jueves, 29 de abril de 2010

FIESTA XXIII ANIVERSARIO DE LA CABAÑA DEL TIO ROCK

SOBREDOSIS / THE MIRAGE / ASFALTICCA
20 de Marzo 2010. Sala Ritmo & Compás


Un año más tuvimos la ocasión de celebrar el cumpleaños de uno de los espacios radiofónicos más legendarios y competentes de las ondas libres madrileñas. En este caso conmemorábamos nada menos que el vigésimo tercer aniversario de LA CABAÑA DEL TIO ROCK, junto a sus máximos responsables, José Mora y Angel Gómez, y a un buen puñado de amigos disfrutamos de una velada de pura fiesta rockera. Probablemente el día no era el ideal por la coincidencia cercana de otros eventos en la capital y por encuadrarse la fecha en mitad del festivo puente de San José, pero aun así el personal fue respondiendo llegando a llenar poco a poco casi en tres cuartas partes el aforo de Ritmo & Compás, sin llegar a los llenos de reventón de fiestas precedentes.
Se abrió el evento con la actuación de ASFALTICCA, un combo capitalino que rinde tributo a los míticos Asfalto, y en el que se encuentran algunos experimentados músicos de la escena rockera. Se presentaron sobre las tablas con la presencia de dos vocalistas, Angeles Amador y José Antonio Alvarez como detalle que más llamaba la atención a primera vista, además de la siempre competente ejecutoria a la batería de Joaquín Arellano “El Niño” (Cuatro Gatos) reclutado para la ocasión al no poder estar presente el titular de la banda Raúl Ronco. Además del Niño otro miembro de Cuatro Gatos, el teclista Carlos Alvarez, y otro ex Javier Canseco incansable al bajo, acompañaban al guitarrista Luis Romero, llenando todos ellos el escenario para ir descargando casi sin descanso algunos de los clásicos de Asfalto junto con alguna que otra sorpresa. Abrieron fuego con “La Paz Es Verde”, con Angela llevando con poderío las riendas vocales, turnándose con Jose Antonio a continuación para “Es Nuestro Momento” dando un colorido especial al tema, al igual que a la maravillosa “Más Que Una Intención”, a pesar de que el sonido no llegó a ser todo lo limpio que hubiera sido deseable. Tras esta trilogía recordando la etapa Oñate, echaron la vista atrás para ofrecernos “Ser Urbano” con Angela ofreciendo sus mejores prestaciones, dejando a José Antonio que se desmelenase para intercalar un breve retazo de “Enter Sandman” de Metallica para sorpresa de la concurrencia. Vuelta al sonido más melódico con “Desaparecido” que sonó ya mejor con especial mención para los teclados de Carlos y para el dueto vocal, para comenzar la recta final del show en onda más fiestera con la comiquera “Capitán Trueno” con tarta incluida para José Antonio que acabó mezclándose con el respetable tras haberle cantado el cumpleaños feliz.Otra de las sorpresas que nos tenían reservada era la ejecución de “Hermano Enemigo”, uno de los temas bandera de Cuatro Gatos para el que invitaron a las tablas al nuevo vocalista de Viga Isaak que le dio un punto más de agresividad a la actuación. El cierre no podía ser otro que “Días De Escuela”, un himno generacional que nunca pasa de moda y que fue cantado por los asistentes recordando tiempos pasados, casi siempre mejores. Buena actuación de Asfalticca, aunque algo descoordinada y saturada en su sonido por momentos, y que sirvió para recordar a uno de los nombres más grandes del rock nacional.
Momentos de descanso y vuelta a la acción con los vigueses THE MIRAGE. Una formación ya con dos trabajos en la calle y que, ya por el mero hecho de meterse entre pecho y espalda la kilometrada de furgoneta que separa la ciudad pontevedresa de Madrid para tocar desinteresadamente en la fiesta de La Cabaña, merecen todo nuestro respeto y admiración. Pero es que además fueron capaces de sobreponerse al cansancio y ofrecernos una enorme descarga de hard rock llena de energía, potencia y diversión, sin dejar de lado en absoluto un gran nivel instrumental. Salieron a matar desde el inicio con “Has Jugado Con Fuego”, con el cantante Mandi empezando a llevarse a su terreno al público que poco a poco se fue metiendo de lleno en la vorágine fiestera que nos propusieron. Sin apenas respiro engancharon con “Nueva Estación” un tema más acompasado con el batería Suso Valcárcel y bajista Tito Pardo marcando el ritmo, para suavizarse un poco a continuación con “Páginas En Blanco” con los guitarristas Fran Almodóvar y David Estévez mostrando su gran clase. Nos sorprendían acto seguido con una versión que podíamos esperar que fuera de Skid Row, Motley Crue o similar dados los derroteros iniciales del concierto, pero no, tiraron de producto nacional y nos hicieron cantar con una personal y sentida interpretación de “Siempre Estás Allí” de Barón Rojo adornada con algunos retazos finales de "Knockin' At Heaven's Door" de Bob Dylan vía Guns n' Roses, que fue bien recibida por la concurrencia. Continuaron con la caña inicial destripando “No Soy Diferente A Ti” todo un pelotazo hard rockero para ponerse sentimentales con “Mirando Al Cielo” dedicada a un amigo de la formación fallecido recientemente, subiendo un poco la temperatura con “Lo Mejor De Mi” rallando el A.O.R. Para el final tenían reservado todo un ejercicio de actitud, agresividad bien entendida y calidad musical, desde el pique de guitarras entre David y Fran con toques blues y sureños acabando de forma frenética revolcándose por el suelo de la sala entre el público, para descargar con rabia “Nada Como El Rock’n’Roll” que nos hizo movernos sin remedio, al igual que la contagiosa “Cuando El Mundo Pare” con la que se despidieron de nosotros dejándonos un grandísimo sabor de boca pero con ganas de más. Ya estamos deseando volver a verles por aquí, y si no os queréis perder a uno de lo mejores grupos de hard rock nacional de la actualidad apuntar su nombre y no lo olvidéis, The Mirage.
Después del huracán olívico que nos acababa de pasar por encima, era el momento de descansar un rato, escuchar una encendida disertación a cargo de José Mora acompañado de Oscar Sancho (Lujuria) que pusieron las cosas en su sitio a cerca del panorama rockero nacional, sobre todo el segoviano con su vehemencia habitual y con más acierto que nunca, sin olvidar el recuerdo a los que nos han ido dejando por el camino.
Tras lo cual era el momento de asistir a la reentré de los míticos SOBREDOSIS versión 2010. Con la presencia como miembros originales únicamente de Santi “Sasa” Alonso a la voz y de Salva Narváez al bajo, reforzados con la presencia del batería Oskar Bravo, y de los guitarristas Miguel Sánchez y José Casado, empezaron a descargar uno tras otro los clásicos del grupo que tanto nos hicieron movernos hace ya unos cuantos años. “Caliente Como Un Volcán”, “Dinosaurio” y “Dinero, Mujeres y Rock” protagonizaron la primera andanada que puso a corear a los más veteranos que nos dábamos cita, con Sasa aguantando bastante bien con su voz apoyándose en el público que acabó entregado a la causa. El grupo sonó sólido y limpio, sin hacer experimentos en los temas y ejecutándolos más que correctamente, como sucedió seguidamente con las menos conocidas “Sucio Embaucador”, “Bajo El Fuego” y “Fuera De Control”, igualmente bien acogidas para dejar el momento solo de batería a Oskar antes de continuar con “Corriendo Salvajemente” en la que Sasa ya dio muestras de agotamiento en su voz aunque defendiéndola de forma más que solvente. Aceleraban con “Extrañas Criaturas” y sobre todo con la coreada “Tú No Eres El Mejor” cuya letra sigue vigente en la actualidad a pesar de tener más de veinticinco años, dejándonos a continuación una muestra de su trabajo actual con “Ultimo Cartucho” un buen tema que mantiene la esencia Sobredosis aunque algo más actualizada sobre todo por la labor en las guitarras de Miguel y José que mostraron un buen nivel. El final fue un no parar de cantar y botar con tres himnos como “Sangre Joven”, “Chico” y la tremenda “Aliate” en la que invitaron a Oscar Sancho a cantar compartiendo tareas vocales y de ondeo de bandera de Sobredosis con Sasa rematando una entrañable, honesta y divertida actuación de los madrileños que parecen reverdecer laureles y a estabilizarse con esta nueva formación.
Texto: Mariano Palomo
Fotos: Ana Ouro

jueves, 18 de febrero de 2010

GAMMA RAY / FREEDOM CALL / SECRET SPHERE

13 de Febrero de 2010. Sala La Riviera

No empezó la cosa con muy buen pie. Las puertas de La Riviera se abrieron a las 19:00 horas, tal como estaba anunciado. Hasta ahí todo bien, pero a medida que avanzaba la cola y nos acercábamos al acceso nos dimos cuenta de que ya escuchábamos tocar a los primeros de la noche. SECRET SPHERE debieron empezar a los pocos minutos de abrir las puertas, si no a la vez. Esto pareció no desmoralizar a los teloneros, que echaron muchas ganas que la gente supo valorar. Era curioso ver que la sala aún no estaba llena, pero todos los que ya habían entrado se encontraban en la pista. Muchos no los conocíamos de nada, pero, como digo, sabemos darnos cuenta de cuándo un grupo merece la pena. Personalmente sólo sabía que son italianos y que llevan cinco discos a sus espaldas. Este sexteto practica un power no muy lejano al de las dos bandas que tocaban después. Tuvieron un sonido bastante bueno que se mantuvo a lo largo de toda la noche. Aunque no conocía casi nada, sí puedo recordar alguna que otra de las canciones que tocaron, como “Loud And Raw” o “Welcome To My Circus”, que fue de las que más me gustaron. Lo único que no me hizo gracia fue que llevasen los coros grabados, pero por lo demás, cumplieron muy bien.
A las ocho en punto abrieron fuego FREEDOM CALL. Con una rapidez pasmosa, pues sus predecesores habían acabado sólo un cuarto de hora antes. A lo largo de sólo 45 minutos los primos hermanos de Gamma Ray se las arreglaron para no dejar fuera del repertorio a ninguno de sus seis trabajos largos en estudio. Aunque dentro de lo posible intentaron presentar su CD recién estrenado, “Legend Of The Shadowking”, del que tocaron tres temas. Comenzaron con “We Are One”, siguiendo con “United Alliance”, “Thunder God”, y la muy botada y aplaudida “Tears Of Babylon”. Es de señalar que el batería Dan Zimmermann no tocó con su banda paralela. Seguro que hubiera aguantado unos cuantos conciertos con los dos grupos, pero una gira entera probablemente era excesivo. Aunque nadie le presentó, en su lugar creí reconocer a Klaus Sperling, de Primal Fear. “Hunting High And Low” dio paso a “Merlin-Legends Of The Past”. La gente se lo pasó de lo lindo, pero lo mejor estaba aún por llegar, con la magistral “Warriors”, “Land Of Light” y, por supuesto, “Freedom Call”. Muy buenos y aplaudidos.
Si anteriormente la espera había sido cortísima, esta vez se nos hizo más pesada hasta que aparecieron GAMMA RAY, nada menos que 35 minutos. Con los últimos rezagados se llegó cerca del lleno total. Hasta las 21:20 no empezó a sonar “Welcome”. Está demostrado que para Kai y sus compañeros no hay en directo ningún tema imprescindible. De una gira a otra cambian el repertorio de arriba abajo, y si alguna canción permanece en el set list, es pura casualidad. La parte positiva es que con ellos nunca te aburres, y siempre escucharás composiciones que no habías disfrutado en directo con anterioridad. La parte negativa es que a veces puede ocurrir que no acierten con la selección de temas. Y es que parece mentira que una banda con 20 años de historia, con las excepciones de “Fight” y “New World Order”, base su repertorio en tan sólo tres de sus discos. “Land Of The Free” (“Abyss Of The Void”, “Rebellion In Dreamland” y “Man On A Mission”, versión balada); “Powerplant” (“Gardens Of The Sinner”, “Armageddon” y “Send Me A Sign”); y claro, “To The Metal” (“Empathy”, “Deadlands”, “Mother Angel”, “To The Metal” y “No Need To Cry”). Esta lista habla por sí sola. Después de una canción larga como “Armageddon”, ¿a quién se le ocurre tocar enterita “Rebellion In Dreamland”? Tampoco vino muy a cuento el solo de batería, lo cual no quita que Dan lo hiciera realmente bien. Y todo el que haya escuchado las canciones de “To The Metal” estará de acuerdo en que la mayoría no son muy adecuadas para el directo. Con todo, la simpatía y entrega de Hansen y compañía pueden con todo, hasta con un repertorio tan mal confeccionado. Las más celebradas fueron “Gardens Of The Sinner” y “Send Me A Sign”. Y del último trabajo, por supuesto la propia “To The Metal”. Lo mejor vino al final, dejándonos un sabor de boca que tardaremos mucho en olvidar. Para cerrar no podía faltar el recuerdo a Helloween, con “I Want Out”. Muy bien, pero los asistentes en masa decidimos que queríamos más. Quedaban dos ó tres minutos para las 23:00, y todos sabemos que a esa hora La Riviera corta por lo sano, el pijódromo debe ser abierto en cuanto desaparezcan las hordas metálicas. Pero todos hacíamos como si no lo supiéramos. Dando la impresión de que dos mil personas se habían puesto de acuerdo, como un solo hombre pedimos insistentemente “Future World”. Creo que la última vez que había visto algo parecido fue en el 2001, cuando en la sala Revólver, hoy Copérnico, los Barón Rojo tuvieron que tocar por narices “Siempre Estás Allí”. Tan pesados nos pusimos, que Kai intentó decirnos que gracias, que lo sentía pero que no podía ser, pero antes de acabar sus excusas, repentinamente los músicos salieron escopetados volviendo acto seguido empuñando sus instrumentos. Evidentemente, alguien de la sala les acababa de decir que autorizaba un tema más. No necesitamos decir cuál fue, ni el delirio con el que fue recibido. Al final sólo pasaron 4 minutos de las once cuando todo acabó. ¿Qué trabajo le costaba a la discoteca cedernos tan poco tiempo? Evidentemente, ninguno, y es de agradecer que así lo supieron entender. Ojalá siempre las cosas fueran así.
Nacho Jordán

martes, 9 de febrero de 2010

LIVE GUITAR NIGHT - JAVIER VARGAS / JORGE SALAN

5 de febrero 2010. Sala Penélope

Más que atractiva se presentaba la iniciativa propuesta por dos de los mejores guitarristas de los que podemos disfrutar en nuestro país, cada uno con sus estilos definidos y características marcadas, pero ambos con una clase, feeling y elegancia al alcance de muy pocos.
En primer lugar saltó al escenario de la sala Penélope de Argüelles (la primera que la visitaba tras su nueva remodelación encontrándola bastante bien equipada y más que correcta en cuanto a aforo, visibilidad y sonido para este tipo de eventos), nuestro paisano JORGE SALAN acompañado por su banda habitual, con los siempre sólidos y eficientes Carlos Expósito a la batería y Fernando Mainer al bajo, para dar entrada en el segundo tema al teclista y guitarra rítmica Javi Díez que cada vez va tomando más protagonismo. Tras una extensa intro pregrabada que creo correspondía a una arenga del revolucionario mejicano Emiliano Zapata, atacaron con poderío y energía destripando la magnífica “Mystic Highway” en la que ya pudimos ver las ganas y hambre con el que salieron a escena, sobre todo con un Jorge que cada vez se encuentra más a gusto en las tareas vocales sin que esto afecte en absoluto a su enrome labor con la guitarra. Casi sin respiro golpearon de nuevo con la cañera “The Dragon”, ya con Javi en escena apoyando con sus teclados que tardaron un poco en sonar como debían, pero no deslucieron la tremenda entrega del ex Arwen, y con el resto sonando cada vez mejor. Pequeño break para la presentación de la banda a cargo de Jorge con sus habituales chascarrillos y ocurrencias, y estreno en sociedad de “Fuerza y Arie”, uno de los nuevos temas que aparecerán el próximo 23 de febrero dentro de “Estatuas En La Calle” el nuevo disco del madrileño, y que no es otra cosa que una adaptación al español de la maravillosa “You Will Stay Alive” incluida en “Subsuelo”, quedándoles bastante bien, rematada por un breve y técnico solo de batería de Carlos que dio paso a la más actual y agresiva “The Pride On The Top” que sonó con rotundidad siendo una de las que más me convenció. Protagonismo instrumental a renglón seguido con lucimiento de todos los músicos de la banda, para llegar a otro de los momentos más sorpresivos y álgidos de la noche, “The Sky Is Crying” una magnífica versión del bluesman Elmor James que el señorito Salán ejecutó con un sentimiento y clase enormes, a modo de aperitivo de lo que sucedería posteriormente a su show. Vuelta a la faceta más cañera con “Avoid The End”, y respaldo absoluto para la maravillosa instrumental “Driving Through The Tunnel”, con la que el gran público empezó a conocer a Jorge y que es imprescindible en todos sus directos. Como me da la impresión que lo está empezando a ser “Subsuelo”, el tema que escribió junto a Miguel Ríos, y que encaró con decisión y mayor crudeza que la original sin arreglos de violín y sin el deje granadino de Ríos, quedándole bastante bien. Dejaron para el final “Cuando Los Tiempos Cambien”, la adaptación al español de “One Way” incluida originalmente en “The Utopian Seas Of Clouds”, y que es otro de los temas que aparecerán en el próximo disco, y que sigue enganchando mucho al personal en directo también en esta nueva versión. Hora y cinco de descarga que mostró a una banda tan buena y competente como siempre, pero con una vuelta más de intensidad y actitud, sobre todo por parte del titular de la banda.
Un breve descanso, cambio de equipo, y salida a las tablas de una de las grandes referencias del blues rock nacional, la VARGAS BLUES BAND. Una formación a la que tenía mucha curiosidad por ver por primera vez, y que se ha ganado su prestigio a pulso en su extensa trayectoria encabezada por el hispano-argentino Javier Vargas a la guitarra, acompañado para la ocasión en un principio en escena por el bajista y cantante Luis Mayol, y por el batería holandés Peter Kunst. Los tres se encargaron de empezar a calentar motores con dos buenos temas festivos y directos, (perdón por mi ignorancia sobre los títulos de la discografía de Vargas, y del blues en general), más blues rock la primera y más sureña la segunda tirando de tubo de guitarra, y sonando con una limpieza e intensidad tremendas. Una intensidad y diversión que creció con la salida del cantante americano Tim Mitchell que consiguió atrapar y contagiar con su alegría al personal que le siguió en la puramente blues que me pareció entender que se titulaba “Talkin’ About Blues”. Bajó un poco el ritmo con otra atemperada pieza, para adentrarse en terrenos soul con su aguda voz llegando a registros complicados que arrancaron los espontáneos aplausos de la concurrencia. De nuevo vuelta al rollo vacilón con otro puñado de temas en las que Mitchel no paró de moverse y hacer cómplice al personal además de apoyar en bastantes momentos con su guitarra rítmica, mientras Vargas seguía a lo suyo desgarrando magníficos riffs y solos, siguiendo en una onda más relajada con “Sweet Loving You”, que se tornó más divertida con la melodía de “La Cucaracha” desde la guitarra, para enganchar con un magnífico blues eléctrico que me recordó a la última etapa de Gary Moore. Uno de los momentos más memorables de la noche vino con “Sad Eyes”, un tema suave con aires soul y funky en la que Mitchell se marcó un contraste de voces alternando agudas a lo Prince y graves a lo Barry White, que dejó a más de uno con la boca abierta, mientras el resto iba calentando motores para atacar a continuación con una buenísima versión del clásico “Purple Haze” de Jimi Hendrix, que prácticamente suponía el cierre de lo que fue la actuación en sí de la banda, justo antes de dejarnos otra buena pieza de blues arrastrado. A modo de interludio tiempo para la demostración instrumental tanto de Luis como de Peter con aires funkies y vacilones, para volver a escena con la presencia de nuevo y ya hasta el final de Jorge Salán para acompañar en la divertida y extensa “Bad Time Boggie” donde fueron intercalando retazos de clásicos como “Sunshine Of Your Love” de Cream, “Burn” de Purple, “Whola Lotta Love” de Zeppelin, o incluso alguna de los Beatles, lástima que no hubiera tiempo para interpretarlas íntegramente. El cierre fue de lo más curioso con Mitchell dejando su puesto al micro a un señor ya entrado en edad desconocido para mí, y que fue el último invitado que rejuveneció unos cuantos años poniendo su voz a la curiosa “Only Two Times” y con una retocada y extendida versión de "L.A. Woman" de los Doors en la que disfrutaron tanto éste como Jorge y Javier compartiendo solos y acordes. Cierre festivo y original para un noche llena de buen gusto, diversión y energía, tres horas muy bien aprovechadas que se nos pasaron en un suspiro.
N.R.: Os pedimos disculpas por no poder acompañar la crítica de Vargas Blues Band con fotos por problemas técnicos.
Mariano Palomo

BARON ROJO

30 de Enero de 2010. Sala La Riviera

Las vueltas que da la vida. Cuando hace más o menos dos décadas y un mes abandonaron BARON ROJO, ni Hermes ni Sherpa habrían sospechado esta situación ni en sus sueños más optimistas. Para ellos el grupo del que estaban hasta el gorro, hartos de zancadillas externas y de tensiones internas estaba muerto y enterrado. Nunca habríamos llegado a este resurgir de no haber sido por el empeño de los De Castro. Ni por la aportación de todos los músicos que pasaron posteriormente, tampoco hay que olvidarlo. Y el regreso de los fugados ha sido de la mejor forma posible. La euforia de la reunión se diluiría en el tiempo tarde o temprano. Sin embargo, la propia naturaleza de esta gira, que todos sabemos que no se repetirá en un largo tiempo, es precisamente lo que ha provocado su éxito. La sensación de que quizá no habrá otra oportunidad ha motivado esta masiva venta de entradas, quizá sorprendente si tenemos en cuenta el relativo fracaso de público el año pasado en el festival Metalway. ¿Habría sido la respuesta la misma si sólo se hubiera anunciado la vuelta definitiva? Mejor no saberlo y disfrutar del momento.
Casi 20 años a hostia limpia como personas no puede con el hecho de que, como músicos, forman el mejor combo de la historia del rock en nuestro país. Y es lo que más llama la atención, lo bien que suenan los cuatro pese a tanto tiempo sin trabajar juntos. Incluso la voz de Sherpa, que cuando actúa en solitario la hemos visto siempre en estado lamentable, ha mejorado tanto que no parece el mismo. Aunque en los primeros temas no se le oía ni a él ni a Carlos, cuando 2.500 asistentes cantan los temas como un solo hombre de principio a fin, es lo que suele pasar. Poco a poco algunos se fueron cansando, las gargantas comenzaban a irritarse, y el concierto se pudo escuchar con más o menos normalidad.
Creo que no vamos a malgastar tiempo y espacio enumerando todas las canciones que cayeron a lo largo de las dos horas con 50 minutos que duró el concierto. Entre otras cosas, porque el repertorio fue casi igual que el de Zaragoza el año pasado. Incluso el comienzo fue el mismo, con “Concierto para Ellos”. En ese momento muchos se acordaron de Obiwan, amigo del foro de Barón Rojo cuya prematura muerte aún resulta dolorosa de recordar a pesar de los meses transcurridos. También el montaje fue muy parecido (sí, otra vez) al de la capital maña, con una pantalla gigante en la que aparecían imágenes que hacían alusión a las letras de las canciones. Aparte de las inevitables (“Son Como Hormigas”, “Cuerdas de Acero”, etc.), cayeron otras que durante estos 20 años habían sido tocadas alguna vez por los hermanos, pero en muy contadas ocasiones, como “Rockero Indomable” o “Se Escapa el Tiempo”. Creo que las únicas que jamás había oído, excepto en Metalway, fueron “Caso Perdido” y “Tierra de Nadie”, que fue la más “reciente” que sonó esa noche. Y resulta difícil de entender este repertorio. Se trata de celebrar la historia de la formación original. ¿Es que temazos como “Señor Inspector”, “Sombras en la Noche”, “Travesía Urbana”, “Seguimos Vivos” o “Paraíso Terrenal” no forman parte de esa historia? Salvo la excepción que hemos dicho ¿por qué esa manía de querer olvidarse de sus tres últimos discos? Estamos seguros de que todos los presentes los habían escuchado, tanto lo más jovencitos como los más abueletes, que alguno había. En cualquier caso, los cuatro echaron todas sus ganas. Hermes acabó reventado. Armando, gracias a su micrófono de cuello pudo cantar sin parar un momento. Sherpa, siempre buscando protagonismo y disfrutando de ello, se empeñó en ser el portavoz, anunciando casi todas las canciones con presentaciones ingeniosas. Aunque tuvo sus fallos nadie le puede discutir su entrega. Quizá el más beneficiado fue Carlos. Acostumbrado a cantarlo todo él solito durante más de dos horas, el alternar responsabilidad vocal con Sherpa fue para él casi unas vacaciones. ¿Sobró algo? Probablemente los solos de batería y guitarra, de eliminarlos habrían entrado más temas. ¿El mejor momento? Depende cada uno, para mí fue muy emotivo “Los Rockeros Van al Infierno”, al ver a Sherpa haciendo el paso del pato en perfecta sincronía con Carlos y Armando. ¿Y el peor? Sin duda el cierre de la noche, al confundirse en la letra de “Casi me Mato” tanto José Luis como Carlos. Bien se la podrían haber ahorrado. Pero en líneas generales este regreso está resultando mejor de lo que algunos esperábamos, A disfrutar lo que queda de gira. Si la salud lo permite, seguro que repiten la jugada dentro de cinco años, y no es improbable que ocurra mucho antes.
Texto: Nacho Jordán
Fotos: Bgsol

UZZHUAIA

29 de enero 2010. La Sala Live

Había ganas de volver a asistir en directo a una nueva descarga de una de las bandas más competentes, enérgicas y directas de nuestro hard rock. Los valencianos UZZHUAIA volvían a la capital del Reino para calentar motores de cara a la salida de su próximo trabajo y para cerrar por todo lo alto la gira de su anterior obra, el magnífico “Destino Perdición”, llevando a cabo únicamente esta fecha en Madrid y al día siguiente en su ciudad. Y las ganas se notaron tanto por parte de la banda, como es habitual, como por parte de las cuatrocientas personas que llenábamos en buena parte la sala carabanchelera donde tuvo lugar la descarga de los levantinos, disfrutando una vez más todos juntos de otra velada llena de sudor, electricidad y entrega mutua. Salieron a matar con tres de sus pelotazos más recientes, “Desde Septiembre”, “Baja California” y “No Somos Perfectos”, coreadas todas ellas por el respetable y por la propia banda, ayudando a un Pablo al que le noté algo fatigado en su voz, pero dándolo todo sin tregua, bien respaldado por la tremenda pegada de José desde la batería y por la solidez y el espectáculo que propone el bajista Álvaro, mientras Alex y sobre todo Isra destripaban riffs y solos con poderío y clase. Siguió el ritmo arrollador, y algo embarullado con dos temas del penúltimo disco homónimo del grupo como fueron “Una Vez Más” y “Más Allá”, para sorprender a la concurrencia a continuación con “Miedo” tema inédito del CD que aparece en la edición vinilo de su último disco, un buen tema más relajado, en la que Pablo se colgó la acústica para acompañar con cierto rollo sureño, para seguir más o menos por la misma senda con “La Flor y La Guerra”. Volvió la caña más sucia con la primigenia “Amanecer”, y el hard rock más contagioso con otras dos descargas de adrenalina como “La Cuenta Atrás” y la más Cult “No Intentes Volver Atrás” en la que Isra se salió, al igual que en la no menos coreada “Perdido En El Huracán”, uno de los momentos álgidos de la noche. Tiempo en este punto para presentar uno de esos nuevos temas que formarán parte de la próxima entrega del grupo, “Tempestad”, un tema intenso a medio tiempo, que afortunadamente no tiene nada que ver con Napalm Death como lo presentó Pablo, acelerando seguidamente con la arrolladora “Cuando Ya No Quede Nada” también muy celebrada por los fans, relejándose el ambiente con la desgarrada “La Otra Mitad” en la que las voces sobresalieron junto a la acústica. El final antes de los bises lo pusieron “Viaje Sin Fin” el otro tema que cayó de su primer disco “Diablo Blvd.” para disfrute de sus seguidores más añejos, que arrastraron a toda la sala hasta la tremenda “Blanco y Negro” que fue un tremendo ejercicio de puro hard rock hecho con corazón y pelotas. Volvieron a escena en pocos minutos para acabar de darnos lo nuestro con otro de los temas que aparecerá en el próximo disco, “No Quiero Verte Morir”, composición cañera y cortada que sigue la línea habitual del grupo sin desentonar con lo que fue la traca final con las inmensas “Destino Perdición” y “Nuestra Revolución” coreadas a grito pelado para acabar de agotarnos, aunque siempre dejándonos con ganas de más. Cierre por todo lo alto de otra gran actuación de Uzzhuaia que concierto tras concierto no hacen más que engrandecer su nombre y subir peldaños dentro del hard rock español.
Texto: Mariano Palomo
Fotos: David Esquitino

lunes, 8 de febrero de 2010

BLACKSNAKE

20 de Febrero de 2010. Sala Ley Seca. Zaragoza

La expectación que había levantado esta banda, era considerable y por otro lado tampoco de extrañar, pues los alicientes fueron muy importantes y emotivos. Versiones de Whitesnake ejecutadas por una banda compuesta por cinco de los mejores y más acreditados músicos de esta ciudad… Interesante.
El recital comienza cinco minutos antes de lo previsto, y eso ya nos indica un detalle por parte de banda y organización. Tremenda arrancada de la banda con “Come On” y encima Dani (ex Club Peyote y Presence) nos pregunta que si “Are you Ready” ?, al igual que hizo Coverdale desde el corazón de la ciudad 30 años atrás. El público ya está gozándola, y vamos por la primera. “Sweet Talker” es el siguiente latigazo de la serpiente y la gente ya empieza a sospechar que vamos a asistir a un homenaje al afamado concierto de las huestes de Coverdale en el 80.
La guitarra de Charly suena bestial. ¡Cómo ejecuta este hombre, madre mía! Muchos no le habíamos visto en directo desde su época con los legendarios Pedro Botero. Charly sentó cátedra durante todo el concierto dando una lección de tablas, clase, elegancia y buen gusto a la hora de tocar una guitarra.
“Walking in the shadow of the blues”, “Love hunter” y “Ain´t no love”, fueron cayendo una detrás de otra. El público vibraba con la banda, los coros resonaban por todo el local. Los chicos estaban disfrutando, y eso se nota.
De repente, Juanito, (¡qué grande este batería!), da palos y la banda dispara. Ahora la serpiente mordía de veras, “Fool for your loving”.
Eduardo, uno de los más reputados bajistas de esta ciudad se suelta un poco y se deja llevar por el ambientazo del escenario. Tremenda labor la de este hombre procedente de Ferrobós intentando amarrar todos los caballos de potencia de la banda. Marcando el tempo con ese estilo y esa personalidad que siempre imprime a sus bandas.
“Trouble”, es el siguiente tema de la noche, parece que la banda quiere dar un respiro al respetable, y eligen un tema más tranquilo, pero ya es tarde, la serpiente a inoculado su veneno en las venas de esta horda de rockeros, y las gargantas cantan al unísono: “…everywhere I look there is trouble, Trouble always coming my way…”
Para cuando suena el “Cying in the Rain” ya pasamos de la hora y cuarto de concierto.
Y Dani nos recuerda en este tema al Bon Scott más desgarrado de los 70´s. Qué estilo y que voz que tiene este chico. También hace años que le seguimos la pista. Va a más y tiene una voz realmente privilegiada.
El público canta, salta, da palmas… estamos asistiendo a algo grande, pues aparte de lo mencionado, que no es poco… asistimos a la vuelta, al retorno a los escenarios de Javi. Uno de los mejores y más espectaculares guitarristas que hayamos conocido en el reino. Tras su paso por bandas antológicas como Reo y Crisis, detuvo en seco su meteórica ascensión y lo dejó. Sin más. Su vuelta, de la mano de esta serpiente negra, ha sido la noticia del año sin duda en el panorama musical de la ciudad de Zaragoza, por ello, no había más que echar una ojeada entre el público, y encontrar a lo más granado del horizonte de músicos de esta ciudad. Y Javi, no les defraudó. Dejó los primeros solos de la noche para Charly, como haciéndonos esperar. Cada vez que llegaba el momento de un solo, el público fijaba su vista en la escena, para discernir cual de los dos hachas era el que nos estaba deleitando y, cuando le llegó por fin el turno a Javi, se hizo la ovación. 12 años esperando ese solo. Apoteósico. Este hombre sigue siendo un auténtico animal. Es el guitarrista de heavy metal de libro, el clásico por antonomasia. Su técnica de palanca y destensamiento de cuerdas es increíble. Y qué fácil que lo hace… Puro nervio, tardó algo en soltarse, pero salió la bestia. De hecho la palanca de su guitarra, cayó al suelo varias veces, implorando perdón, no acostumbrada a tanto trabajo.
El show llega a su fin. Los chicos se despiden entre ovaciones. Ovaciones al retorno de este genio, a esta gran banda… y al grito de otra, otra… ¡¡¡Y Dani nos pregunta micro en mano que qué queremos escuchar!!! ¡Ahí está la chulería, sí señor! Nadie se lo piensa dos veces… ¡¡¡“Fool for your loving”!!! Palos y arranque. “Fool for your loving” a todo trapo. Esta versión final es la debacle.
Bombazo final para una de las mejores bandas que hemos visto en mucho tiempo. Si tienes ocasión de ver a la serpiente negra por tu ciudad, yo no me lo perdería. Caerás hipnotizado cual pajarillo…
Joan McArra Rosell
Foto: Vicente Kante Martí

lunes, 25 de enero de 2010

EUROPE / ATLAS

22 de enero 2010. Sala La Riviera

Buena noche hard rockera se presentaba en la capital para combatir el frío reinante a orillas del Manzanares, con la actuación de unos clásicos que han sabido evolucionar como pocos y de una de las formaciones más descollantes dentro de nuestro panorama nacional.
A última hora, y sin apenas tiempo de preparación, los madrileños ATLAS fueron llamados para abrir la noche tras la suspensión a última hora de las fechas de los británicos Heaven’s Basement en nuestro país. Y la verdad es que esta supuesta precipitación no se dejó notar lo más mínimo por parte de la banda capitalina, demostrando una vez más su clase, energía y solvencia sobre las tablas. Entramos en la sala sonando “Generación Sin Miedo A Vivir”, con la gente acercándose poco a poco hacia el escenario, para acabar saltando y coreando con el aforo prácticamente completo. Desde un inicio notamos un sonido poderoso, un pelín saturado por momentos, pero ejecutado magistralmente por los cuatro Atlas. Ignacio Prieto en su papel de frontman total, cantando muy bien y llevándose al personal de calle, mientras José Martos y Angel Arias seguían mostrando su perfecta compenetración en la base rítmica, para dejar el virtusismo y la maestría a la guitarra para Manolo Arias que volvió a demostrar su tremenda valía. Tras “Generación Sin Miedo A Vivir”, atacaron con otro de los tallazos de su primer disco, “Nosotros Somos La Revolución” sonando cañera y contundente, para tirar a continuación de vena algo más melódica presentándonos un tema de los que será el segundo disco del grupo que verá la luz en breve, “Parte De Ti, Parte De Mi”, una composición fresca y directa de puro hard rock que me convenció a la primera. Siguieron la línea con la magnífica “No Necesito A Nadie” en la que Ignacio se hizo cargo de la guitarra rítmica, pasando un nivel más melódico aun con “Demasiado Bueno Para Durar”.A partir de aquí más caña y energía con la pesada “El Imperio De La Ley” en la que Ignacio hizo participar al público con sus coros, dejándonos a continuación con otro tema nuevo, “Contra Viento Y Marea”, que me sonó muy “Baroniana”, sobre todo por sus coros y estructura y que, según parece, será el que le dará título al nuevo disco. Cierre definitivo con la fantástica e inevitable “2040”, que cerró una breve pero, una vez más, intensa y enérgica descarga de una banda que es casi imposible que defraude en directo.
Si decía de Atlas que es raro que defrauden en sus conciertos, algo parecido sucede con los que se presentaban una vez más como cabezas de cartel en Madrid. Y es que con el paso del tiempo, y sin renunciar para nada a sus orígenes, los suecos EUROPE han sabido ir adaptando y barnizando su sonido a los nuevos tiempos, con distinta fortuna dependiendo de la grabación en cuestión, pero manteniendo una buena legión de seguidores como pudimos comprobar la noche del pasado viernes en una Riviera llena prácticamente hasta arriba. Además en esta ocasión tenía especiales ganas de ver el estado de forma del grupo en un show completo, sin depender de horarios ni limitaciones técnicas como les había podido ver en par de festivales el pasado verano, y presentando su último y gran trabajo “Last Look At Eden” que me parece el mejor que han hecho desde su reunión. Y precisamente con el tema título comenzaron a descargar, con un sonido tremendo, limpio y directo, sobre todo con un John Norum que sacó lo mejor de su repertorio guitarrero sonando impresionante. Por supuesto el resto no se quedó atrás, con Ian Haugland mostrando su solidez y pegada desde los tambores, junto al más discreto John Leven en el bajo, y con un Mic Michaeli que fue ganando protagonismo con sus teclados según fue avanzando el concierto. Lo de Joey Tempst es para tratarlo aparte, y en este caso para bien. No se como lo hace pero cada vez que le veo canta mejor, sigue mostrándose cariñoso y entregado con el público, vacilando lo justo cuando es menester, sin estridencias pero con encanto, por una vez parace que el fenómeno fan no ha engullido el talento de un gran frontman como es Mr. Tempest. Tras inicio algo pomposo de “Last Look At Eden”, sin pausa golpearon con la más actual “Love Is Not The Enemy” uno de los mejores temas de su anterior trabajo “Secret Society”, que fue bien recibido por un público que acabó de entregarse ya sin descanso cuando Michaeli cobró mayor protagonismo dando paso a “Supertitious” en la que se marcaron un curioso vacile interacalando una breve pincelada del “So Lonely” de Police coreada por el personal. Vuelta a la actualidad con “Gonna Get Ready”, uno de los temas más destacados del último disco y de hecho el favorito de Joey Tempest según nos comentó hace unos meses, y en el que el vocalista se entregó con pasión a su ritmo setentero, para meter otro acelerón con “Scream Of Anger” puro heavy metal bien ejecutado y celebrado ampliamente por la concurrencia. Corte de ritmo con la intro de teclas a lo Rainbow de la también nueva “No Stone Unturned” que sonó francamente bien con Tempest apoyando con la guitarra rítmica, cambiándola por la acústica a continuación para ejecutar una bonita, aunque algo sosa versión de “Prisoners In Paradise” acompañado sólo por las teclas de Michaeli, entrando de nuevo el resto el grupo para dar vida a “Open Your Heart” que volvió a meternos en harina, rematando la primera mitad del show con la primigenia “Stormwind” que fue de las más aclamadas. Corte instrumental en este punto para dar rienda suelta al talento de John Norum con “Optimus”, tema título de su último disco en solitario, que empezó suave para ir ganando en ritmo y caña, dando paso a “Seventh Sign”, toda una sorpresa para muchos, ya que se trata de un tema rescatado de “Prisoners In Paradise” que no solía aparecer en los set lits del grupo, suponiendo un agradable recuerdo, de nuevo con Tempest tirando de rítmica, para enternecerse seguidamente con “New Love In Town” una intensa balada llena de feeling dedicada a su último hijo nacido hace unos meses y que sonó maravillosa en directo. Y partir de aquí, por si habíamos tenido poco, ya fue un no parar de botar, corear, aplaudir y menearnos, desde “Start From The Dark” que ya se ha convertido en un clásico de la banda perfectamente ambiantado por unas preciosas luces azules, pasando “Let The Good Times Rock” que es pura fiesta y optimismo hecha canción, con una inmensa “Cherokee” interpretada con una fuerza descomunal, y con la inevitable “Rock The Night” en la que Tempest acabó de meterse en a la gente en el bolsillo, por si quedaba alguna duda, subiéndose a cantar a las barras laterales de la sala e interactuando continuamente con la gente.Breve parón antes de los bises con “The Beast” un tema muy heavy de su último disco con un ritmo pesado que sirvió como preludio de el cierre definitivo con la celebérrima “The Final Countdown”, que como siempre fue cantada por todos los presentes para mandarnos a casa con un buenísimo sabor de boca. Lo dicho, algo más de hora y media de intensidad y clase a cargo de esta banda que sigue siendo por derecho propio una de las grandes del hard rock mundial.
Texto: Mariano Palomo
Fotos: David Esquitino