dias De Escuela” y “Rocinante” (no podía ser de otro modo), aunque esta última con un añadido en forma de intro acelerada, basada en la melodía de la canción, que dio paso a la canción original en sí misma. Al final, en lo que parecía fin de fiesta, se subieron al escenario un montón de músicos españoles, sin duda admiradores de Asfalto, que cantaron a coro y en solitario con la banda, convirtiendo la fiesta en un show (y viceversa). Así, de memoria, estaban Kiko (Inntrance), Patricia (Nexx), Jorge Salán, los Casablanca casi al completo, Oscar (Lujuria), y un largo etcétera de gente que conocía de cara, ó ni conocía (a todos ellos… ¡Perdón!).
Para terminar, y cuando ya había gente que se había salido del local, pensando que eso se había acabado, volvieron para interpretarnos dos joyitas… La inesperada “Capitán Trueno”, (es que nadie va a contar con esta canción, ahora que se está haciendo la peli del personaje), y “Ser Urbano”. Una emocionada banda, cansada despues de casi 140 minutos de show, agradecía una y otra vez el apoyo recibido… ¡Viva el rock español, Viva Asfalto!
Carlos Treviño Cobo

TESLA / THE HIGHWAY TO HELL BAND

24 de junio 2009. Sala Heineken

Aprovechando su participación en varios festivales veraniegos europeos, los californianos Tesla, están realizado algunas actuaciones contadas en salas de algunas capitales del viejo continente, incluidas Barcelona y Madrid. Esta última es la que nos ocupa y que a continuación pasaremos a detallar.
Se abrió la velada con la descarga de los catalanes THE HIGHWAY TO HELL BAND, de la que pude presenciar su último tramo dado lo temprano del horario de la misma. Algunos os preguntaréis, como me sucedió a mi en un principio, si la banda en cuestión tendrá algo que ver con The Bon Scott Band, el grupo más reconocido del país a la hora de versionear a AC/DC. Y sí, sí tiene algo que ver, y de hecho casi podría considerarse como una secuela de éstos, ya que su líder es el guitarrista Tite, que tras una larga enfermedad que le obligó a dejar a TBSB, se montó este nuevo proyecto junto a otros músicos del área barcelonesa. Por los cuatro temas que tuve ocasión de disfrutar parece que van a centrar su repertorio, curiosamente, en la etapa de Bon Scott como vocalista del grupo del rayo, “Let There Be Rock”, “High Voltage”, “TNT” y por supuesto “Highway To Hell” fueron los que cerraron dejando el ambiente caldeado para lo que venía a continuación. Me gustó especialmente el tono de voz de Frank, que sin chillar resultó convincente, al igual que la labor del resto de la banda, y por supuesto con un Tite en protagonista que a estas alturas poco tiene que demostrar nuestro Angus Español, como dijo Frank.
Tras una espera no demasiado larga, volvían a los escenarios madrileños para goce de los que prácticamente abarrotábamos la sala de la calle Princesa, los magníficos TESLA. La verdad es que hace ya casi dos años dejaron el listón muy alto con su anterior presencia en la capital, en aquel caso en la sala Macumba, donde nos ofrecieron un concierto prácticamente inmejorable, y teníamos ganas de ver como nos dejarían el cuerpo en esta ocasión. Además ahora venía presentando un nuevo y flamante trabajo como es “Forever More”, con cuya portada a modo de telón adornaban el fondo del escenario, y con cuyo tema título arrancaron de forma potente y directa para empezar a engancharnos para ya no parar de cantar, bailar y vibrar en sus casi dos horas de show. Desde un inicio vimos una formación sólida, brillante, dándolo todo, y con una clase y una energía difícilmente encontrables, sobre todo en bandas que regresan de finales de los ochenta, como es el caso de los de Sacramento. Inevitablemente la figura del guitarrista Frank Hannon atrae mi atención desde el principio manejando el cotarro con su colección de guitarras tanto acústicas como eléctricas, sin olvidarse del teclado desde el que también lanza algunas pinceladas, a todo esto desplegando toneladas de simpatía y adrenalina. No se queda atrás en absoluto el resto de la formación, con un Jeff Keith que me sigue pareciendo uno de los cantantes con mayor carisma que haya visto en directo y que cada vez está mejor tanto vocal como físicamente, con Dave Rude totalmente asentado y tomando mayor protagonismo en la banda mostrando mucho feelin’ y técnica con su guitarra, y por supuesto con dos veteranos de lujo como son el sólido bajista Brian Wheat y el elegante y potente metrónomo Troy Luccketta a la batería. Tras la citada “Forever More”, continuó sin respiro la cascada de temas con la pegadiza “I Wanna Live” que fue muy bien acogida, pasando a continuación a recordarnos porque son tan grandes y porque nos siguen gustando tanto con dos obras de arte como son “Modern Day Cowboy” en la que Hannon mostró su tremenda destreza alternando acústica y eléctrica, como hizo a continuación en la enormemente emotiva “Song And Emotion” en la que tomó mayor protagonismo la aguardentosa voz de J.K. que se llenó de sentimiento junto a la de todo el respetable para dedicarle como siempre el tema al añorado Steve Clark, guitarrista de Def Leppard que desgraciadamente nos dejó hace ya unos años. Entramos en una fase más ralentizada con la novedosa “Breaking Free” y con una ejecución algo lenta de la clásica “Hang Tough” que prácticamente enlazaron con la enorme “Heaven’s Trail (No Way Out)” y con una no menos impresionante “Gettin Better”, ambas coreadas y acogidas con fervor y entrega por parte del público. Un público que continuaba divirtiéndose con temas como la nueva y vacilona “So What” que funcionó a la perfección en directo, seguida de “What A Shame”, recordando a su “Into The Now” con el que regresaban en 2004, y yéndose diez años antes con la magnífica “Shine Away” del más irregular “Bust A Nut”. Tras este pequeño guiño a temas menos habituales y conocidos, nuevo momento emotivo y lleno de intensidad con “Love Song” que volvió a mostrar su inmensidad y por qué es una de las mejores baladas de la historia, seguida maravillosamente por “What You Give” y por la celebre versión de “Signs” con la que concluyeron las partes acústicas. Desde aquí y hasta el final, se dedicaron a reventarnos a base de riffs y ritmos que nos tuvieron en tensión hasta el final mientras iban cayendo “Into The Now” y la grandiosa “Comin’ Atcha Live” con Dave y Frank saliéndose en sus solos, para despedirnos a modo de bis con la cañera “Rock Me To The Top” que acabó de machacarnos. Aunque alguno se quedó con ganas de más pidiendo al grito de “Edison” el himno “Edison’s Medicine” que se quedó fuera como alguna otra (“Paradise”, “Little Suzie”, “2 Late 4 Love”, “Makin’ Magic”, Freedom Slaves”, “Rock Bottom”, “One Day At A Time”) que por supuesto me hubiera encantado escuchar, pero que quedarán para otra ocasión. Este el único pero, por poner alguno, que se le puede poner a la actuación de unos Tesla que están mejor que nunca como continúan demostrando concierto tras concierto, yo, si vuelven no pienso perdérmelos, ¿y tú?.
Mariano Palomo

GAUNTLET

13 de junio 2009. Sala Ritmo & Compás

Difícil papeleta la que se me presenta para contaros mi impresión a cerca de lo que nos ofrecieron los chicos de GAUNTLET el pasado día 13 en la sala Ritmo & Compás. Sobre todo porque dado la amistad y buen rollo que tenemos me va a resultar complicado sacarles defectos, y seguramente muchos pensaréis que simplemente por colegueo, pero os aseguro que todo lo que expongo a continuación no es más que el reflejo del pedazo de show del que nos hicieron disfrutar sintiéndonos partícipes del mismo, unos más que otros como comprobaréis más adelante. Lo primero que quiero decir es que estos cuatro bichos cada vez consiguen sonar más compactos y demoledores, algo que ya habíamos comprobado con anterioridad, y que parece que cada vez más gente quiere comprobar observando la más que aceptable entrada, unas doscientas personas, que presentó la sala para la ocasión teniendo en cuenta que estábamos en mitad de un puente y la cantidad de conciertos y festivales que se avecinaban. El motivo principal de la cita era la presentación en la capital del fantástico “What Doesn’t Kill Us...”, el último trabajo del grupo que nos ofrecieron en su integridad, acompañado de alguna que otra versión, y del recuerdo para su anterior EP “The Comeback” del que cayeron un par de temas. El primero de ellos “A Sheep In Wolf’s Clothing” con el que abrieron con la contundencia y actitud habituales que desde un principio nos atrapó e hizo que no pudiéramos para de mover el cuello prácticamente en toda la velada. A todo esto comprobamos la tremenda evolución como frontman de Miguel Rocha, al que se le ve cada vez más cómodo en su papel de guitarrista y cantante, respaldado brillantemente por Dani Millán con su impecable Gibson, y por un Alex rotundo y poderoso a la batería, junto a la solidez de Santi que desgraciadamente está despidiéndose de la banda en esta gira y no continuará en la misma. “Winners Race” y “In The Name Of” fueron los primeros trallazos que destriparon de su último disco, sonando tremendos, sobre todo el segundo con un estribillo más asequible y directo. Primera versión, en este caso para “5 Minutes Alone” de Pantera, evidentemente dedicada por Miguel al maestro Dimebag Darrell al que definió acertadamente como el guitarrista más influyente de los últimos tiempos, algo de lo que desde luego él es un buen ejemplo. Recuerdo para mi tema favorito de la banda “Seeds Of Hate”, original de su demo de 2002 “Rising” que han recuperado y regrabado, y que para interpretarla en directo contó con la participación de los ex del grupo Carlos Peña al bajo y Nacho Arriaga a la batería que disfrutaron y nos hicieron disfrutar una vez más con su interpretación. Continuó el desfile de invitados con el vocalista de Time Symmetry Dave Rubio y con la cantante Elena Aznar que hicieron una buena labor compartiendo sus voces en la menos frenética “Cross Of Shame”, para volver a continuación a “The Comeback” con “Die Away”. Penúltima versión de la noche para la ya más habitual “Fuel” de Metallica que sonó potente y rotunda, destilando mala leche, enlazando con “Inner Enemy”, que dio paso a la salida a escena de José Garrido guitarrista de Arwen que puso su clase en “The Hole”, sucedido sin apenas descanso por Albert Maroto (ex Dark Moor y Dreamaker) que tomó el relevo para afilar su guitarra y clavárnosla en el oído con “...Makes Us Stronger” con es rollo Annihilator que me encanta. Cerró el trío de hachas Bernardo Llobregat, al que estábamos acostumbrados a ver en tesituras más tranquilas con Nexx, pero que demostró que cuando hay que meter caña no tiene ningún problema dando buena cera en “Decade”. Prácticamente llegamos al final de la fiesta, en esto que me despisto y empiezan a descargar un tema que no conozco, luego me enteré que era una versión de “Replica” de Fear Factory banda que apenas he escuchado, con un montón de peña en el escenario de nuevo con Albert Maroto y con José, guitarrista de Unsouled (banda que abrió el show, a los que no pudimos ver y de los que nos dieron muy buenas referencias), y en la que ya se volvieron locos. Miguel y Dani sin camiseta, dando una caña tremenda, e incluso haciendo subir a un servidor a hacer que cantaba junto al señor Rocha que terminó tirándose encima del público que aguant su rotunda anatomía. Cierre desfasado, llenó de adrenalina y sudor, y por supuesto de la entrega y energía que nunca faltan en los conciertos de la “G” que se lo dejan todo en cada actuación. Sin duda estamos ante una de las formaciones más sólidas, divertidas y potentes en directo de nuestro país, el presente y el futuro son suyos.

Texto: Mariano Palomo
Fotos: www.gauntetmetal.com