jueves, 1 de julio de 2010

KISS

22 de junio 2010. Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid

El Beso visitó España. Y no fue un beso más. No fue ni el agridulce beso de judas, ni el de la española, que (a veces, dicen) besa de verdad. Fue el beso americano. El que Kiss nos dieron en los labios en una noche mágica, llena de luces, colores, pirotecnia y un montón de auténtico Rock´n´Roll.
El palacio de los deportes estaba a rebosar. No había ninguna entrada disponible y los Kissmaníacos que se habían quedado sin ella, no podían conseguirla buscando reventa, pues ninguno de los allí presentes estaba dispuesto a perder esta ocasión de ver al Beso a cambio de unos miserables billetes.
Qué bien hicieron en no vender sus localidades, pues el espectáculo más grande del mundo aguardaba para que nuestros pecadores ojos diesen buena cuenta de ello y algunos, como un servidor pudiésemos relatar lo acontecido para todos vosotros…
Las colas para esperar no fueron excesivas, pues una buena organización lo tuvo todo excelentemente dispuesto para que las huestes de Simmons y Stanley se lucieran desde principio a fin del evento.
Telonazo de fondo con el logo de Kiss y buena música para esperar. Nervios... Todo apunta a que vamos a ver un trocito de historia del Rock… Hay una voz de megafonía que nos avisa de que algo muy grande va a ocurrir y mientras las luces se apagan, las pantallas se encienden y vemos a los cuatro brujos americanos, desde los camerinos comenzar el ritual que durante más de dos horas nos llevará hasta las mismísimas puertas del infierno.
Cae el telón y una plataforma volante está elevando a nuestros héroes al ritmo de “Modern Day Delilah”. Los fuegos, las explosiones y el espectáculo han comenzado. “Cold Gin”, será el siguiente tema en caer, con un público todavía demasiado frío y una banda algo nerviosa. Intentando agradar y para ello hablando y haciendo chistes en un más que curioso “mejicano”. El detalle de la banda está muy bien y la gente inteligente agradeció los esfuerzos de Paul por comunicarse con nosotros en castellano, pero algún más avispado Road Manager, tendría que avisar a la banda que España no es Méjico y que por lo tanto no es totalmente producente que Stanley base su repertorio de gracias en intentar cantar rancheras, pues más de un tonto se lo agradeció con silbidos.
De cualquier modo en tercer lugar cayó “Let me go, Rock´n ´Roll” y entre este tema y el “Firehouse” de después, con un escenario completamente llenito de humo y un satánico Simmons escupiendo llamaradas por la boca, el pabellón al completo estaba ya en los bolsillos de la banda.
Comenzó la debacle y con los madrileños totalmente entregados a Kiss, y la banda ya mucho más suelta y cómoda, los temazos fueron cayendo uno tras otro como auténticos mazazos de Rock´n´ Roll.
En cada tema la banda nos sorprendía con truco diferente, fuese de pirotecnia, luces, o puro espectáculo con los cuatro americanos actuando como auténticos oscarizados. “Say Yeah”, “Deuce”, “Crazy Nights”, “Calling Dr. Love”, fueron desgranándose para auténtica locura de los presentes. Y con “Shock me” arriva la primera sorpresita de la noche, pues es el bueno de Tommy Thayer quien nos va a cantar el tema y mejor de lo que nos podía parecer, pues hacer coros no entró jamás en las especialidades del genial guitarrista de Oregon.
“I’m an animal”, y un par de temas que se me escaparon de las manos, pues la visita al wc, era obligada después de unas horas de espera… Llegué a tiempo del fabuloso “Love Gun” al que siguió una gran versión de “Black Diamond”. A estas alturas el pabellón se venía abajo y la banda estaba ya como en el salón de su casa. Stanley nos divirtió con toda su gama de ocurrencias y chistes, derrochando simpatía en el que ha sido el antepenúltimo concierto de esta larga gira europea…
Siguió “Beth”, que como de otro modo no podía ser cantó Eric Singer (este sí que ya sabíamos que canta bien…) que por cierto es uno de los mejores baterías que jamás he visto en directo (y creo que he visto a 150.000 más o menos…)
Ahora llega el primero de los vaciles de la noche, pues la banda comienza a tocar los acordes de “Every time I look at You” y el público piensa “bueno, otra baladita” pero son tan bonitas… que comenzamos a cantar y balancearnos…
Ay… tontorrones de nosotros… se acabaron las baladitas. Era una trampa, la canción termina a los diez segundos y se empalma directamente con “Detroit Rock City”… Qué salvajada qué animalizes que estamos ya todos a estas alturas…
Stanley se canta el “Lick it up” a capella demostrando su buen estado a todos aquellos que aseguraron que a estas alturas ya no cantaba un pimiento…
En “I was for loving you” el mismísimo Paul viaja en cuerda sobre todo el público para cantarla desde una plataforma en medio del pabellón y las chicas gritan enfervorizadas, (bueno, nosotros también, qué demonios).
Los bises se componen del “God Gave rock & roll to you”, que no se escuchaba en directo desde
su presentación en el año 92 y el infalible “Rock and Roll All Nite” con todos cantando, botando, sudando y totalmente entregados en cuerpo y alma a los satánicos portadores del beso americano desde este momento hasta el fin de los tiempos. Amén.
Kiss se trajeron todo el arsenal de medios, potencia y ganas, no se dejaron ni un solo petardo en el local, ni una sola bengala, y los que pudimos verlos hace 15 días en Alemania, os aseguramos, que allí no estuvieron ni la mitad de simpáticos ni potentes.
Si es que somos la leche…
Joan “McArra” Rosell

martes, 8 de junio de 2010

ATLAS / EL MISMISIMO DIABLO

29 de Mayo de 2010. Sala Heineken

Muy mala noche para organizar un bolo en Madrid. Los promotores deberían tener en cuenta que mucha gente no cobra hasta el último día del mes, y en un 29 hay quien ya no le queda ni para pipas. Eso los que aún tienen trabajo, claro, pero ésa es otra historia. Y si encima coincides en la misma ciudad con otros conciertos rockeros, y encima gratuitos… Se explica que Atlas y El Mismísimo Diablo juntos congregasen menos gente que el mismo EMD en solitario cuando tocaron en El Sol hace cinco meses. Más de uno y más de dos quisieron ir y no pudieron.
Si a lo anterior añadimos la obligación de empezar a las ocho en punto, el panorama que los “diablos” se encontraron al salir al escenario era desolador. Pero no son músicos que se desalienten fácilmente, y en peores se las han visto, así que arrancaron con “Tikon” con tantas ganas como si estuvieran ante 10.000 personas. La banda se encontró con la ausencia del bajista Miguel Sempere, pues sus obligaciones como road mánager de Barón Rojo le imposibilitaron asistir, recordemos que a esas horas los De Castro y compañía estaban grabando un vídeo en directo en Barcelona. Para suplirle en los coros se encontraba Fermín Gallardo, a quien no conocía, cantante de Acero Azul y Paradise. Y en el bajo teníamos al propio hijo del titular, Miguel Sempere Jr. No sé cómo engañaron a la sala, porque el nene es menor de edad. Pero cómo toca, el tío. Y lo bueno es que lo suyo no es realmente el bajo, sino la guitarra, oírle tocarla te deja boquiabierto. El baile en la sección rítmica no afectó para nada la compenetración del grupo, que sonaron tan bien como de costumbre. Vale y los hermanos Bustos se acoplaron a la perfección con Miguel.Sólo tenían 40 minutos, que aprovecharon al máximo interpretando su disco completo, excepto “Libérate”. Las que más me gustaron fueron “El Tío Paliza”, “Chalana” y “Me Voy”, con la que cerraron. Como de costumbre el motor la actuación fue el gran showman Mariano. No sé que haría si tuviera que usar un micrófono con cable. Seguramente terminaría ahorcándose con él.
Para cuando salieron a las 21:00 horas los ATLAS, la sala tenía un aspecto mucho mejor, la gente ya iba aumentando en las últimas canciones de EMD. Comenzaron con “Odisea”, de su nuevo álbum “Contra Viento y Marea”, que venían a presentar. El repertorio fue muy equilibrado, casi a apartes iguales, entre los dos trabajos del grupo. Tanto los hermanos Arias como Nacho Prieto son grandes músicos y todos lo sabemos, pero el héroe de la noche fue sin duda José Martos, nunca he visto a nadie con los cojonazos de tocar la batería con un collarín ortopédico. Después de un buen rato, suponemos que obligado por el calor, tuvo que quitárselo, lo cual no hizo sino aumentar su mérito, seguro que otro en su lugar se hubiera marchado a urgencias. El segundo batería ex-Barón Rojo de la noche se merece lo mejor. Mientras tanto, la actuación continuaba, nada menos que dos horas, apurando el límite para el cierre de la sala. Supongo que por no haber tenido tiempo de escuchar como se merece el segundo CD, disfruté más con los temas del primero, como “Nosotros Somos La Revolución”, “Generación Sin Miedo a Vivir” o “Unidos”. Pero en general la gente recibía igual de bien las canciones de los dos discos. Ya en el bis, nos sorprendieron con un medley homenajeando al gran Dio. Después vinieron “Contra Viento y Marea”, “Da Igual”y “No Necesito a Nadie”, cerrando con “2040”, arañando hasta los últimos minutos, como ya hemos dicho. Esperemos que la próxima vez tengan más suerte, aunque lo bien que lo pasamos los que asistimos no nos lo quita nadie.
Texto: Nacho Jordán
Fotos: Eduardo Cabello

viernes, 7 de mayo de 2010

LEYENDA / REGERESION / VESTIGIA

24 de Abril de 2010. Sala Ritmo & Compás

Han tardado bastante los Leyenda en presentar en Madrid su último trabajo “Horizontes”. Más vale tarde que nunca, y junto a los invitados Regresión y Vestigia nos hicieron disfrutar de una buena noche de rock y metal.
Los jovencísimos VESTIGIA no puede decirse que tuvieran mucha suerte. En su propia página http://www.vestigiamrtal.com/ se autodefinen como metal melódico. La fuerte presencia de teclados y los constantes cambios de voz del cantante les dan cierta originalidad. En la sala tenían a la venta una demo de tres canciones, que es el adelanto de su futura maqueta. Pero, como digo, la mala fortuna se cebó con ellos. Cuando apenas llevaban unos minutos, dejaron de oírse varios instrumentos. Al menos demostraron recursos, mientras se reparaba el desaguisado el batería y uno de los guitarras improvisaron solos para entretener a la gente todo posible. Para cuando se arregló todo apenas les quedó tiempo para un par de temas. Una lástima. Esperemos volver a verles en mejores circunstancias, porque lo poco que tocaron lo hicieron derrochando ganas.
Recuerdo que cuando escuché el segundo y por ahora último disco de los catalanes REGRESION, “Revolución”, me pareció que, aunque bueno, no era un CD especialmente destacable entre la vorágine de lanzamientos que tenemos hoy día. Pero en cuanto abrieron con la misma “Revolución”, que sonó como un verdadero cañonazo, pude comprobar lo mucho que estas canciones mejoran en directo. Como es natural, la mayoría del repertorio fueron temas de su trabajo más reciente, como “Un Día Como Hoy”, “Necrópolis” o “La Apuesta”, pero no se olvidaron de su primera entrega, con muestras como “La Hora Final” o “Entregado a tu Piel”. Como fin de fiesta nos sorprendieron con una versión del “Aces High” de Iron Maiden, finalizando su descarga de puro heavy metal con la que quizá sea la mejor canción del último LP, “Sigo Vivo”, dejándonos con muy buen sabor de boca.
Es curioso que Ritmo y Compás es la sala donde quizá hayan tocado más veces los LEYENDA. Estaban de doble presentación, pues, además del nuevo trabajo, era la primera vez que veíamos en la capital a la última incorporación, el batería Jörgen. Durante aproximadamente hora y media hicieron un recorrido muy equilibrado a lo largo de sus tres discos. Las nuevas cayeron sobre todo al principio, como “Horizontes”, “Entorname los Ojos” o “Mr. Oscuro”, que fueron igual de bien recibidas que las más antiguas. Contaron con varios invitados. Alma y Adrián, teclista y vocalista de Vestigia, intervinieron en “Más Allá del Fin”. El anterior bajista David volvió a ocupar su puesto en “El Sueño del Infierno” y “Talento Oculto”. Y, para no ser menos, Pedro de Regresión, ayudó cantando en “Besos de Serpiente”. Tanto los músicos como los asistentes disfrutamos de los lindo. La genial descarga finalizó con “Soy Yo” y “Cazador”. Como de costumbre con Leyenda, cuando terminan esperas no perdértelos en la próxima ocasión.
Texto: Nacho Jordán
Fotos: Laura BJ

jueves, 29 de abril de 2010

ERIC MARTIN / ASFALTICCA

17 de abril 2010. Sala Caracol

Hace unos meses nos visitaban en Madrid Mr. Big, uno de las nombres más grandes del hard rock mundial con Eric Martin a la voz. Ahora su vocalista volvía a la capital del Reino para ofrecernos algo bastante distinto a lo que pudimos ver con su banda madre. Por desgracia la expectación que se creó en esta ocasión estuvo muy por debajo de lo esperado, apenas doscientos asistentes, y por supuesto a una inmensa distancia de la locura desatada por la visita de la formación norteamericana.
Pero antes de la actuación del californiano y de su banda, los madrileños ASFALTICCA se encargaron de intentar calentar a un público extremadamente frío e indiferente, como hacía mucho que no veía en un concierto. A pesar de ello el combo fue ganándose al personal a base de su buen hacer musical, actitud y por supuesto con la interpretación de los clásicos de Asfalto como ya hicieron un mes atrás en la Fiesta de La Cabaña del Tío Rock, eso sí, sonando bastante mejor que entonces, además de contar con la presencia del batería titular del grupo Raúl Ronco y de la flautista Arancha López que le dieron un colorido y unos matices muy interesantes a los temas.
El repertorio fue prácticamente el mismo que entonces, pero cambiado de orden, comenzando igualmente por “La Paz Es Verde”, seguida de “Desaparecido” y “Es Nuestro Momento”, con Angeles y el ex Dr. Snake José Antonio turnándose muy bien en las voces, con Javi Canseco como siempre incansable al bajo, mientras la guitarra de Luis Romero y los teclados de Carlos Alvarez adornaban los temas. Turno para “Ser Urbano” con el fragmento insertado de “Enter Sandman” de Metallica que ya no nos sorprendió pero que hizo que la gente se calentara un poco más y acabara disfrutando y coreando temas como “Días De Escuela”, “Capitán Trueno” en el que obviamente destacó el sonido de flauta, y la maravillosa “Más Que Una Intención” que bordaron. Les costó, pero creo que al final Asfalticca, y por ende Asfalto, ganaron algún que otro seguidor.
Y llegaba el momento de ver por primera vez en solitario en España a ERIC MARTIN. Un personaje imprescindible dentro del hard rock mundial con su inconfundible voz, que se mostró simpático y cercano, y con un gran nivel notándosele más a gusto y menos forzado que con Mr. Big, lógico por otra parte teniendo en cuenta que el nivel de exigencia instrumental de los temas que nos ofreció fue bastante inferior a los de Sheehan, Gilbert y Torpey. Para la ocasión Eric estaba acompañado por un guitarrista italiano que sin complicarse mucho la vida lo hizo bastante bien, y por una base rítmica sencilla y eficiente llegada de Inglaterra, completando un cuarteto clásico de puro hard rock y rock & roll. Abrieron con “Little Red House” tema rockero y alegre, para seguir en la misma onda con la vacilona de toques blues “Who Am I Supposed To Be” de su “I’m Going Sane”, a la que sucedió la más actual y fiestera “Burning My Mind” rescatada de “Destroy All Monsters”. A partir de aquí se acabaron los temas de la carrera en solitario de Eric y se dedicó a rescatar temas poco habituales de Mr. Big en sus directos, sobre todo de los álbumes aparecidos a partir de “Bump Ahead”, como “Hey Man” y “Get Over It”. “Superfantastic” fue la primera, algo retocada, seguida por “Hole In The Sun” más relajada, cogiendo algo más de calor en la rockera “Try To Do Without It”. Punto más suave y reconocible con “Promise Her The Moon” que sonó deliciosa, al igual que las más movidas “Take Cover” y “What’s It Gonna Be”, volviendo a bajar el pistón con la suave “My New Religión”, para retomar la caña rockera con “Fool Us Today” y con la más blues “A Rose Alone”. Esta sirvió como preludio a la salida al escenario de Jorge Salán al que Eric invitó semanas antrás a participar en el concierto de Madrid (algún día contaremos la historia de cómo se gestó esta colaboración). Y qué mejor que hacerlo para empezar la recta final del concierto con el clásico “Crossroads” que inmortalizó Vai en la película “Cruce De Caminos” y en la que Jorge se movió como pez en el agua disfrutando del momento. No me convencieron tanto con una modernizada y retocada versión del clásico entre clásicos “To Be With You” que me hizo añorar la original y las voces de los compañeros de Martin en Mr. Big, pero la cosa terminó mucho mejor con la setentera de espíritu Hendrix “Dancing With My Devils” que nos dejó un gran recuerdo como remate final. Buena y divertida actuación Eric Martin y sus chicos, en la que algunos echaron de menos su vena más A.O.R. de los primeros discos pero que, al menos a mi, me hizo pasar un muy buen rato, bastante mejor que el modernito que nos ofreció en el Gods 2002.
Mariano Palomo

FIESTA XXIII ANIVERSARIO DE LA CABAÑA DEL TIO ROCK

SOBREDOSIS / THE MIRAGE / ASFALTICCA
20 de Marzo 2010. Sala Ritmo & Compás


Un año más tuvimos la ocasión de celebrar el cumpleaños de uno de los espacios radiofónicos más legendarios y competentes de las ondas libres madrileñas. En este caso conmemorábamos nada menos que el vigésimo tercer aniversario de LA CABAÑA DEL TIO ROCK, junto a sus máximos responsables, José Mora y Angel Gómez, y a un buen puñado de amigos disfrutamos de una velada de pura fiesta rockera. Probablemente el día no era el ideal por la coincidencia cercana de otros eventos en la capital y por encuadrarse la fecha en mitad del festivo puente de San José, pero aun así el personal fue respondiendo llegando a llenar poco a poco casi en tres cuartas partes el aforo de Ritmo & Compás, sin llegar a los llenos de reventón de fiestas precedentes.
Se abrió el evento con la actuación de ASFALTICCA, un combo capitalino que rinde tributo a los míticos Asfalto, y en el que se encuentran algunos experimentados músicos de la escena rockera. Se presentaron sobre las tablas con la presencia de dos vocalistas, Angeles Amador y José Antonio Alvarez como detalle que más llamaba la atención a primera vista, además de la siempre competente ejecutoria a la batería de Joaquín Arellano “El Niño” (Cuatro Gatos) reclutado para la ocasión al no poder estar presente el titular de la banda Raúl Ronco. Además del Niño otro miembro de Cuatro Gatos, el teclista Carlos Alvarez, y otro ex Javier Canseco incansable al bajo, acompañaban al guitarrista Luis Romero, llenando todos ellos el escenario para ir descargando casi sin descanso algunos de los clásicos de Asfalto junto con alguna que otra sorpresa. Abrieron fuego con “La Paz Es Verde”, con Angela llevando con poderío las riendas vocales, turnándose con Jose Antonio a continuación para “Es Nuestro Momento” dando un colorido especial al tema, al igual que a la maravillosa “Más Que Una Intención”, a pesar de que el sonido no llegó a ser todo lo limpio que hubiera sido deseable. Tras esta trilogía recordando la etapa Oñate, echaron la vista atrás para ofrecernos “Ser Urbano” con Angela ofreciendo sus mejores prestaciones, dejando a José Antonio que se desmelenase para intercalar un breve retazo de “Enter Sandman” de Metallica para sorpresa de la concurrencia. Vuelta al sonido más melódico con “Desaparecido” que sonó ya mejor con especial mención para los teclados de Carlos y para el dueto vocal, para comenzar la recta final del show en onda más fiestera con la comiquera “Capitán Trueno” con tarta incluida para José Antonio que acabó mezclándose con el respetable tras haberle cantado el cumpleaños feliz.Otra de las sorpresas que nos tenían reservada era la ejecución de “Hermano Enemigo”, uno de los temas bandera de Cuatro Gatos para el que invitaron a las tablas al nuevo vocalista de Viga Isaak que le dio un punto más de agresividad a la actuación. El cierre no podía ser otro que “Días De Escuela”, un himno generacional que nunca pasa de moda y que fue cantado por los asistentes recordando tiempos pasados, casi siempre mejores. Buena actuación de Asfalticca, aunque algo descoordinada y saturada en su sonido por momentos, y que sirvió para recordar a uno de los nombres más grandes del rock nacional.
Momentos de descanso y vuelta a la acción con los vigueses THE MIRAGE. Una formación ya con dos trabajos en la calle y que, ya por el mero hecho de meterse entre pecho y espalda la kilometrada de furgoneta que separa la ciudad pontevedresa de Madrid para tocar desinteresadamente en la fiesta de La Cabaña, merecen todo nuestro respeto y admiración. Pero es que además fueron capaces de sobreponerse al cansancio y ofrecernos una enorme descarga de hard rock llena de energía, potencia y diversión, sin dejar de lado en absoluto un gran nivel instrumental. Salieron a matar desde el inicio con “Has Jugado Con Fuego”, con el cantante Mandi empezando a llevarse a su terreno al público que poco a poco se fue metiendo de lleno en la vorágine fiestera que nos propusieron. Sin apenas respiro engancharon con “Nueva Estación” un tema más acompasado con el batería Suso Valcárcel y bajista Tito Pardo marcando el ritmo, para suavizarse un poco a continuación con “Páginas En Blanco” con los guitarristas Fran Almodóvar y David Estévez mostrando su gran clase. Nos sorprendían acto seguido con una versión que podíamos esperar que fuera de Skid Row, Motley Crue o similar dados los derroteros iniciales del concierto, pero no, tiraron de producto nacional y nos hicieron cantar con una personal y sentida interpretación de “Siempre Estás Allí” de Barón Rojo adornada con algunos retazos finales de "Knockin' At Heaven's Door" de Bob Dylan vía Guns n' Roses, que fue bien recibida por la concurrencia. Continuaron con la caña inicial destripando “No Soy Diferente A Ti” todo un pelotazo hard rockero para ponerse sentimentales con “Mirando Al Cielo” dedicada a un amigo de la formación fallecido recientemente, subiendo un poco la temperatura con “Lo Mejor De Mi” rallando el A.O.R. Para el final tenían reservado todo un ejercicio de actitud, agresividad bien entendida y calidad musical, desde el pique de guitarras entre David y Fran con toques blues y sureños acabando de forma frenética revolcándose por el suelo de la sala entre el público, para descargar con rabia “Nada Como El Rock’n’Roll” que nos hizo movernos sin remedio, al igual que la contagiosa “Cuando El Mundo Pare” con la que se despidieron de nosotros dejándonos un grandísimo sabor de boca pero con ganas de más. Ya estamos deseando volver a verles por aquí, y si no os queréis perder a uno de lo mejores grupos de hard rock nacional de la actualidad apuntar su nombre y no lo olvidéis, The Mirage.
Después del huracán olívico que nos acababa de pasar por encima, era el momento de descansar un rato, escuchar una encendida disertación a cargo de José Mora acompañado de Oscar Sancho (Lujuria) que pusieron las cosas en su sitio a cerca del panorama rockero nacional, sobre todo el segoviano con su vehemencia habitual y con más acierto que nunca, sin olvidar el recuerdo a los que nos han ido dejando por el camino.
Tras lo cual era el momento de asistir a la reentré de los míticos SOBREDOSIS versión 2010. Con la presencia como miembros originales únicamente de Santi “Sasa” Alonso a la voz y de Salva Narváez al bajo, reforzados con la presencia del batería Oskar Bravo, y de los guitarristas Miguel Sánchez y José Casado, empezaron a descargar uno tras otro los clásicos del grupo que tanto nos hicieron movernos hace ya unos cuantos años. “Caliente Como Un Volcán”, “Dinosaurio” y “Dinero, Mujeres y Rock” protagonizaron la primera andanada que puso a corear a los más veteranos que nos dábamos cita, con Sasa aguantando bastante bien con su voz apoyándose en el público que acabó entregado a la causa. El grupo sonó sólido y limpio, sin hacer experimentos en los temas y ejecutándolos más que correctamente, como sucedió seguidamente con las menos conocidas “Sucio Embaucador”, “Bajo El Fuego” y “Fuera De Control”, igualmente bien acogidas para dejar el momento solo de batería a Oskar antes de continuar con “Corriendo Salvajemente” en la que Sasa ya dio muestras de agotamiento en su voz aunque defendiéndola de forma más que solvente. Aceleraban con “Extrañas Criaturas” y sobre todo con la coreada “Tú No Eres El Mejor” cuya letra sigue vigente en la actualidad a pesar de tener más de veinticinco años, dejándonos a continuación una muestra de su trabajo actual con “Ultimo Cartucho” un buen tema que mantiene la esencia Sobredosis aunque algo más actualizada sobre todo por la labor en las guitarras de Miguel y José que mostraron un buen nivel. El final fue un no parar de cantar y botar con tres himnos como “Sangre Joven”, “Chico” y la tremenda “Aliate” en la que invitaron a Oscar Sancho a cantar compartiendo tareas vocales y de ondeo de bandera de Sobredosis con Sasa rematando una entrañable, honesta y divertida actuación de los madrileños que parecen reverdecer laureles y a estabilizarse con esta nueva formación.
Texto: Mariano Palomo
Fotos: Ana Ouro

jueves, 18 de febrero de 2010

GAMMA RAY / FREEDOM CALL / SECRET SPHERE

13 de Febrero de 2010. Sala La Riviera

No empezó la cosa con muy buen pie. Las puertas de La Riviera se abrieron a las 19:00 horas, tal como estaba anunciado. Hasta ahí todo bien, pero a medida que avanzaba la cola y nos acercábamos al acceso nos dimos cuenta de que ya escuchábamos tocar a los primeros de la noche. SECRET SPHERE debieron empezar a los pocos minutos de abrir las puertas, si no a la vez. Esto pareció no desmoralizar a los teloneros, que echaron muchas ganas que la gente supo valorar. Era curioso ver que la sala aún no estaba llena, pero todos los que ya habían entrado se encontraban en la pista. Muchos no los conocíamos de nada, pero, como digo, sabemos darnos cuenta de cuándo un grupo merece la pena. Personalmente sólo sabía que son italianos y que llevan cinco discos a sus espaldas. Este sexteto practica un power no muy lejano al de las dos bandas que tocaban después. Tuvieron un sonido bastante bueno que se mantuvo a lo largo de toda la noche. Aunque no conocía casi nada, sí puedo recordar alguna que otra de las canciones que tocaron, como “Loud And Raw” o “Welcome To My Circus”, que fue de las que más me gustaron. Lo único que no me hizo gracia fue que llevasen los coros grabados, pero por lo demás, cumplieron muy bien.
A las ocho en punto abrieron fuego FREEDOM CALL. Con una rapidez pasmosa, pues sus predecesores habían acabado sólo un cuarto de hora antes. A lo largo de sólo 45 minutos los primos hermanos de Gamma Ray se las arreglaron para no dejar fuera del repertorio a ninguno de sus seis trabajos largos en estudio. Aunque dentro de lo posible intentaron presentar su CD recién estrenado, “Legend Of The Shadowking”, del que tocaron tres temas. Comenzaron con “We Are One”, siguiendo con “United Alliance”, “Thunder God”, y la muy botada y aplaudida “Tears Of Babylon”. Es de señalar que el batería Dan Zimmermann no tocó con su banda paralela. Seguro que hubiera aguantado unos cuantos conciertos con los dos grupos, pero una gira entera probablemente era excesivo. Aunque nadie le presentó, en su lugar creí reconocer a Klaus Sperling, de Primal Fear. “Hunting High And Low” dio paso a “Merlin-Legends Of The Past”. La gente se lo pasó de lo lindo, pero lo mejor estaba aún por llegar, con la magistral “Warriors”, “Land Of Light” y, por supuesto, “Freedom Call”. Muy buenos y aplaudidos.
Si anteriormente la espera había sido cortísima, esta vez se nos hizo más pesada hasta que aparecieron GAMMA RAY, nada menos que 35 minutos. Con los últimos rezagados se llegó cerca del lleno total. Hasta las 21:20 no empezó a sonar “Welcome”. Está demostrado que para Kai y sus compañeros no hay en directo ningún tema imprescindible. De una gira a otra cambian el repertorio de arriba abajo, y si alguna canción permanece en el set list, es pura casualidad. La parte positiva es que con ellos nunca te aburres, y siempre escucharás composiciones que no habías disfrutado en directo con anterioridad. La parte negativa es que a veces puede ocurrir que no acierten con la selección de temas. Y es que parece mentira que una banda con 20 años de historia, con las excepciones de “Fight” y “New World Order”, base su repertorio en tan sólo tres de sus discos. “Land Of The Free” (“Abyss Of The Void”, “Rebellion In Dreamland” y “Man On A Mission”, versión balada); “Powerplant” (“Gardens Of The Sinner”, “Armageddon” y “Send Me A Sign”); y claro, “To The Metal” (“Empathy”, “Deadlands”, “Mother Angel”, “To The Metal” y “No Need To Cry”). Esta lista habla por sí sola. Después de una canción larga como “Armageddon”, ¿a quién se le ocurre tocar enterita “Rebellion In Dreamland”? Tampoco vino muy a cuento el solo de batería, lo cual no quita que Dan lo hiciera realmente bien. Y todo el que haya escuchado las canciones de “To The Metal” estará de acuerdo en que la mayoría no son muy adecuadas para el directo. Con todo, la simpatía y entrega de Hansen y compañía pueden con todo, hasta con un repertorio tan mal confeccionado. Las más celebradas fueron “Gardens Of The Sinner” y “Send Me A Sign”. Y del último trabajo, por supuesto la propia “To The Metal”. Lo mejor vino al final, dejándonos un sabor de boca que tardaremos mucho en olvidar. Para cerrar no podía faltar el recuerdo a Helloween, con “I Want Out”. Muy bien, pero los asistentes en masa decidimos que queríamos más. Quedaban dos ó tres minutos para las 23:00, y todos sabemos que a esa hora La Riviera corta por lo sano, el pijódromo debe ser abierto en cuanto desaparezcan las hordas metálicas. Pero todos hacíamos como si no lo supiéramos. Dando la impresión de que dos mil personas se habían puesto de acuerdo, como un solo hombre pedimos insistentemente “Future World”. Creo que la última vez que había visto algo parecido fue en el 2001, cuando en la sala Revólver, hoy Copérnico, los Barón Rojo tuvieron que tocar por narices “Siempre Estás Allí”. Tan pesados nos pusimos, que Kai intentó decirnos que gracias, que lo sentía pero que no podía ser, pero antes de acabar sus excusas, repentinamente los músicos salieron escopetados volviendo acto seguido empuñando sus instrumentos. Evidentemente, alguien de la sala les acababa de decir que autorizaba un tema más. No necesitamos decir cuál fue, ni el delirio con el que fue recibido. Al final sólo pasaron 4 minutos de las once cuando todo acabó. ¿Qué trabajo le costaba a la discoteca cedernos tan poco tiempo? Evidentemente, ninguno, y es de agradecer que así lo supieron entender. Ojalá siempre las cosas fueran así.
Nacho Jordán

martes, 9 de febrero de 2010

LIVE GUITAR NIGHT - JAVIER VARGAS / JORGE SALAN

5 de febrero 2010. Sala Penélope

Más que atractiva se presentaba la iniciativa propuesta por dos de los mejores guitarristas de los que podemos disfrutar en nuestro país, cada uno con sus estilos definidos y características marcadas, pero ambos con una clase, feeling y elegancia al alcance de muy pocos.
En primer lugar saltó al escenario de la sala Penélope de Argüelles (la primera que la visitaba tras su nueva remodelación encontrándola bastante bien equipada y más que correcta en cuanto a aforo, visibilidad y sonido para este tipo de eventos), nuestro paisano JORGE SALAN acompañado por su banda habitual, con los siempre sólidos y eficientes Carlos Expósito a la batería y Fernando Mainer al bajo, para dar entrada en el segundo tema al teclista y guitarra rítmica Javi Díez que cada vez va tomando más protagonismo. Tras una extensa intro pregrabada que creo correspondía a una arenga del revolucionario mejicano Emiliano Zapata, atacaron con poderío y energía destripando la magnífica “Mystic Highway” en la que ya pudimos ver las ganas y hambre con el que salieron a escena, sobre todo con un Jorge que cada vez se encuentra más a gusto en las tareas vocales sin que esto afecte en absoluto a su enrome labor con la guitarra. Casi sin respiro golpearon de nuevo con la cañera “The Dragon”, ya con Javi en escena apoyando con sus teclados que tardaron un poco en sonar como debían, pero no deslucieron la tremenda entrega del ex Arwen, y con el resto sonando cada vez mejor. Pequeño break para la presentación de la banda a cargo de Jorge con sus habituales chascarrillos y ocurrencias, y estreno en sociedad de “Fuerza y Arie”, uno de los nuevos temas que aparecerán el próximo 23 de febrero dentro de “Estatuas En La Calle” el nuevo disco del madrileño, y que no es otra cosa que una adaptación al español de la maravillosa “You Will Stay Alive” incluida en “Subsuelo”, quedándoles bastante bien, rematada por un breve y técnico solo de batería de Carlos que dio paso a la más actual y agresiva “The Pride On The Top” que sonó con rotundidad siendo una de las que más me convenció. Protagonismo instrumental a renglón seguido con lucimiento de todos los músicos de la banda, para llegar a otro de los momentos más sorpresivos y álgidos de la noche, “The Sky Is Crying” una magnífica versión del bluesman Elmor James que el señorito Salán ejecutó con un sentimiento y clase enormes, a modo de aperitivo de lo que sucedería posteriormente a su show. Vuelta a la faceta más cañera con “Avoid The End”, y respaldo absoluto para la maravillosa instrumental “Driving Through The Tunnel”, con la que el gran público empezó a conocer a Jorge y que es imprescindible en todos sus directos. Como me da la impresión que lo está empezando a ser “Subsuelo”, el tema que escribió junto a Miguel Ríos, y que encaró con decisión y mayor crudeza que la original sin arreglos de violín y sin el deje granadino de Ríos, quedándole bastante bien. Dejaron para el final “Cuando Los Tiempos Cambien”, la adaptación al español de “One Way” incluida originalmente en “The Utopian Seas Of Clouds”, y que es otro de los temas que aparecerán en el próximo disco, y que sigue enganchando mucho al personal en directo también en esta nueva versión. Hora y cinco de descarga que mostró a una banda tan buena y competente como siempre, pero con una vuelta más de intensidad y actitud, sobre todo por parte del titular de la banda.
Un breve descanso, cambio de equipo, y salida a las tablas de una de las grandes referencias del blues rock nacional, la VARGAS BLUES BAND. Una formación a la que tenía mucha curiosidad por ver por primera vez, y que se ha ganado su prestigio a pulso en su extensa trayectoria encabezada por el hispano-argentino Javier Vargas a la guitarra, acompañado para la ocasión en un principio en escena por el bajista y cantante Luis Mayol, y por el batería holandés Peter Kunst. Los tres se encargaron de empezar a calentar motores con dos buenos temas festivos y directos, (perdón por mi ignorancia sobre los títulos de la discografía de Vargas, y del blues en general), más blues rock la primera y más sureña la segunda tirando de tubo de guitarra, y sonando con una limpieza e intensidad tremendas. Una intensidad y diversión que creció con la salida del cantante americano Tim Mitchell que consiguió atrapar y contagiar con su alegría al personal que le siguió en la puramente blues que me pareció entender que se titulaba “Talkin’ About Blues”. Bajó un poco el ritmo con otra atemperada pieza, para adentrarse en terrenos soul con su aguda voz llegando a registros complicados que arrancaron los espontáneos aplausos de la concurrencia. De nuevo vuelta al rollo vacilón con otro puñado de temas en las que Mitchel no paró de moverse y hacer cómplice al personal además de apoyar en bastantes momentos con su guitarra rítmica, mientras Vargas seguía a lo suyo desgarrando magníficos riffs y solos, siguiendo en una onda más relajada con “Sweet Loving You”, que se tornó más divertida con la melodía de “La Cucaracha” desde la guitarra, para enganchar con un magnífico blues eléctrico que me recordó a la última etapa de Gary Moore. Uno de los momentos más memorables de la noche vino con “Sad Eyes”, un tema suave con aires soul y funky en la que Mitchell se marcó un contraste de voces alternando agudas a lo Prince y graves a lo Barry White, que dejó a más de uno con la boca abierta, mientras el resto iba calentando motores para atacar a continuación con una buenísima versión del clásico “Purple Haze” de Jimi Hendrix, que prácticamente suponía el cierre de lo que fue la actuación en sí de la banda, justo antes de dejarnos otra buena pieza de blues arrastrado. A modo de interludio tiempo para la demostración instrumental tanto de Luis como de Peter con aires funkies y vacilones, para volver a escena con la presencia de nuevo y ya hasta el final de Jorge Salán para acompañar en la divertida y extensa “Bad Time Boggie” donde fueron intercalando retazos de clásicos como “Sunshine Of Your Love” de Cream, “Burn” de Purple, “Whola Lotta Love” de Zeppelin, o incluso alguna de los Beatles, lástima que no hubiera tiempo para interpretarlas íntegramente. El cierre fue de lo más curioso con Mitchell dejando su puesto al micro a un señor ya entrado en edad desconocido para mí, y que fue el último invitado que rejuveneció unos cuantos años poniendo su voz a la curiosa “Only Two Times” y con una retocada y extendida versión de "L.A. Woman" de los Doors en la que disfrutaron tanto éste como Jorge y Javier compartiendo solos y acordes. Cierre festivo y original para un noche llena de buen gusto, diversión y energía, tres horas muy bien aprovechadas que se nos pasaron en un suspiro.
N.R.: Os pedimos disculpas por no poder acompañar la crítica de Vargas Blues Band con fotos por problemas técnicos.
Mariano Palomo